Lunes 15 de mayo


México entrará libremente dentro de 11 años
El agro quedó excluido del TLC

México concedió más exclusiones agrícolas a El Salvador que a Guatemala y a Honduras. El agro mexicano entrará entre siete y once años al mercado local. El resto de sus productos entrará bajo cuota y con libre arancel

Guadalupe Trigueros
El Diario de Hoy

El sector agrícola pidió ser excluido del Tratado de Libre Comercio (TLC) con México y lo logró, en su mayor parte. Los mexicanos concedieron más exclusiones agrícolas a El Salvador que a Guatemala y a Honduras, según el negociador del sector privado, Rigoberto Monge.

En el acuerdo, El Salvador ofreció a México abrir el mercado local a sus productos, en plazos de siete a once años, concediendo un mínimo acceso inmediato, con libertad arancelaria. En cambio, los mexicanos ofrecieron abrir su plaza al agro salvadoreño de inmediato y sin aranceles; para otros productos estimó un plazo de ingreso de nueve años.

Lo anterior quiere decir que El Salvador acordó desgravar su mercado en un período mayor al de México. Según Monge, lo negociado es una gran ventaja para el sector.

Los productos que entrarán en un período más rápido a México (de cero a ocho años) son los de tipo agroindustrial (boquitas, confites y chocolates); el resto del agro quedó en listados de exclusión y otros en uno de desgravación de largo plazo.

En esta última parte, se negoció una salvaguardia especial que impide la invasión de 15 productos agrícolas mexicanos, mediante una cuota pequeña. Si aquel país se sobrepasa de la misma, se le aplicará el máximo arancel salvadoreño.

La cuota impuesta a esos 15 productos tendrá aranceles preferenciales durante 11 años; al finalizar el plazo, entrarán con libre comercio al país, según informó en abril el viceministro de Economía, Eduardo Ayala.

No obstante, México se aseguró de que tal salvaguardia especial le permitiera aumentar la cuota asignada a sus productos, entre un 5% y un 10% anual.

En resumen, quedaron excluidos más de 33 productos agrícolas; la salvaguardia agrícola especial aloja a 12 variedades industriales del rubro y sólo una gama de más de tres artículos agroindustriales entra en un período rápido a México. "La exclusión fue la mejor protección para el agro, en el TLC", puntualizó Monge.

A punto de caer

El Salvador negoció su propia lista de exclusiones agrícolas con México, en lugar de hacerlo junto a Guatemala y a Honduras, debido a que los guatemaltecos pretendieron dar un uso poco serio a tal tema.

Los negociadores de Guatemala planearon utilizar el listado del Triángulo como una medida de presión contra México, para lograr acceso a otros productos no agrícolas de su propio interés. Fuentes cercanas a la negociación dijeron que se pretendía ceder terreno en el agro, si se excluían el caucho, el aceite y el azúcar, artículos de principal sensibilidad para Guatemala.

Al descubrirlo, El Salvador prefirió negociar su propio listado agrícola con México. "No nos íbamos a prestar a simulaciones teóricas", comentó escuetamente Monge, cuando se le consultó.

Las negociaciones por el Tratado de Libre Comercio con México concluyeron el 10 de mayo. Se prevé que los presidentes de cada país lo firmen en junio próximo, en Chiapas.

Posiciones TLC
No era lo esperado

Cuando la salvaguardia agrícola especial fue acordada con México, a inicios de abril, la directora ejecutiva de la Cámara Agropecuaria de El Salvador (CAMAGRO), Mercedes Llort, comentó que la medida no era la esperada.

Recordó que el gremio solicitó negociar una salvaguardia mediante la cual se elevaran los aranceles a los productos mexicanos que bajo el libre comercio pudieran invadir el mercado local, afectando a los productores nacionales.

Pero lo negociado finalmente con México consiste en dar una cuota mínima de ingreso a 15 productos agrícolas mexicanos, con un arancel preferencial, el cual llegará a cero dentro de 11 años.

Inicialmente, CAMAGRO solicitó la exclusión total de los productos agrícolas y sugirió una salvaguardia especial sin cuotas.

Subsidios mexicanos

El argumento de la gremial, en ese entonces, fue el subsidio de $9,000 millones anuales que el gobierno mexicano otorga a sus agricultores; dicha cantidad sirve para bajar la tasa de interés de la banca y para pagar la prima del seguro de cosecha.

También señaló que hay subsidios directos como el llamado PROCAMPO, que durante 1998 otorgó $64 por hectárea cultivada en 14 millones de hectáreas. Este programa apoyó el ingreso de 2.9 millones de productores y la duración del mismo es de 15 años.

Además, el gobierno subsidia con 33 mil dólares la compra de tractores y sembradoras; da el 45% del costo de las reparaciones de la maquinaria, con tal de mejorar la eficiencia productiva y la mecanización del productor.


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