Lunes 15 de mayo


Payasos sin Fronteras no dejará 'ni un niño sin sonrisa'

La organización ha enviado, nuevamente, un equipo de trabajo a El Salvador para impartir talleres a diferentes artistas con el objetivo de llevar alegría a la gente

Liz Aguirre
El Diario de Hoy

La risa alimenta el alma y el espíritu, pero en aquellas poblaciones donde hay conflictos, los niños y niñas, adultos y jóvenes están más preocupados por sobrevivir y no por sonreír. Es ahí donde actúa "Payasos sin Fronteras", una ONG de cobertura internacional que tiene entre sus objetivos mejorar la situación psicológica de la población de los campos de refugiados y zonas en conflicto, mediante las actuaciones de artistas voluntarios.

Con esas metas, Payasos sin Fronteras realiza una jornada de talleres en El Salvador. En ocasiones anteriores, los artistas visitaron más que todo comunidades, pero ahora, el proyecto se centra en San Salvador, donde realizarán presentaciones a petición de la gente.

"El taller va dirigido a gente de teatro. Desde los payasitos de la calle, payasos profesionales, estudiantes de la universidad o los grupos de teatro aficionados", explica María Colomer, una de las artistas de Payasos sin Fronteras. El objetivo es acercar a estas personas al mundo del "clown" y también al mundo de la improvisación.

Los talleres iniciaron el jueves y terminarán a finales de mayo.

El trabajo involucra la cuestión social, y uno de los objetivos es que algún día, quienes reciban el taller, puedan lanzarse a realizar una labor social con su trabajo de payasos.

La historia de Payasos

Payasos sin Fronteras nace en 1993, con los inicios de los conflictos en la antigua Yugoslavia. En España, un grupo de personas se planteó el ir a los campos de refugiados para hacer actividades. Entre esas personas iba un payaso, que al regresar se vio muy conmovido por la situación.

Entonces decidió que sería una buena idea que algunos artistas fueran a los campos de refugiados a ofrecer sus actuaciones, para llevar la sonrisa a todos los niños y niñas y a toda la gente.

Luego, el grupo se empezó a movilizar en Cataluña, Valencia, el país vasco, etc. A partir de ahí, Payasos sin Fronteras empezó a hacer expediciones en países como Argelia, Brasil, Colombia, Cuba, Ex Yugoslavia, Kenia, Líbano, México, Palestina y Guatemala.

Payasos sin Fronteras es una organización que se ha hecho enorme, así que ahora no sólo tienen miembros de España, sino también hay oficinas en Francia, Canadá, Italia y Estados Unidos.

La necesidad de una sonrisa

"La sonrisa la necesitamos todos", dice María Colomer. Y agrega que actualmente están muy de moda las terapias de la risa, pero más allá de eso considera que la risa tiene un poder curativo y de prevención de malos sentimientos.

Colomer cuenta que desde siempre ha existido alguien que haga reír a los pueblos.

Antonio Sesma, también de Payasos sin Fronteras, explica que la organización pretende llevar la risa con las artes escénicas, mediante las cuales se consigue hacer terapias, educar, socializar y que la gente que no es tan participativa lo sea. Además, "se consigue que la comunidad sea capaz, en un momento dado, de desarrollarse culturalmente", explica Sesma. La meta es llegar con Payasos sin Fronteras a sitios diferentes, para crear un efecto multiplicador de lo que ellos transmiten y que la risa se multiplique.

"La risa la tenemos todos y la podemos intercambiar todos con todos", agrega Antonio.

Aunque los Payasos sin Fronteras venían únicamente a realizar el taller, la gente les ha pedido que hagan unas cuantas presentaciones. Así que ya el sábado y el domingo pasado tuvieron presentación.

Luego, el próximo fin de semana, en conjunto con Funde, van a Olocuilta para presentar su espectáculo. También tienen contemplado presentarse en el Tin Marín, Museo del Niño.

'Con humor y risa hacia la reconciliación'

Es el nombre del proyecto que María Colomer y Raquel Imaz han venido a desarrollar a El Salvador. Según explica Antonio Sesma, la organización está costeando todo el proyecto que se realiza en el país. "Payasos el único beneficio que obtiene es la satisfacción de desarrollar estos objetivos", dice Sesma.

El proyecto tiene dos fases. Una de formación de artistas, con capacitación técnica-artística con cuatro talleres: clown, improvisación teatral, malabares y acrobacias.

Una segunda fase llega con las actuaciones artísticas, que se pretende llevar a los diferentes departamentos de El Salvador. Estas presentaciones se realizarían en conjunto con artistas locales, formados en los talleres y artistas de Payasos sin Fronteras.

La primera parte de los talleres termina los últimos días de mayo, para posteriormente continuar con la capacitación, que será impartida por otros Payasos sin Fronteras y abarcará los malabares y las acrobacias.

 

FOTOS EDH/ PORFIRIO OSORIO

 

 

PIES DE FOTO

 

En el taller de Payasos sin Fronteras todo es risa y diversión, y cuenta mucho la concentración de los alumnos.

 

Charlito, Garbancito, Cabalito, Pompito, Tallarín, Roquito y Globito son los payasos salvadoreños que participan en el taller, que es impartido por Tuffy y Muxutruca.


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