Un amor
traicionado
Portugal falló a su decálogo
futbolístico, entregó la pelota a
los franceses. A la larga, la suerte se
terminó para el cuadro lusitano, que se
marchó de la Eurocopa con el mote de
ganador moral.
Bruselas,
Bélgica
Un
penalti de Zinedine Zidane lanzado a unos
minutos del final de la prórroga le dio a
Francia la victoria con un gol de oro frente a
la valiente Portugal en el Estadio del "Rey
Balduino", después de que el
árbitro juzgase que Abel Xavier
había tocado el balón con la mano
tras un tiro de Sylvain Wiltord.
Como los dos equipos realizaron cambios de
jugadores desde sus victorias en los encuentros
de cuartos de final, el partido tardó un
rato en asentarse. Portugal dio la bienvenida a
Abel Xavier en su regreso al puesto de lateral
derecho; Sérgio Conceição
se desplazó a la posición de
centrocampista derecho, algo más
acostumbrado en él, a expensas de
João Pinto; y se prefirió a
Vidigal frente a Paulo Bento para que ocupase
una de las dos plazas de centrocampista
defensivo.
En cuanto a los franceses, el hecho de que
Emmanuel Petit se encontrase disponible tras su
lesión provocó cambios en el
centro del campo, y el seleccionador Roger
Lemerre decidió adoptar un sistema
más común de 4-4-2 (aunque
Zinedine Zidane realizaría un papel
más ofensivo). Thierry Henry
acompañó a Nicolas Anelka en el
ataque, y Youri Djorkaeff y Christophe Dugarry
se quedaron en el banquillo.
El "gato y el ratón"
táctico
Cuando finalizó el periodo inicial del
"gato y el ratón" táctico, la
primera ocasión clara del partido
recayó en el capitán
francés, Didier Deschamps, en el '13. El
centrocampista del Chelsea, que realizaba su
aparición número 100 con el equipo
nacional, recogió el pase de Zidane, pero
su lanzamiento desde una distancia de 22 metros
fue a parar directamente a las manos de
Vítor Baía, el guardameta
portugués.
Los franceses siguieron presionando, y Abel
Xavier despejó un golpe franco de Zidane
antes de que los portugueses tomasen la
delantera con su primer tiro a puerta en el
'19.
Conceição atravesó
luchando el centro del campo francés,
pero, cuando el balón pareció
rebotar sin peligro por delante de un par de
jugadores, Nuno Gomes, sin equilibrio,
consiguió interceptarlo y meterlo entre
los palos desde una distancia de 20 metros sin
que Fabien Barthez pudiera hacer nada para
impedirlo. La respuesta de los franceses fue
algo silenciosa.
Henry cruzó el balón desde la
banda derecha para Anelka en el '24, aunque
Baía lo paró sin problemas.
Costinha frenó a Vieira, pero el taconazo
de Laurent Blanc, que llegó tras el golpe
franco de Petit desde una distancia de 35
metros, fue fácilmente recogido por el
guardameta portugués. Luego, Anelka
usó su rapidez para crear un hueco desde
donde lanzar corriendo a través de la
superficie del área de penalti cerca del
descanso, pero su poderosa volea fue a parar
directamente a Baía. En el otro lado del
campo, la fuerza de un lanzamiento de Luis Figo
fue amortiguada por Marcel Desailly, cuando
retrocedía, mientras el encuentro
adquiría algo de empuje ofensivo con
retraso.
Empate y control
A los franceses les llevó poco tiempo
igualar el marcador tras el descanso. Anelka
recibió un pase de Thuram, y, cuando las
peticiones de fuera de juego de los portugueses
se desoyeron, el delantero del Real Madrid
encontró a Henry cerca del punto de
penalti; así, el delantero del Arsenal se
dio la vuelta y lanzó un tiro raso a la
derecha de Baía, que se lanzó en
plancha, en el '51.
Los franceses comenzaron a tomar un control
más férreo del encuentro durante
el transcurso de la segunda mitad, y los
portugueses olieron el peligro cuando Anelka se
dejó caer demasiado pronto para llegar al
centro de Zidane, antes de que el centro de
Lizarazu pasara sobre el área de penalti
sin que nadie lo tocara.
Portugal contraatacó, mientras ambos
equipos intentaban con bravura, aunque en vano,
encontrar el gol de la victoria en los minutos
finales del encuentro; Abel Xavier casi
llegó a convertir a Portugal en la
vencedora cuando el partido se acababa, pero su
remate de cabeza fue desviado por Barthez,
mientras las dos selecciones llegaban al final
del tiempo oficial de la misma manera que en su
encuentro de semifinales de la Eurocopa 84.
Angustia portuguesa
Francia creó la primera ocasión
de la prórroga casi al principio de
ésta, ya que Zidane hizo un remate de
cabeza a cruce de Robert Pires. Luego, Deschamps
le robó a Figo el balón en el
centro del campo y se lo lanzó a Henry,
que se había quedado solo por la
izquierda, pero Paulo Bento desvió el
cruce del delantero a córner, tras el
lanzamiento del cual Blanc remató de
cabeza y se le fue por poco mientras Portugal
resistía encarnizadamente.
El modelo del encuentro no llegó a
alterarse considerablemente después de la
primera parte de la prórroga, pero un
lanzamiento de Zidane desde larga distancia no
llegó a causarle problemas a Baía
después de que se hubiera producido un
juego de aproximación prometedor. Luego,
un tiro de Pires fue bloqueado por un inspirado
Couto.
Sin embargo, Portugal todavía
consiguió demostrar la amenaza que
representa en ataque cuando João Pinto
hizo un remate que se fue por poco a pase de
Figo. Más tarde, Zidane no llegó a
entenderse con Vieira mientras la defensa
portuguesa se tambaleaba, pero el centrocampista
francés rió el último
cuando transformó el penalti para su
equipo. Y los portugueses siguieron protestando
contra la decisión del árbitro de
expulsar a Nuno Gomes, que completa así
una noche lamentable para los hombres de
Humberto Coelho.