San
Miguel
Un
convenio que verá la luz en las
laderas
El viernes pasado, en
el cantón San Pedro, de Chirilagua, fue
un día especial. Las bancas de la
iglesia, en reparación, estaban en el
patio.
- Sandra
Moreno
- El
Diario de Hoy
Las
mujeres con sus hijos y los hombres se
encontraban sentados muy serios, al frente una
mesa con mantel blanco para los invitados
especiales que firmarían el convenio de
cooperación entre la Federación de
Cooperativas Agropecuarias de Oriente (FECOAGRO)
y la Fundación para la Vivienda
Cooperativa (CHF) para reforestar 30
hectáreas de laderas.
El director de CHF, Brian
Holst, expresó ante la audiencia que
entendía el esfuerzo de liderar una
cooperativa, porque él había
pasado por esa experiencia. Su entusiasmo
creció ante la perspectiva de ejecutar el
proyecto y ver a los jóvenes, las
mujeres, los niños, los bebés
llorando y los campesinos que serían la
fuerza de trabajo.
"Podemos hacer lo
máximo por este país, por los
niños y en especial por los lugares que
cada año son afectados por las tormentas
y pierden sus cultivos", dijo emocionado Holst.
"Trataremos de romper el círculo de los
daños, de la fragilidad del ambiente.
Esto lo conocemos, entonces damos un
apoyo".
Y apenas había
terminado esta frase, cuando lanzó a las
mentes de los presentes la siguiente
petición: "Yo creo que podemos trabajar a
futuro, pero la mitad del esfuerzo es de
ustedes".
Los aludidos forman parte
de las 250 familias beneficiadas con el
convenio, el cual contempla la
construcción de 200 metros lineales de
acequias, cinco mil metros lineales de barreras
vivas y otros tantos de piedra ("para aprovechar
el principal valor de la zona: las piedras",
comentó un funcionario de CHF) y la
reforestación de parcelas de viviendas,
con el fin de proteger la microcuenca de San
Pedro.
En esta historia, la
comunidad aportará el 55% de los recursos
como mano de obra, materiales y equipos; a CHF
le corresponde traer lo que no tienen y
necesitan de afuera; y FECOAGRO tiene que lograr
la sostenibilidad del proyecto y aprovechar su
perfil de ONG de la zona.
Eliseo Flores, de
FECOAGRO, sostuvo que la firma del convenio es
un reto para la zona de Chilanguera. "Si nos
concienciamos a trabajar, significará una
larga tradición de trabajo entre nosotros
y vendrán otras iniciativas de ayuda para
las comunidades afectadas por Mitch", dijo
Flores, quien le pidió al sacerdote
Raúl Avila bendijera el convenio, con la
aclaración de que todos los cristianos
damos gracias al mismo Dios aunque estemos en
diferentes iglesias.
Las mujeres se pusieron
sus mantillas y los hombres dirigieron sus
miradas al suelo, en señal de respeto.
"Que el convenio llegue a feliz termino", dijo
el cura.
-Que así sea
-respondió la gente, consciente de que en
sus manos está el éxito o el
fracaso de la obra.
De la mano por la
vida
Madre e hijo comparten un
triunfo. Tomasa Navarro de Moreno, de 44
años, y Rafael Ernesto, de 10 y
estudiante de quinto grado, caminan por el
Centro Escolar San Pedro, sabedores de que ahora
sí cuentan con una escuela como Dios
manda.
"Los alumnos van a estar
mejor, y también para la comunidad es un
orgullo tener una escuela bonita", señala
doña Tomasa. Ella ya no se
preocupará por que su hijo regrese mojado
a casa cuando llueve, pues el techo con goteras
de la escuela ya que fue sustituido por una
estructura nueva.
A doña Tomasa ahora
le preocupa la situación de los
jóvenes del cantón San Pedro.
Ahí se carecen de fuentes de trabajo, "no
hay mucho en qué trabajar. Algunos
sólo esperan la ayuda de los Estados
Unidos, gracias a los familiares. Los que no
tienen esta suerte sufren, pero de cualquier
manera consiguen el maíz para hacer las
tortillas", cuenta doña Tomasa.