La azul, gris y
efectiva
Italia no jugó bonito, pero
demostró por cuarta ocasión
consecutiva tener la suficiente solidez
defensiva y organización ofensiva como
para barrer en la Eurocopa. Tras el 2-0 sobre
Rumania, ya están en semifinales.
Bruselas,
Bélgica
EFE.-
Italia cumplió ayer con su papel de
favorito ante Rumania, a la que derrotó
por 2-0 en el Estadio "Rey Balduino" de
Bruselas, y se clasificó para las
semifinales de la Eurocopa, en las que se
enfrentará al vencedor del partido que
disputarán hoy Holanda y
Yugoslavia.
El equipo transalpino, que exhibió su
habitual juego basado en una gran
organización defensiva, hizo los
méritos justos para ganar, para lo que se
aprovechó de los constantes errores de
colocación de una defensa rumana
totalmente reorganizada ante las bajas de los
sancionados Cosmin Contra y Dan Petrescu, y del
lesionado Gica Popescu, que fueron sustituidos
por Cristian Chivu, Liviu Ciobotariu y Miodrag
Belodedici.
De esta manera, las mejores ocasiones
italianas llegaron al romper con una facilidad
pasmosa mediante pases a las bandas o en
profundidad los defectuosos intentos de la zaga
rumana de dejar a sus rivales en fuera de
juego.
Así marcó Italia los dos goles
con que Totti e Inzaghi sentenciaron el partido
en la primera mitad y así dispuso el
propio Inzaghi de otras dos clarísimas
oportunidades en la segunda parte, pero uno de
sus disparos dio en la base del poste y el otro
salió fuera por poco.
Sopor precoz
El partido tuvo una primera media hora
soporífera, en la que la
contención y el respeto mutuo primaron
sobre el juego ofensivo, pero se rompió
tras el gol conseguido por Totti en el '32, tras
recibir una gran asistencia por alto de
Fiore.
Ese gol, que llegó en la tercera
oportunidad que tuvieron los italianos tras
otras dos anteriores de Inzaghi y Fiore, dio
paso a unos minutos locos en los que Hagi estuvo
a punto en seguida de empatar al encontrarse con
un balón que levantó suavemente
sobre la salida del portero italiano Toldo y que
acabó pegando en el poste ('35).
Un minuto después, Totti estuvo a
punto de conseguir el 2-0 con una vaselina
similar por encima de Stelea que salió
fuera por poco, y enseguida Galca dio la
réplica para los rumanos con un
duró disparo de volea desde fuera del
área que lamió el palo, pero el
partido quedó prácticamente
sentenciado poco después, en el '43,
cuando Inzaghi logró el segundo tanto de
los italianos en un pase magistral de Albertini
en profundidad.
Y por si las desgracias fueran pocas para
Rumania, se quedó con un hombre menos a
partir del '60 por la expulsión de Gica
Hagi, al ver su segunda tarjeta amarilla por
dejarse caer dentro del área para
intentar provocar un penalti.
El "Maradona de los Cárpatos", que a
sus 35 años cumplía ayer su
partido internacional número 125 y
probablemente el último en la
selección, fue el primer jugador en la
Eurocopa en ver dos tarjetas rojas, ya que
también fue expulsado en el encuentro
contra Portugal de la primera fase.
Pese a estar en inferioridad numérica,
Rumania dio la cara y Ciobotariu ('64) pudo
acortar distancias en un remate a bocajarro que
fue sacado bajo los palos por un defensa
italiano, pero los italianos pudieron
también aumentar su ventaja en los
últimos minutos si Inzaghi hubiera
aprovechado dos clarísimas oportunidades
en las que se presentó sólo ante
Stelea. Su primer disparo dio en el poste ('68),
mientras que el segundo ('78) salió a
pocos centímetros de la
portería.