"Yo cumplía
una misión especial"
El ex agente de la Policía acusado
de colaborar desde dentro de la División
de Investigación Criminal con una banda
de robacarros dijo que él sólo fue
un "chivo expiatorio"
El Diario de
Hoy
Miguel
Angel Hércules, el ex policía a
quien las autoridades acusaron en 1996 de formar
parte de una banda de robacarros,
señaló que su arresto se
realizó cuando cumplía una
misión especial.
Hércules, quien laboraba en la
División de Investigación Criminal
(DIC), fue pillado, según los reportes
policiales, cuando intentaba entrar a una bodega
donde había mercadería robada, que
era custodia por varios agentes.
La acusación
El agente fue vinculado a la banda de Sorto,
acusada del robo de vehículos.
Las investigaciones indicaban que
Hércules atrasaba los avisos del robo de
autos en la DIC, donde él tenía
acceso a la computadora en la que se registraban
los reportes.
El ex agente dijo ayer que esa noche del 3 de
enero de 1996 llegó al lugar en busca de
un vehículo donde, se supone, se
escondían varios kilos de pasta de
cocaína, pero fue detenido e interrogado
por los agentes que custodiaban la bodega.
Hércules asegura que ningún
vehículo atacó a los agentes, como
consta en el proceso judicial que se
siguió en su contra, y que, en cambio,
fueron los mismos policías que llegaron
en una radiopatrulla quienes iniciaron la
balacera.
Una conspiración
Agregó que todo fue una
conspiración en la que se
pretendía involucrar a otro sujeto con la
cocaína, pero que la situación se
salió de control y no hubo otra salida
que tomar a cualquier persona como "chivo
expiatorio".
Hércules aseguró que ex jefes
de la Policía le ofrecieron dinero y
sacarlo del país a cambio de involucrar a
"esa persona", a quien no identificó.
Sobre las llamadas a la casa del
subcomisionado Mauricio Arriaza Chicas, el ex
agente dijo que éstas las hizo desde su
celular (de Hércules), el oficial de
servicio, de apellido Huezo, para informar del
hecho a su superior.
Agrego que su vinculación con la banda
fue injustificada, pero aceptó que
sí conocía José Rigoberto
Sorto, el presunto líder de la
agrupación.
Sorto fue absuelto por los delitos que se le
imputaban.
Hércules dijo que si algo bueno obtuvo
de su acusación y encarcelamiento es que
fue separado de la Policía, ya que, a su
juicio, es ahí, en las esferas más
altas, donde se encuentran enquistados los malos
policías y que, al final, quienes caen
son los agentes.
El castigo
Hércules fue condenado en 1997 a siete
años de cárcel, pero sólo
pasó encerrado dos debido a la
reducción de penas y a su buen
comportamiento dentro de la penitenciaria.
Salió en 1998 y ahora trabaja en una
empresa de seguridad, la que se negó a
identificar.
Dijo que los errores suyos cometidos tiempo
atrás los ha pagado hasta con creces
porque fue involucrado en hechos
injustamente.
"Quiero vivir en tranquilidad",
añadió.