Moscas:
¿A quién le preocupan?
Escoja la ciudad y
hable del problema. De seguro en todas le
dirán lo mismo: Hay demasiadas moscas. Al
parecer, las campañas de higiene no
funcionan
- Corresponsales
- El
Diario de Hoy
¿Tiene
idea de la cantidad de enfermedades que puede
transmitir una mosca? Son demasiadas.
Muchos niños en El
Salvador mueren por enfermedades
gastrointestinales, adquiridas luego que una
pequeña mosca posó sus patitas
cubiertas de inmundicia y microorganismos
patógenos en los alimentos , biberones o
la boca del afectado.
Las autoridades de Salud
Pública luchan por hacer conciencia en
los vecinos de los riesgos que representan estos
y otros insectos. Las campañas de
fumigación son frecuentes. Pero todo se
frustra ante la apatía de muchas personas
de aplicar las normas básicas en el
manejo de basura.
María Rosa
Hernández, una santaneca, resume la
crisis que causan las moscas en el hecho de que
"quienes lloran al ver al hijo enfermo o se
quejan por las plagas, son los mismos que hacen
o toleran los basureros".
A su criterio, no se trata
de más o menos lluvia, sino de los malos
hábitos de las personas que manejan de
forma inadecuada la basura. "Pasa a diario y en
todas partes", lamenta.
No es
raro
Cojutepeque -una "ciudad
mercado"- ha sido invadida por moscas. Igual
ocurre con Ilobasco, Tejutepeque, San Vicente y
la mayoría de ciudades.
Un trabajador de la
Fiscalía en la zona paracentral comenta
que incluso en comedores vicentinos que tienen
fama por el aseo, no sirven de mucho los
insecticidas, papel matamoscas y bolsas con agua
.
La Dra. María
Elizabeth Zelaya, directora departamental de
Salud en San Miguel, sostuvo que el incremento
de moscas se debe a la época lluviosa.
"La humedad que se aloja en los promontorios de
basura es el factor que ha incidido en el
incremento de éstos insectos",
sostuvo.
Insuficiente
Los santanecos lamentan la
basura en sus calles. La Alcaldía apenas
alcanza a recolectar la mitad de la que
diariamente se produce.
Inspectores de Salud de la
municipalidad han confirmado que las barrancas
Santa Lucía y La Periquera son dos de los
sitios en que la costumbre de vecinos de lanzar
desechos ha facilitado el desarrollo de plagas
de insectos patógenos.
Pero no es la única
causa. Los promontorios de desechos en las
calles abundan y cada uno de ellos es un foco de
contaminación grave.
Las Unidades de Salud del
departamento cada día reciben entre siete
y diez casos de diarreas severas, que son
originados por la contaminación de los
alimentos.
Sin embargo, las
autoridades admiten no contar con recursos
suficientes para atender la crisis.
"El problema no
sólo es del Ministerio de Salud, sino de
todos, especialmente de los que lanzan
desperdicios en sitios no autorizados",
expresó la doctora María Luz
Hernández, directora departamental de
Salud.
Las moscas son ya un
problema nacional y, como tal, a juicio de
muchos, debe ser tratado por las autoridades.
Fumigaciones, limpieza y sanciones
ayudarían a salvar las vidas de muchas
personas, especialmente niños.