Una final
impensable
La española Conchita
Martínez y la francesa Mary Pierce
disputarán la final del Abierto
parisino.
París,
Francia
EFE.-
Conchita Martínez (5) venció a
Arantxa Sánchez Vicario (8) en la
ocasión precisa, con el marcador
más rotundo, con una seguridad e
inteligencia notable y se clasificó para
disputar la final de Roland Garros, por primera
vez en su carrera, donde se enfrentará
contra la francesa Mary Pierce.
Conchita Martínez rompió una
racha de siete derrotas consecutivas contra
Arantxa (no la vencía desde la final de
Roma en 1995) al humillarla por 6-1 y 6-2 en 79
minutos. La campeona de Wimbledon en 1994 y
finalista del Abierto de Australia en 1998,
jugará su tercera final de un Grand Slam
contra la francesa Mary Pierce (6) que se impuso
a la suiza Martina Hingis (1), finalista el
pasado año, por 6-4, 5-7 y 6-2, en dos
horas y 10 minutos.
Arantxa falló demasiado (30 errores no
forzados por 20 de Conchita), aunque se
empecinó en señalar después
que ella había sido la que había
perdido el partido, y no que Conchita lo
había ganado. Casi siempre que se
habían enfrentado (13-3 hasta ayer para
Arantxa), fue la catalana la que encadenó
a Conchita con un juego metódico,
equilibrado y preciso. La tenía tomada la
medida. Y Conchita siempre salía de mal
humor de la pista porque aún sabiendo que
su técnica es mejor, la garra y la
constancia de la menor de los Sánchez
Vicario se imponía.
En la otra semifinal, Mary Pierce tuvo en su
mano apuntillar su victoria contra Hingis en dos
rollos. La francesa jugó en todo el
encuentro con el corazón del
público al que tuvo en vilo, sin decidir
hasta prácticamente al final.