Cervecerías
y prostibulos
La
pesadillas de la zonas residenciales
En el municipio de San
Salvador existen por lo menos mil 200
establecimientos registrados en la
Alcaldía Municipal que comercian con
licores o funcionan como
prostíbulos.
- Katya
Chamagua
- El
Diario de Hoy
No
obstante, de estos sólo funcionan entre
750 y 800, según datos de la Gerencia de
Registros y Servicios de la comuna
capitalina.
Sobre el resto sólo
hay dos posibilidades: que hayan cerrado por
causas desconocidas o que no se han acercado a
renovar su licencia para la venta de licores y y
están operando sin ella , señala
el gerente de Registros y Servicios de la
Alcaldía, Ing. Rigoberto
Pleités.
Aparte de los
establecimientos registrados, se cree que 500
más operan sin permiso alguno ni
licencia.
El hecho no es sólo
que funcionen legal o ilegalmente, sino las
molestias que generan a los vecinos cercanos,
que no precisamente son negocios similares, sino
habitantes de colonias y comunidades.
Según datos
proporcionados por el Cuerpo de Agentes
Metropolitanos (CAM), los negocios que meas
problemas causan a la comunidad son las
cervecerías, pues generan ruidos,
problemas de parqueo y basura en los alrededores
(botellas de cerveza, bolsas de todo tipo y
hasta orines y excrementos de los
clientes).
Otro problema que se
genera, conocido a través de las
denuncias hechas a esta redacción, es el
abuso hacia los transeúntes de parte de
los ebrios que salen de esos lugares.
Las
denuncias
Según el CAM,
sólo en 1999, fueron denunciadas 109
cervecerías por dos o más de las
causas anteriores.
Le siguen los restaurantes
y prostíbulos, por generar ruido y
problemas de parqueo; en el caso de los
segundos, además, por
exhibicionismo.
Estos sitios están
casi siempre ligados a la perturbación de
la tranquilidad comunitaria, por los
escándalos que se generan en ellos.
Los establecimientos
denunciados por consumo de bebidas
alcohólicas en la vía
pública son las tiendas y las
abarroterías, por lo general.
El año pasado, 28
tiendas ubicadas en zonas residenciales fueron
denunciadas por instalar mesas en la acera y
generar desorden en la vía
pública.
En total, el año
pasado el CAM recibió 609 denuncias por
perturbación de la tranquilidad
comunitaria.
El problema es que luego
de recibir la denuncia, el CAM no puede proceder
al cierre inmediato del lugar, pues antes se
deben realizar inspecciones y darle la
oportunidad al propietario de corregir la
situación.
De preferencia, dicen las
autoridades, las denuncias de la
población deben ser por escrito y
dirigidas al CAM o a la Gerencia de Registros y
Servicios de la Alcaldía
Municipal.