Payasos sin
Fronteras no dejará 'ni un niño
sin sonrisa'
La organización ha enviado,
nuevamente, un equipo de trabajo a El Salvador
para impartir talleres a diferentes artistas con
el objetivo de llevar alegría a la
gente
- Liz
Aguirre
- El Diario
de Hoy
La
risa alimenta el alma y el espíritu, pero
en aquellas poblaciones donde hay conflictos,
los niños y niñas, adultos y
jóvenes están más
preocupados por sobrevivir y no por
sonreír. Es ahí donde actúa
"Payasos sin Fronteras", una ONG de cobertura
internacional que tiene entre sus objetivos
mejorar la situación psicológica
de la población de los campos de
refugiados y zonas en conflicto, mediante las
actuaciones de artistas voluntarios.
Con esas metas, Payasos sin Fronteras realiza
una jornada de talleres en El Salvador. En
ocasiones anteriores, los artistas visitaron
más que todo comunidades, pero ahora, el
proyecto se centra en San Salvador, donde
realizarán presentaciones a
petición de la gente.
"El taller va dirigido a gente de teatro.
Desde los payasitos de la calle, payasos
profesionales, estudiantes de la universidad o
los grupos de teatro aficionados", explica
María Colomer, una de las artistas de
Payasos sin Fronteras. El objetivo es acercar a
estas personas al mundo del "clown" y
también al mundo de la
improvisación.
Los talleres iniciaron el jueves y
terminarán a finales de mayo.
El trabajo involucra la cuestión
social, y uno de los objetivos es que
algún día, quienes reciban el
taller, puedan lanzarse a realizar una labor
social con su trabajo de payasos.
La historia de Payasos
Payasos sin Fronteras nace en 1993, con los
inicios de los conflictos en la antigua
Yugoslavia. En España, un grupo de
personas se planteó el ir a los campos de
refugiados para hacer actividades. Entre esas
personas iba un payaso, que al regresar se vio
muy conmovido por la situación.
Entonces decidió que sería una
buena idea que algunos artistas fueran a los
campos de refugiados a ofrecer sus actuaciones,
para llevar la sonrisa a todos los niños
y niñas y a toda la gente.
Luego, el grupo se empezó a movilizar
en Cataluña, Valencia, el país
vasco, etc. A partir de ahí, Payasos sin
Fronteras empezó a hacer expediciones en
países como Argelia, Brasil, Colombia,
Cuba, Ex Yugoslavia, Kenia, Líbano,
México, Palestina y Guatemala.
Payasos sin Fronteras es una
organización que se ha hecho enorme,
así que ahora no sólo tienen
miembros de España, sino también
hay oficinas en Francia, Canadá, Italia y
Estados Unidos.
La necesidad de una sonrisa
"La sonrisa la necesitamos todos", dice
María Colomer. Y agrega que actualmente
están muy de moda las terapias de la
risa, pero más allá de eso
considera que la risa tiene un poder curativo y
de prevención de malos sentimientos.
Colomer cuenta que desde siempre ha existido
alguien que haga reír a los pueblos.
Antonio
Sesma, también de Payasos sin Fronteras,
explica que la organización pretende
llevar la risa con las artes escénicas,
mediante las cuales se consigue hacer terapias,
educar, socializar y que la gente que no es tan
participativa lo sea. Además, "se
consigue que la comunidad sea capaz, en un
momento dado, de desarrollarse culturalmente",
explica Sesma. La meta es llegar con Payasos sin
Fronteras a sitios diferentes, para crear un
efecto multiplicador de lo que ellos transmiten
y que la risa se multiplique.
"La risa la tenemos todos y la podemos
intercambiar todos con todos", agrega
Antonio.
Aunque los Payasos sin Fronteras
venían únicamente a realizar el
taller, la gente les ha pedido que hagan unas
cuantas presentaciones. Así que ya el
sábado y el domingo pasado tuvieron
presentación.
Luego, el próximo fin de semana, en
conjunto con Funde, van a Olocuilta para
presentar su espectáculo. También
tienen contemplado presentarse en el Tin
Marín, Museo del Niño.
'Con humor y risa hacia la
reconciliación'
Es el nombre del proyecto que María
Colomer y Raquel Imaz han venido a desarrollar a
El Salvador. Según explica Antonio Sesma,
la organización está costeando
todo el proyecto que se realiza en el
país. "Payasos el único beneficio
que obtiene es la satisfacción de
desarrollar estos objetivos", dice Sesma.
El proyecto tiene dos fases. Una de
formación de artistas, con
capacitación
técnica-artística con cuatro
talleres: clown, improvisación teatral,
malabares y acrobacias.
Una segunda fase llega con las actuaciones
artísticas, que se pretende llevar a los
diferentes departamentos de El Salvador. Estas
presentaciones se realizarían en conjunto
con artistas locales, formados en los talleres y
artistas de Payasos sin Fronteras.
La primera parte de los talleres termina los
últimos días de mayo, para
posteriormente continuar con la
capacitación, que será impartida
por otros Payasos sin Fronteras y
abarcará los malabares y las
acrobacias.
FOTOS EDH/ PORFIRIO OSORIO
PIES DE FOTO
En el taller de Payasos sin Fronteras todo es
risa y diversión, y cuenta mucho la
concentración de los alumnos.
Charlito, Garbancito, Cabalito, Pompito,
Tallarín, Roquito y Globito son los
payasos salvadoreños que participan en el
taller, que es impartido por Tuffy y
Muxutruca.