Ordenanzas
no bastan para regular negocios
Hay normativas para
regular los negocios en los que se venden
bebidas embriagantes y se producen
escándalos, pero no son suficientes para
mantener la tranquilidad
- Katya
Chamagua
- El
Diario de Hoy
Para
regular los establecimientos comerciales, como
tiendas, restaurantes, cervecerías,
hoteles y similares, existen tres normativas,
las cuales señalan expresamente las
condiciones de funcionamiento.
En la Ley de Alcoholes se
dispone los tipos y cantidades de alcohol que
son comercializables y en qué condiciones
está permitido hacerlo.
La Ordenanza Reguladora de
la Actividad de Comercialización de
Bebidas Alcohólicas establece como
condiciones para la venta de alcohol el
trámite de una licencia y la
calificación del lugar para
funcionar.
Además, establece
que estos negocios no deben instalarse a menos
de 100 metros de iglesias, escuelas y zonas
residenciales.
También existe la
Ordenanza Contravencional -que entró en
vigencia en enero y que será aplicada
desde septiembre-, que sanciona las faltas
menores como generar escándalos, actos
obscenos en la vía pública y otros
similares.
En el caso de los
supermercados, gasolineras, abarroterías
y tiendas, estos no tienen autorización
para vender licor fraccionado, o mejor dicho,
para que se consuma en el lugar.
La autorización es
para venderlo envasado. Por lo tanto, los
comercios señalados que permiten el
consumo de alcohol en el lugar incurren en
ilegalidad.
Autorización
Los comercios autorizados
para vender licor para consumo en el sitio son
los hoteles, restaurantes, bares, moteles y
otros, previo trámite de la licencia
respectiva que los acredita para comerciar de
esa manera.
"Una gran cantidad de
negocios primero se establecen y después
vienen a pedir permiso, cuando la comunidad
empieza a denunciar y eso es lo que no puede
ser", señala el director del Cuerpo de
Agentes Metropolitanos (CAM), Eduardo
Linares.
Al actuar la
institución de oficio, es decir, por
cuenta propia y no por denuncia, los
propietarios de los negocios se resisten a
cerrarlo o a legalizarse.
En algunos casos se ha
descubierto que una sola persona es dueña
de más de dos establecimientos en una
misma zona y eso hace más difícil
los procedimientos legales, explica el director
del CAM.
Desde el punto de vista de
Linares, la apertura y proliferación de
estos negocios tiene que ver con un problema
económico-social de desempleo, pues la
gente busca un negocio "que le
dé".
De parte de las
autoridades no existe oposición para que
los establecimientos operen, pero sí
esperan que se apeguen a las normas establecidas
y no molesten a los vecinos del
lugar.