Chalatenango
Inauguran
planta procesadora de aguas negras
Todos los residentes
del municipio participaron en la
construcción de la planta
- Salomón
Ayala
- El
Diario de Hoy
Este
7 de junio, los vecinos de San José Las
Flores, en Chalatenango, inauguraron la planta
de tratamiento de aguas negras que
funcionará en el municipio.
La obra, ubicada a 16
kilómetros de la cabecera departamental,
fue construida por los mismos ciudadanos, y
contó con el apoyo financiero de la
Agencia de Cooperación Suiza para el
Desarrollo (COSUDE).
Hoy, los pueblos que
busquen mejorar las condiciones del medio
ambiente y salud contarán con un modelo
de trabajo a seguir.
Antes, cuando no
había planta de procesamiento de aguas
negras, en la zona eran frecuentes los reportes
de casos de enfermedades infectocontagiosas,
como tifoideas, hepatitis, parasitismo
intestinal, tos y gripes.
Según la directora
de la Unidad de Salud de la localidad, Dra. Luz
de María Parada, cuando no había
planta se atendían, cada semana, de 12 a
15 casos de diarreas comunes. "Ahora se han
reducido al mínimo (los casos), y si se
atienden algunos, no son de personas del
municipio", afirmó.
Tres
millones
La presidenta de la
directiva comunal, María Celia
Menjívar, dijo que con el proyecto se
benefician 126 familias, conformadas por
más de 1,200 personas residentes en el
área urbana.
La planta fue solicitada
hace tres años por la municipalidad al
programa de Ayuda Humanitaria Pro Vida. Este
organismo no gubernamental solicitó el
financiamiento a COSUDE, que aportó un
millón 800 mil colones para la compra de
materiales y el diseño de la obra.
Durante la
construcción de la obra, cada grupo
familiar trabajó por 80 días,
más varios "sábados comunales". En
algunas ocasiones también lo
hacían los alumnos de la Escuela
"Buenaventura Chinchilla".
La síndico
municipal, Blanca Delia Bermúdez de
Torres, señaló que el costo real
de la obra supera los tres millones de colones,
si se toma en cuenta el esfuerzo de la
población.
El
impacto
El impacto ambiental de la
planta es mínimo. Las aguas servidas
pasan por diferentes fases de tratamiento.
Primero, por el desarenador, luego al tanque
Inhoff y después a la cascada, hasta
llegar al biofiltro.
Las aguas negras tratadas
se pueden utilizar para irrigar zacate,
árboles frutales y, cuando están
más purificadas, hortalizas.
Personas relacionadas con
el proyecto explicaron que la planta
comenzó a funcionar en enero pasado, en
126 casas.
La obra tiene una vida
útil de 20 años, y puede llegar a
beneficiar a más de 500 hogares.
Por el servicio, cada
grupo familiar paga a la alcaldía 10
colones mensuales. Hay una persona encargada del
funcionamiento de la planta, quien recibe un
salario de parte de los financiadores de la
obra. El gasto será asumido en el futuro
por las familias, que entonces aportarán
20 colones.
Pro Vida en
acción
La directora ejecutiva de
Pro Vida, Dra. Mirna García de Butter,
dijo que, hasta el momento, además de la
planta, han desarrollado otros proyectos de
introducción y mejoramiento del agua
potable en los siguientes lugares
-Usulután:
Jocomontique, Hasbún y la Palomilla de
Gualcho.
-La Paz: El
Meneadero
-Cabañas: El
Tule
- San Salvador: El
Verdillo
-Chalatenango:
Jesús Rojas de Arcatao, La
Montañona, Chicuma, La Finquita y El
Salitre.