Lunes 1 de mayo


Serapio el dicharachero, "el artista del pueblo"

Quién no conoce a este personaje que por años ha hecho reír al público. Sus dichos y ocurrencias han trascendido las fronteras, tanto que fue invitado por Don Francisco al programa "Noche de Gigantes"

Alejandra Salcedo
El Diario de Hoy

Estatura baja, complexión delgada y melena canosa, otrora muy negra, han caracterizado siempre a este cómico salvadoreño. "Mi melena es original, no me la puedo volar porque la tengo desde mis inicios en radio. Por el pelo, el público me reconoce de lejos, el que simpatiza con Serapio, por supuesto", asegura el artista, cuyo nombre verdadero es Vicente Rodríguez Pineda.

"Su servidor es campesino... soy originario de Apopa", de ahí que el nombre artístico "Serapio" también evoque la laboriosidad y sencillez de los salvadoreños.

Su vestimenta es tan original como sus raíces: Una camisa de manta "entre más sucia, mejor"; un pantalón similar a los calzoncillos que se usaban antes -sólo que el de Serapio es de manta rayada-ajustado a su cintura con un lazo, de los usados para amarrar bueyes, que simula un cincho. Ahí mismo coloca su telera o corvo, mientras de su hombro derecho cuelgan una alforja y su guitarra. Sus pequeños pies se engrandecen con los originales caites, hechos de llantas de carro. Y así, el personaje cobra vida, para comenzar su espectáculo.

"Con lo poco que puedo, le doy gusto al gusto y gusto al público", afirma.

Imaginación y talento

Serapio monta los números artísticos gracias a la imaginación, su fuerte es transformar una canción original y seria en una jocosa. Para hacer estas composiciones el artista se basa en acontecimientos de la vida real. Esto es posible por sus múltiples relaciones personales con políticos, artistas, profesionales y toda clase de personas. No importa si son de clase baja o alta, para el artista lo importante es tener amigos.

Así ha compuesto cerca de treinta parodias a partir de las versiones originales que estuvieron de moda hace muchos años. Actualmente los está grabando para ofrecerlos a quienes deseen tenerlos.

Dos de las parodias más famosas de Serapio son "Las sirvientas modernas" y "Ratos corría, ratos volaba", con las cuales ha logrado mucho reconocimiento.

Pero el mote de "dicharachero" no es por gusto, el personaje también es un experto en pronunciar frases de doble sentido, consideradas en ocasiones como dichos populares.

Serapio advierte que su espectáculo dura 30 minutos y aunque el público le pida más, no regresa porque debe guardar los chistes para no aburrir, a pesar de tener un buen repertorio.

El cómico cuenta con su propia caravana artística y ofrece el "Show de Serapio y sus invitados". Le acompañan payasos, mago, bailarina, mimos y un animador.

Pero aclara que si la gente no puede pagar el show completo, Serapio se puede presentar solo y su espectáculo arranca con el el grito de batalla, dos dicharachos (dichos), el saludo de rigor y un agradecimiento especial a Dios, al contratante y al mismo público. Luego el 'jelengue' musical, como le llama el mismo artista.

Su historia

Antes de darle vida al personaje, Serapio trabajó la tierra, en beneficios de café e ingenios, después fue obrero de fábricas y decidió dejar el empleo para hacer realidad uno de sus sueños: convertirse en cómico.

Hace más de 20 años que Serapio comenzó en este oficio, pero desde la escuela tuvo inquietudes artísticas, "era malo para el estudio, pero en canto y música nunca me falló el diez". Cursaba tercer grado cuando decidió que sería cómico, aprendió a tocar la guitarra y no se acuerda cómo, aunque sus conocimientos no son tan grandes en materia musical, "lo poco que puedo me basta para divertir a la gente".

Al principio caracterizaba a dos personajes, uno de payaso y el otro de Serapio, pero decidió quedarse con el último, porque "payasos hay muchos, pero Serapios, sólo uno en El Salvador".

Luego tuvo la oportunidad de darse a conocer por medio de las radios, "en aquel tiempo la YSC, Radio Internacional, después sentí la necesidad de que se escuchara en el país y así estuve trabajando en las mejores emisoras del país".

A medida que acumulaba experiencia artística se convertía en el "número uno e invitado especial de todos los empresarios circenses. Hasta el momento sigo sirviéndoles". Para el cómico la experiencia ha sido buena porque ha sentido el apoyo de la "mara gruesa", que respeta el trabajo del artista.

Pasaporte al extranjero

El papel de cómico campesino le valió a Serapio una invitación de Don Francisco para asistir al programa "Noche de estrellas, en 1996. Esa fue la llave que le permitió entrar a los Estados Unidos, donde se dio a conocer con la comunidad latina e hizo recordar a los compatriotas salvadoreños la propia idiosincrasia.

A partir de entonces se ha presentado en otros estados ante centenares de salvadoreños, quienes han disfrutado con sus números artísticos.

En pocos meses viajará a Houston para participar en un festival de la radio Tremenda, invitado por el "Chero más chero", quien asegura ser copia de Serapio.

El artista, de 56 años, tiene cuatro hijos: un payaso malabarista de 26 años, unos gemelos de quince y un niño de 4 años.

Como padre asegura ser exigente para que "se porten bien en la calle, la escuela y la casa. Además, quiero dejarles un recuerdo de lo que es el arte, porque a mí nadie me enseñó, y así serán buenos artistas".

Entre los proyectos que tiene se encuentra montar su propio circo para el próximo año, al cual bautizará el "Circo de Serapio".


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