Limeño
lo dejó escapar
Jugando uno de sus
mejores partidos del torneo, Municipal
Limeño dejó ir la victoria a falta
de ocho minutos del final, luego de haberle
cedido la iniciativa al Aguila. Un pecado que
pagó caro.
- Orestes
Membreño
- El
Diario de Hoy
- Santa
Rosa de Lima
Municipal Limeño y
Aguila empataron 1-1 ayer en el Ramón
Flores Berríos de esta ciudad, siendo al
final lo más justo para ambos.
El juego arrancó
vibrante y más por la velocidad que le
puso Limeño en el contragolpe y en la
marca a presión en el
mediocampo.
Así, Roberto
Ventura se hacía de la salida al frente y
René Galán- con mucho oficio-
robando pelotas junto a la voluntad por la
izquierda de Deris Umanzor, para dejar libre al
tico Rodríguez en el enlace con Magdonio
Corrales y el hondureño Benito
Pérez Suazo que debutaba en el ataque
santarroseño.
Corría el minuto 7,
con un Aguila que no terminaba de acomodarse,
cuando una apertura de Ventura por derecha hacia
Umanzor vio la prolongación del
balón buscando el cierre del
hondureño Pérez.
El balón
parecía fácil para Meza
Mayén pero el rebote lo
engañó y Benito Pérez, que
no le perdió la vista al esférico,
llegó antes del portero aguilucho para
anotar el gol de ventaja para los
locales.
En desventaja, Aguila tuvo
que soltarse y permitir que Limeño
acentuara su estrategia de esperar y salir en
velocidad al ataque, especialmente con la fuerza
y corpulencia del hondureño
Pérez.
El ritmo del partido se
volvió una sorpresa para los hombres de
Hugo Coria, debido a que sus rivales de turno en
ningún momento bajaron la guardia pese a
estar en ventaja.
La zona de
contención y de defensa de Aguila
quizá haya tenido los primeros 45 minutos
más intensos de la temporada ante el
empuje constante del contragolpe
limeño.
En treinta minutos de
partido, Aguila logró ordenarse y armarse
en ataque en varias ocasiones.Así, Waldir
Guerra tuvo dos acercamientos peligrosos para la
cabaña de Santos Noel Rivera con sendos
toques de cabeza que por falta de
dirección no terminaron en la
red.
Pero ante cada ataque de
Aguila, Municipal Limeño respondía
con otro igual o de mayor peligro, volviendo al
partido muy movido y con un ir y venir con
bastante intensidad.
Limeño
bajó la guardia
El complemento se
presentó igual, debido a que Aguila no
podía darse el lujo de seguir perdiendo y
Limeño siguió
aprovechándose de ello al tener los
espacios necesarios para maniobrar su esquema
que lo había dejado ganando el primer
tiempo.
Aguila mostraba la
debilidad más notoria de los primeros 45
minutos: la falta de un jugador desequilibrante
en el mediocampo ante el poco trabajo de
Escalante por derecha y de Sampaio por la
izquierda, quienes poco ayudaron al acarreo de
pelotas.
Aguila dependía
mucho del trabajo de Roberto Martínez
desbordando por la derecha, aparte de ser el que
mejor robaba la pelota y la distribuía
con criterio para la salida al
frente.
A los 53 minutos, Coria
hacía ingresar a Kilmar Jiménez
para que trabajara por el carril derecho en
mediocampo, pasando a la labor de nexo a Sampaio
por el centro y a Escalante enviándolo
por la izquierda.
Aguila disponía
más tiempo la pelota, pero sin sorpresa.
Y eso, ante una defensa bien atenta como la de
Limeño era casi nada, con lo que los
minutos pasaban y las llegadas de Aguila eran
menos y el empate se veía muy
lejos.
No fue hasta el minuto 82,
que Kilmar Jiménez remataba de cabeza un
rechazo en corto de la defensa de Limeño
para empatar el partido y salvar al Aguila de la
derrota, ya que a esas alturas ni aguiluchos ni
santarroseños tenían para
más. Incluso, ya estaban con diez
hombres, por las expulsiones de Magdonio
Corrales y Roberto Martínez, quienes se
agarraron a aruñones frente al
árbitro central quien les mostró
la tarjeta roja.