Ferreteros
se niegan a ocupar nuevos puestos
Algunos ferreteros del
Mercado Sagrado Corazón se rehusan a
ocupar los puestos asignados por la
administración
- Katya
Chamagua
- El
Diario de Hoy
Un grupo de ferreteros del
Mercado Sagrado Corazón se niegan a tomar
los puestos que les han asignados por la
administración del lugar.
Este grupo de vendedores
fueron colocados de manera provisional en los
pasillos del mercado, cuando se ordenó la
acera de la 4a. Calle Poniente, a finales del
año pasado.
El acuerdo que se
estableció con la administración
fue que en cuanto se recuperaran los puestos
abandonados, los ferreteros tendrían sus
propios lugares para colocar sus
ventas.
Ahora, los puestos ya
están disponibles, pero ellos se niegan a
moverse de los portones de la entrada y los
pasillos.
"El problema es que si se
quedan allí, nos roban a todos los
clientes que van entrando", se quejó
José A. Pérez, un ferretero con
puesto asignado.
En noviembre del
año pasado, 62 ferreteros lograron
conseguir puesto, mientras que 11 se quedaron en
los pasillos y ahora no quieren
retirarse.
"No les quitamos clientes;
aquí nadie vende, ni nosotros;
además luego que nos den puesto van a
traer al mismo sitio a los ferreteros que no
están censados y, total, siempre va a
haber gente en los pasillos y, entonces,
¿por qué no quedarnos aquí?",
dijo María Olimpia Guardado, otra
vendedora.
La posición del
resto de vendedores es la misma: no se
moverán.
Más
problemas
Otros comerciantes
afectados con los cambios que se realizan dentro
del Mercado Sagrado Corazón son las
personas que han comprado puestos.
Éstas
perderán el puesto actual y serán
reubicadas en los pasillos, sin reembolso de
dinero, pues la compra o venta de los lugares es
ilegal, según la Ordenanza Municipal de
Mercados.
"Yo compré este
puesto por 3 mil colones con todo y
mercadería, pero lo voy a perder hasta
que reciba legalmente un puesto, por medio del
reordenamiento", contó Rosa Neli
Hernández.
Su puesto será
otorgado a alguno de los ferreteros censados que
se encuentran en los pasillos.
"Queremos que cumplan la
ordenanza y no negocien con los puestos", dice
el administrador del mercado, Carlos
Paredes.