Dr.
García Calderón : "Estoy dispuesto
a ser fiscalizado"
El nuevo presidente de
la Corte Suprema de Justicia, Agustín
García Calderón, tiene entre manos
el reto de cambiar la imagen de un órgano
estatal, que en los últimos tiempos se ha
visto atribulado por una negativa
percepción popular. Esta misión es
la que le ocupará los próximos
años
El
Diario de Hoy
Agustín
García Calderón no tiene reparos
en aceptar que la Corte Suprema de Justicia ha
tenido errores.
En el lance de esta
entrevista, dejó entrever que no
manejará con paños tibios la
burocracia en la administración de
justicia.
Su lema se ampara en dos
solitarias, pero importantes palabras: "agilidad
y transparencia".
El Diario de Hoy:
¿Está consciente de que el Organo
Judicial es uno de los más criticados por
la sociedad?
Agustín
García Calderón (A.G.C.)
Tenemos conocimiento sobre la imagen que tiene
el Organo Judicial. El 70% de la
población tiene baja credibilidad en ese
desempeño. Esto pareciera que es una
realidad latinoamericana. Las condiciones de la
litigación han llegado a volúmenes
tan altos que se ensayan mecanismos para salir
del rezago como la mediación,
conciliación, arbitraje.
En el caso
salvadoreño, resulta preocupante, porque
tenemos un alto índice delincuencial
¿Por qué se percibe esta
ineficiencia?
A.G.C. La realidad
es más amplia. Lo más sensible a
la población es la seguridad
pública. Aquí se ve limitada la
eficacia de los instrumentos legales para el
combate del delito. Con la llegada de los nuevos
códigos, se viene arrastrando el problema
de la legislación antigua y se ha
necesitado capacitación, y se está
en un proceso de
institucionalización.
¿No es esto
pasarse la bola? ¿Cuál es el
problema de fondo? ¿Las leyes, su
aplicación, corrupción de jueces o
la ineficiencia de la
Fiscalía?
A.G.C. Descartamos
la normatividad como la originaria del problema.
Para salir de ese problema, sería a
través de un sistema de
aplicación. Se habla de que, en la
segunda fase de la reforma judicial, hay que
agilizar los cambios y trabajar duro en la
institucionalización, para que las leyes
den mejores resultados.
¿Cuánto
debemos esperar para que estos resultados se
traduzcan en un verdadero servicio hacia el
pueblo?
A.G.C. Comprometer
en tiempo el resultado, es difícil. Se
debe evolucionar la institucionalidad judicial
para que no se planteen las crisis en la
aplicación de la ley.
¿No le parece que
todo se queda en planes?
A.G.C. Pues el
problema es que el país ha pasado sin
tenerlos en mucho tiempo. Además, tenemos
remanentes antiguos de desobediencia a la
legalidad. La sociedad debe creer en la justicia
para que los volúmenes de
infracción bajen.
¿Le gustan los
planes?
A.G.C. Me gusta la
acción precedida de un plan.
¿Qué plan
tiene usted, como Presidente de la Corte, para
llegar a las acciones?
A.G.C. Una
evaluación general en la
organización, que evite la
desintegración en las líneas de
trabajo y mejore los rendimientos
jurisdiccionales de los aparatos de justicia.
¿En qué
consistirá esa
revisión?
A.G.C. En el caso
de los jueces de sentencia, formar tres
tribunales con un grupo de apoyo repartido.
Así se lucha contra la duplicidad. En el
caso funcional, se deben ver algunos sistemas
que mejoren las condiciones de
evaluación, rendimiento y reconocimiento
en conjunto con el Consejo Nacional de la
Judicatura, al cual, incluso, se ha discutido si
se le traspasan algunos poderes de la Corte para
funcionar coordinadamente.
¿Qué
errores ha cometido la CSJ para tener la imagen
actual?
A.G.C. Los juicios
de valor los veríamos después,
para mejorar las condiciones. Vale más la
pena pensar en los programas buenos y darles
seguimiento.
¿Está la
Corte en buena forma o tiene demasiada
"grasa"?
A.G.C. La Corte ha
desarrollado alguna forma no planificada en sus
estructuras. Esto debe ser sujeto a
revisión, y es posible que se deba hacer
algún recorte. Yo miro el problema en la
velocidad y la transparencia. Los medios deben
tener el mejor acceso a los sistemas de
investigación del país.
¿Solicitará
más fondos para la Corte?
A.G.C. No, creo que
debemos entrar en un proceso de austeridad. Se
puede trabajar con lo asignado. Me comprometo a
distribuir los recursos donde más se
necesiten.
A usted se le asocia,
políticamente, con la izquierda ¿es
eso cierto o falso?
A.G.C. Soy sensible
a la realidad del país y a las
situaciones del orden social. Pero no tengo
militancia partidaria.
¿Camina su
ideología en sentido contrario a las
agujas del reloj?
A.G.C. La
identificación entre izquierda y derecha,
a veces, no es válida. Creo gozar de la
confianza de ambos
(ideologías).
¿Cómo explica
que ayer iba escoltado por dos renovadores del
FMLN?
A.G.C. Mire, no,
algunas de estas personas han colaborado
conmigo. Han andado conmigo de todas las
corrientes políticas.
¿Está
dispuesto a ser fiscalizado por los medios de
comunicación?
A.G.C.
Absolutamente.