"El IVA le trae
justicia al agro"
Para el sector agropecuario, el IVA es el
punto de partida que le devolverá la
rentabilidad, a la vez que neutraliza el
subsidio anual al consumidor, calculado en
más de ¢1 mil millones. Sin embargo,
el sector está dispuesto a escuchar otras
propuestas
- Lourdes
Méndez
- El Diario
de Hoy
La
principal bandera del sector agropecuario
continúa siendo la vigencia de las
reformas del Impuesto al Valor Agregado
(IVA).
Esta medida, que le permite empezar a
recuperar la rentabilidad perdida, a causa de
las exenciones, no implica que los productores
estén cerrados a escuchar otras opciones
fiscales que tengan un fin similar al IVA.
Por el contrario, la Cámara
Agropecuaria y Agroindustrial de El Salvador
(Camagro), que aglutina a la mayoría de
productores e industriales agrícolas del
país, anunció ayer estar dispuesta
a escuchar propuestas que además de
beneficiar al sector, sean las menos
distorsionantes para el consumidor final de
bienes agropecuarios.
"Aceptaríamos una propuesta parecida a
la actual (IVA)", dijo el presidente de la
gremial agropecuaria, Ricardo
Quiñónez Avila.
La flexibilidad por encontrar la mejor
alternativa fiscal, no denota que se haya
abandonado la lucha por el IVA, más
bién la Camagro sigue considerando que la
medida "es el principio de todas las opciones
que demanda el sector. "
"Le damos el total respaldo a la
aplicación del IVA a los granos
básicos, leche, frutas y hortalizas,
porque además de ser justa, es el punto
de partida para devolverle la rentabilidad al
sector", explicó
Quiñónez.
Por su parte ,Mario Salaverria, asesor de la
Camagro, dijo que "la gremial va a seguir
apoyando el IVA hasta tanto no se proponga otra
mejor y más favorable para todos".
Costo de la medida
Quiñónez recalcó que la
posición de CAMAGRO no significa que
esté defendiendo al Gobierno de Francisco
Flores. "No somos recolectores de impuestos y no
defendemos ninguna posición del
Ministerio de Hacienda", apuntó.
Para la gremial, tal como está vigente
el IVA, permite corregir un serio problema
económico y fiscal que en la
práctica contradice el espíritu
inicial de la Ley.
De acuerdo con el Presidente de Camagro,
cuando se aprobó el IVA se dijo que
algunos rubros agropecuarios quedarían
exentos del IVA.
"Se pensó que como el productor no
pagaría impuestos por la compra de
insumos, servicios, materiales, insecticidas,
herbicidas, entre otros, y que no
trasladaría el IVA al consumidor final,
porque no absorbía ningún pago",
explicó.
Pero en contra de dicha filosofía -que
se desprende de analizar la Ley del IVA- los
hechos fueron diferentes.
"Nunca se dijo que en la práctica, el
productor pagaría todo el impuesto pero
no tenía el derecho a cobrar o traspasar
nada al consumidor", enfatizó
Quiñónez.
Ese hecho provocó altos costos en la
producción agropecuaria, porque el
productor al no poder descontarse el IVA lo
descargó como costos. Sin embargo, no
lograba vender en el mercado nacional al precio
real, porque las importaciones -que entran
libres de impuestos- abarataban los precios en
el mercado.
En ese sentido, el productor prefirió
perder un porcentaje que perderlo todo.
Así entró en un mecanismo de
subsidiar el producto al consumidor final,
recalcó Quiñónez.
Subsidio vrs. pérdidas
La función social que obligadamente
asumió el sector agropecuario con el
"subsidio al consumo" le generó
pérdidas anuales mayores a ¢1 mil
millones, sostiene Camagro.
La absorción del IVA fue la gota que
hizo acelerar la pérdida de rentabilidad
en el sector. "El subsidio al consumidor final
es anual y ha venido arrastrando desde la
reforma agraria, los problemas del conflicto, la
exención del IVA, la falta de incentivos,
disparidad de la moneda, así como la
falta de una política agropecuaria",
recalcó el dirigente gremial.
Bajo esa perspectiva, "el sector productivo
agropecuario y agroindustrial sigue vendiendo al
consumidor nacional con un descuento anual de
más de mil millones de colones", dijo
Quiñónez.
De acuerdo con la Camagro, gracias al
subsidio del productor "el consumidor final ha
estado viviendo una vida ficticia en el costo
real de su bolsillo".
De ahí que Salaverria cree que
"mientras el órgano Legislativo no
presente otra opción más
beneficiosa, los productores seguirán
defendiendo el IVA".
Y es que ante la pérdida anual mayor a
los mil millones de colones, "la vigencia del
IVA es la medida que neutraliza al productor, el
costo del subsidio dado a los consumidores".
Según Camagro, el IVA sólo
impacta el 1.02% del costo total de la canasta
básica y sólo grava el 15% de la
canasta porque el resto (85%) ya paga el
impuesto.