Barrio San Jacinto
lleva seis días sin agua
Desde el sábado pasado, las
colonias del barrio San Jacinto no tienen agua.
El problema, según ANDA, es la turbidez
de las aguas del río Lempa, debido a las
constantes lluvias
- Alejandra
Salcedo
- El Diario
de Hoy
Residentes
del barrio San Jacinto, al sur de la capital, se
quejaron ayer porque desde hace una semana no
cuentan con el servicio de agua potable.
Don Alonso Bustamante, vecino del lugar, se
quejó de la suspensión del
servicio y del poco interés que muestra
la Administración Nacional de Acueductos
y Alcantarillados (ANDA), que ni siquiera les
avisó de los desperfectos.
Los afectados aseguran que, desde el
sábado pasado, el agua les ha
caído únicamente en dos ocasiones,
la primera por 30 minutos y la segunda por una
hora.
Este servicio irregular no les da tiempo para
abastecerse lo suficiente, dicen.
Un problema
Antes de la suspensión del servicio,
el agua era abastecida en esa zona a diario, de
las cinco de la mañana hasta el
mediodía. Un horario con el que los
vecinos se habían conformado porque les
permitía hacer los oficios
domésticos y abastecerse.
Sin embargo, según don Alonso, desde
hace dos meses que no reciben agua durante los
fines de semana.
Lo paradójico del asunto es que cuando
las colonias de San Jacinto no tienen agua, el
personal de la ANDA pasa leyendo los medidores.
Los vecinos aseguran que el recibo llega normal,
como si hubieran tenido el servicio.
Escuela sin agua
En la zona hay varios centros educativos que
también se han visto afectados con la
suspensión del servicio.
Uno de ellos es el complejo escolar Dr.
Humberto Romero Alvergue, que recibe diariamente
a mil 749 alumnos en las tres jornadas.
Pedro Humberto Quintanilla, director de la
institución, dijo a EL DIARIO DE HOY que
la escuela tiene su propia cisterna, pero no es
para almacenar agua potable. De tal manera que
cuando el servicio no lo reciben, se ven en
serios problemas, porque los alumnos no pueden
tomar agua.
Algunas veces deciden adelantar el horario de
salida, pero cuando hay crisis, prefieren
suspender las clases. Esto, dicen, no se puede
hacer a menudo, porque los alumnos no deben
perder sus clases.
Otra de las medidas a las que recurren es
pedirle a los alumnos que lleven sus propios
depósitos con agua.
Aunque de alguna manera los alumnos sacian su
sed, lo que no pueden hacer es controlar la
necesidad que tienen de ir al baño. Esto
le genera problemas a la institución,
porque los servicios quedan sucios y con un
desagradable mal olor.
El director de la escuela y los vecinos
esperan que el problema se solucione lo
más pronto posible.
Hacen también un llamado a la ANDA
para que les mande pipas y poder de alguna
manera paliar el problema que enfrentan.