- Orientaciones
familiares
- La soledad en los
adolescentes
- Por
Pastor Mario Vega
- E-mail: rrsantaana@ejje.com
Frecuentemente
escriben a nuestra columna jóvenes y
señoritas que expresan sentirse solos
y no saben cómo bregar con ese
sentimiento. La soledad no es un
fenómeno únicamente juvenil.
Personas de todas las edades y condiciones
pueden experimentar la misma
condición.
Los adolescentes y los ancianos son los
grupos donde con mayor frecuencia se presenta
el problema. Hablar de soledad en personas
ancianas es bastante comprensible; pero,
cuando se trata de adolescentes el problema
pudiera resultar un poco más
difícil de comprender, pues, siendo
los jóvenes tan activos y con tantas
amistades en sus estudios o en el vecindario
¿cómo es posible que puedan
sentir soledad?
Algunas veces la soledad en los
adolescentes no es solamente un sentimiento
sino una realidad. A pesar de verse rodeados
de compañeros de estudio no siempre
logran establecer lazos de amistad profundos.
Muchas veces las relaciones con sus amigos
son muy superficiales. Al volver a casa, a lo
mejor, se encuentran con un hogar
vacío. Sus padres se encuentran
trabajando y apenas si los verán por
unos cuantos minutos por la noche. O pudiera
ser que aunque su casa está habitada
por sus padres y hermanos cada uno vive en su
propio mundo sin importarle el de los
demás.
En tales circunstancias la soledad no es
imaginaria sino real. La persona se encuentra
sola objetivamente y tal situación
puede provocarle sentimientos depresivos o
pérdida de la autoestima. El
adolescente se vuelve retraído e
introvertido fortaleciendo con ello el ciclo
de la soledad.
En otras ocasiones el sentimiento de
soledad es producto del enfoque que la
persona hace de su vida. Cuando alguien
centra su atención en sí mismo
puede incurrir en sentimientos de
autoconmiseración y crearse un clima
depresivo.
Pero si una persona, en esas condiciones,
puede levantar un poco la mirada verá
que a su alrededor existen decenas de miles
de personas con grandes necesidades y
carentes de los más básicos
sentimientos de aceptación. Cuando se
ve ese mundo necesitado y la vida se abre
hacia él los sentimientos de soledad
se superan.
Nunca se sentirá sola una persona
que enfoque su vida en el servicio hacia los
demás en lugar de en sí
misma.
Esta sencilla aplicación ha ayudado
a muchas personas a superar sentimientos de
soledad que fueron el producto de llevar una
vida centrada en sí mismas. Incluso en
aquellos casos donde la soledad es real y no
imaginaria la dedicación a los
demás resulta ser un remedio bastante
eficaz.
Jesús dijo: "Así que en todo
traten ustedes a los demás tal y como
quieren que ellos los traten a ustedes"
(Mateo 7:12).