San
Miguel
Para
hurtos, San Miguel aumento
El robo y hurto llevan
las de ganar en la lista de delitos que a diario
ocurren en la ciudad de San Miguel. El comercio
ya resiente las consecuencias
- Cristian
Zelaya
- El
Diario de Hoy
Uno
de los últimos robos en San Miguel, que
indignó al comercio local, fue el
ocurrido en la Ferretería Servillaves,
donde los rateros ingresaron por el tejado
después de evadir un sofisticado sistema
de seguridad de rayos infrarojos que se activas
con el movimiento o la presencia del calor
corporal.
Los individuos se llevaron
todo el efectivo que los propietarios guardaban
en la caja fuerte.
El dueño de la
empresa prefirió no opinar al respecto.
Simplemente, se limitó a decir que
confiaba en Dios y en que algún
día Él haría justicia
contra ese tipo de gente.
Los índices de
hurto y robo en esa ciudad del oriente del
país van para arriba. Según los
datos proporcionados por el subcomisionado
Milton Josué Salguero, jefe de la
delegación de la Policía Nacional
Civil (PNC), en junio se incrementó el
número de delitos contra el
patrimonio.
La última quincena
de mayo arrojó un total de 34 y la
primera de junio, 41. En lo que respecta al robo
de vehículos, la Policía
contabilizó 15, del 16 al 31 de mayo.
Para mediados de junio, el número
había disminuido.
"Lo que ha aumentado son
los robos a personas. En mayo hubo 65 y junio
arrojaba 72 denuncias. Esto debe sumarse a la
cantidad de robos que no se conocen porque la
gente no los reporta", detalló el
oficial.
Más
cooperación
La actitud poco
colaboradora de la población es lamentada
por el jefe policial, pues a su criterio sin la
ayuda de la comunidad es difícil
controlar el auge delincuencial.
Por su parte, Oscar
Rodríguez, presidente del Comité
de Comercio de la Cámara de Comercio,
filial San Miguel, denunció que en alguna
medida las ventas han disminuido ante la
presencia de los rateros y ladronzuelos que
operan en el centro de la cabecera. "Los
compradores optan por irse a otros lados",
expresó.
Rodríguez
comentó al respecto del robo en
Servillaves que es evidente el grado de
conocimientos que los asaltantes poseen en
tecnología de seguridad.
También
comentó que muchos negocios han optado
por recurrir al servicio de seguridad privada,
lo que no debería de ser.
"Las autoridades deben
buscar estrategias más rigurosas contra
la delincuencia. Asimismo, urge que se generen
más fuentes de trabajo",
añadió.
El comerciante piensa que
muchos rateros son personas desempleadas que no
tienen como obtener ingresos.