Viernes 9 de junio


Navarrete sabía que mataba

La academia policial revelará los antecedentes sicológicos de Navarrete sólo con una orden judicial

Mario Martínez
El Diario de Hoy

El policía Luis Alonso Navarrete estaba en uso pleno de sus facultades mentales cuando asesinó a siete personas la semana pasada, en La Unión, según el examen sicológico que se le practicó en Medicina Legal.

Fuentes de la Fiscalía revelaron también que el análisis de sangre practicado al agente indica que él no había ingerido ninguna sustancia alucinógena o bebidas embriagantes.

Navarrete integraba un Grupo de Tarea Conjunta (GTC), junto a cinco soldados y otro agente de la policía, que patrullaba las zonas rurales del país.

El viernes 9, Navarrete disparó contra sus compañeros y dos mujeres, sin razón aparente, según las primeras investigaciones.

Al principio, se rumoreó que el agente actuó bajo el efecto de alguna sustancia, pero el reporte de Medicina Legal descarta que Navarrete haya consumido drogas o alcohol el día de los hechos.

Estaba cuerdo

En la prueba sicológica se añade que el agente no presentó ningún trastorno mental, por lo que era capaz de distinguir entre actos lícitos e ilícitos.

Agrega el informe de Medicina Legal, que según la entrevista de Navarrete y sus antecedentes, se revela estados de alteración emocional, en especial, ansiedad, depresión y tensión, secundario a exposición de situaciones dolorosas y estresantes.

Confidencial

Por su parte, el director de la Academia de Seguridad Pública (ANSP), Hugo Granadino, se negó a revelar el resultado de las pruebas sicológicos practicadas a Navarrete cuando ingresó a ese plantel.

El funcionario dijo que estos resultados son de "carácter confidencial" y que sólo se pueden revelar mediante una orden judicial.

Granadino no quiso cargar solo con la responsabilidad por los diferentes delitos cometidos por agentes de la Policía, entre ellos Navarrete, y remitió parte de la culpa a los políticos y las graduaciones masivas que realizaba antes la Academia.

Para evitar que personas con antecedentes penales y sicológicos se puedan infiltrar en la ANSP, Granadino anunció una reestructuración en los planes de estudios y una mejor investigación de los aspirantes.

Los cambios son: los alumnos no cursarán más de seis meses de estudio en la ANSP y tres de práctica policial, sino que serán once meses para cada etapa.

Se pedirán antecedentes al Instituto de Protección al Menor (ISPM) para excluir los que fueron menores infractores; a Migración, el listado de deportados de los Estados Unidos que tengan antecedentes en ese país.

Además se hará una investigación más exhaustiva del entorno familiar en que se desenvuelve el aspirante.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]