Una vida para el
romanticismo
"El disco me salió muy
íntimo, muy triste, porque, bueno, Pancho
Céspedes también es
triste"
- Taydé
del Río
- México
Le cantó con éxito a la Vida
Loca, a esa que se ha convertido en su principal
fuente de inspiración, y a pesar de ello,
Francisco Céspedes optó por
preguntarse "Dónde Está la Vida"
en el título de su segundo
álbum.
Una sonrisa franca emerge del rostro del
cantante para explicar el mensaje que existe
detrás del nombre de este disco.
"Lanzo esta pregunta a ver si hay alguien que
encuentre la respuesta, porque yo,
después de que salió la
canción, empecé a preguntarme lo
mismo, y ahora lo que quiero es morirme sin
descubrir la esencia de Dónde Está
la Vida. Lo bueno es vivir en una
búsqueda constante".
Por lo menos ese es el modo de existir del
afamado compositor de origen cubano, quien
así, entre la búsqueda y el juego,
se dio a conocer mundialmente en 1997 con su
Vida Loca y fue ganando adeptos gracias a esa
vena romántica que ha hecho vibrar al
público de todas las edades.
"Yo no sabía cómo era esto",
dice al referirse a los inicios de su carrera
discográfica, "el disco (Vida Loca)
empezó a tener mucho éxito y
empecé a aprender a trabajar para
proponer mi música. Al principio yo
pensaba que esto requería hacer
canciones, cantar y ya, pero hay que trabajar
muy duro. En este nuevo disco (Dónde
Está La Vida) ya estoy más
consciente, ya hay un aprendizaje, y la
responsabilidad de trabajar mucho más,
pues ya aprendí que con eso se logra que
el disco llegue a más personas".
Un triunfador
De hecho, fue tal el triunfo cosechado por
Francisco Céspedes con su primer disco,
que no sólo ganó premios variados
y el cariño de un público que ya
estaba esperando con ansias su nuevo
álbum, sino el reconocimiento de artistas
de todo el mundo que no han escatimado halagos
al referirse a su persona, lo cual, por fortuna,
no lo ha hecho perder piso.
"No quiero dar consejos porque si no me
sentiría muy viejo, pero la gente aprende
la esencia de la vida y el amor y que ante los
ojos de Dios todos somos iguales", expresa el
cantautor con sencillez.
Ahora su álbum Dónde Esta la
Vida, lanzado tres años después de
su primer disco por el gran trabajo de
promoción que le representó al
cantautor, inicia también con el pie
derecho, pues el tema que da título al
disco ya fue elegido, por lo pronto, para ser el
tema central de la telenovela La Casa en la
Playa, de Televisa, como antes lo hiciera la
canción "Señora", con el melodrama
homónimo de TV Azteca.
"(Promocionar las canciones del disco a
través de las telenovelas) son
estrategias de la compañía para el
marketing, para que el disco se venda, y yo
estoy muy de acuerdo porque no importan los
caminos para que el disco llegue a la gente, lo
importante es que llegue. Yo le agradezco mucho
el espacio que me dio TV Azteca con
Señora, y ahora en Televisa esta
canción se escogió para una
telenovela y está bien, yo no soy
exclusivo de nadie".
El cantautor define a este nuevo trabajo
discográfico como un álbum
más personal, en el que, de entrada,
buscó que su voz sonara lo más
real posible, sin los filtros y los trabajos de
tratamiento que normalmente se realizan en los
estudios de grabación.
Por supuesto, este álbum, apenas el
segundo de su carrera, augura un futuro amplio y
muy exitoso para este cantautor que afirma que
nunca compondrá alguna canción
sobre política y que desconoce si
algún día dejará de cantar
sus "canciones del alma y el amor", para
dedicarse a algún género diferente
al que lo dio a conocer.
Por ahora, Céspedes no se da mucho
tiempo para pensar si su música
hará escuela o no, aunque, afirma,
sonriente y seguro, que tiene muchas ambiciones
puestas en sus temas, especialmente en los de su
nuevo disco.
"Soy muy ambicioso, quiero que pasen 40
ó 50 años y un día alguien,
sin saber de quién es la canción,
sin acordarse si es de Pancho Céspedes o
no, esté tarareando todavía mi
melodía y preguntándose
Dónde Está la Vida".
El futuro se construirá con el tiempo,
y aunque Francisco Céspedes sueña
con seguir mucho más en esta trayectoria
triunfal que inició en 1997, confiesa
también que le gustaría que Dios
le envíe una señal en el momento
en que como compositor no tenga nada que decir y
deba retirarse... aunque el retiro, obviamente,
no es ni una pálida sobre en su
horizonte.
"Yo me veo (en el futuro) trabajando, cada
día con más arrugas y más
canas, porque yo me entrego mucho en esto,
entrego mi vida completa, y gracias a Dios que
tengo a una familia que es consecuente con este
trabajo mío, que me sigue y que nos
amamos con la vida", concluye el cantautor.