Pequeño
descuido
Vuela una colonia entera por negligencia
en grado máximo de la institución
militar y comienza el show.
Noticieros y periódicos hacen una
excelente cobertura la noche de la
catástrofe. Ojalá que con esa
misma dedicación se investigue a fondo
las causas y los responsables de este hecho.
Militares de alto rango preparan sus excusas
que, por carecer de credibilidad, no convencen a
la población.
Ministros y alcaldes desfilan entre escombros
regalando curitas a los niños. La gente
afectada espera que el Estado les devuelva
aunque sea una parte de lo que perdieron la
noche donde todo hizo ¡Bum!
Los diputados no pueden quedarse
atrás. Ellos también quieren ver
su foto de buenos samaritanos en los diarios. La
junta directiva (esa que recientemente nos
brinadara otro bochorno en el Salón
Azul), hace su entrada triunfal en la zona
afectada. Se pasean entre la gente con cara de
"yo soy su salvador".
Presentan piezas de correspondencia para...
¿Para qué? No sé. Y creo que
ni ellos lo saben. Puesto que si los
legisladores no son capaces de llevar una
plenaria en forma decente, imaginemos qué
podrán arreglar con un trámite
burocrático más. Que en un par de
semanas estará engavetado como el de los
casinos, las diputaciones independientes, los
diez millones que se esfumaron para el Mitch y
otros tantos.
Espectáculo barato. Eso es lo que los
salvadoreños recibimos siempre de
nuestros funcionarios.
¿Por qué no pensó nadie
qué era de tanta bomba de alto calibre?
¿Dónde se guardaban, bajo qué
condiciones, cuál era el plan de
seguridad para almacenarlas y quién era
su responsable?
No hubiera sido mejor (en vez de tanta
verborrea que ya nos tiene hartos) crear una ley
que previniera lo que pasó? ¿Por
qué motivo los salvadoreños
desconocíamos que en cualquier momento
pueden volar por los aires cientos de casas con
sus habitantes incluidos?
¿Por qué nuestros funcionarios,
todos, se desviven haciendo politiquería
ramplona?. Y ¿por qué han descuidado
por completo la razón esencial de sus
labores: velar por el bienestar de quienes les
pagamos el sueldo?.
No queremos héroes falsos.
Los salvadoreños ya no aceptamos
explicaciones.
Anhelamos que nuestro pueblo deje de aguantar
situaciones de incivilizados.
Si los militares no son capaces de tener un
control mínimo de las armas que poseen,
entonces que cuelguen sus uniformes y se
dediquen a trabajar en algo útil para la
sociedad.
Si nuestros funcionarios no saben más
que esperar la ocasión para sacar raja
política de cuanto evento aqueja al
país, que mejor se sometan a una buena
capacitación que les enseñe a
gobernar.