México
entrará libremente dentro de 11
años
El agro
quedó excluido del TLC
México
concedió más exclusiones
agrícolas a El Salvador que a Guatemala y
a Honduras. El agro mexicano entrará
entre siete y once años al mercado local.
El resto de sus productos entrará bajo
cuota y con libre arancel
- Guadalupe
Trigueros
- El
Diario de Hoy
El
sector agrícola pidió ser excluido
del Tratado de Libre Comercio (TLC) con
México y lo logró, en su mayor
parte. Los mexicanos concedieron más
exclusiones agrícolas a El Salvador que a
Guatemala y a Honduras, según el
negociador del sector privado, Rigoberto
Monge.
En el acuerdo, El Salvador
ofreció a México abrir el mercado
local a sus productos, en plazos de siete a once
años, concediendo un mínimo acceso
inmediato, con libertad arancelaria. En cambio,
los mexicanos ofrecieron abrir su plaza al agro
salvadoreño de inmediato y sin aranceles;
para otros productos estimó un plazo de
ingreso de nueve años.
Lo anterior quiere decir
que El Salvador acordó desgravar su
mercado en un período mayor al de
México. Según Monge, lo negociado
es una gran ventaja para el sector.
Los productos que
entrarán en un período más
rápido a México (de cero a ocho
años) son los de tipo agroindustrial
(boquitas, confites y chocolates); el resto del
agro quedó en listados de
exclusión y otros en uno de
desgravación de largo plazo.
En esta última
parte, se negoció una salvaguardia
especial que impide la invasión de 15
productos agrícolas mexicanos, mediante
una cuota pequeña. Si aquel país
se sobrepasa de la misma, se le aplicará
el máximo arancel
salvadoreño.
La cuota impuesta a esos
15 productos tendrá aranceles
preferenciales durante 11 años; al
finalizar el plazo, entrarán con libre
comercio al país, según
informó en abril el viceministro de
Economía, Eduardo Ayala.
No obstante, México
se aseguró de que tal salvaguardia
especial le permitiera aumentar la cuota
asignada a sus productos, entre un 5% y un 10%
anual.
En resumen, quedaron
excluidos más de 33 productos
agrícolas; la salvaguardia
agrícola especial aloja a 12 variedades
industriales del rubro y sólo una gama de
más de tres artículos
agroindustriales entra en un período
rápido a México. "La
exclusión fue la mejor protección
para el agro, en el TLC", puntualizó
Monge.
A punto de
caer
El Salvador negoció
su propia lista de exclusiones agrícolas
con México, en lugar de hacerlo junto a
Guatemala y a Honduras, debido a que los
guatemaltecos pretendieron dar un uso poco serio
a tal tema.
Los negociadores de
Guatemala planearon utilizar el listado del
Triángulo como una medida de
presión contra México, para lograr
acceso a otros productos no agrícolas de
su propio interés. Fuentes cercanas a la
negociación dijeron que se
pretendía ceder terreno en el agro, si se
excluían el caucho, el aceite y el
azúcar, artículos de principal
sensibilidad para Guatemala.
Al descubrirlo, El
Salvador prefirió negociar su propio
listado agrícola con México. "No
nos íbamos a prestar a simulaciones
teóricas", comentó escuetamente
Monge, cuando se le consultó.
Las negociaciones por el
Tratado de Libre Comercio con México
concluyeron el 10 de mayo. Se prevé que
los presidentes de cada país lo firmen en
junio próximo, en Chiapas.
- Posiciones
TLC
- No
era lo esperado
Cuando la salvaguardia
agrícola especial fue acordada con
México, a inicios de abril, la directora
ejecutiva de la Cámara Agropecuaria de El
Salvador (CAMAGRO), Mercedes Llort,
comentó que la medida no era la
esperada.
Recordó que el
gremio solicitó negociar una salvaguardia
mediante la cual se elevaran los aranceles a los
productos mexicanos que bajo el libre comercio
pudieran invadir el mercado local, afectando a
los productores nacionales.
Pero lo negociado
finalmente con México consiste en dar una
cuota mínima de ingreso a 15 productos
agrícolas mexicanos, con un arancel
preferencial, el cual llegará a cero
dentro de 11 años.
Inicialmente, CAMAGRO
solicitó la exclusión total de los
productos agrícolas y sugirió una
salvaguardia especial sin cuotas.
Subsidios
mexicanos
El argumento de la
gremial, en ese entonces, fue el subsidio de
$9,000 millones anuales que el gobierno mexicano
otorga a sus agricultores; dicha cantidad sirve
para bajar la tasa de interés de la banca
y para pagar la prima del seguro de
cosecha.
También
señaló que hay subsidios directos
como el llamado PROCAMPO, que durante 1998
otorgó $64 por hectárea cultivada
en 14 millones de hectáreas. Este
programa apoyó el ingreso de 2.9 millones
de productores y la duración del mismo es
de 15 años.
Además, el gobierno
subsidia con 33 mil dólares la compra de
tractores y sembradoras; da el 45% del costo de
las reparaciones de la maquinaria, con tal de
mejorar la eficiencia productiva y la
mecanización del productor.