Viernes 2 de junio


Argentina, hinchada de optimismo

Los seleccionados argentinos, que jugarán el domingo contra Bolivia por las eliminatorias mundialistas, tratan de sobreponerse al optimismo desmedido de sus mismos aficionados.

Buenos Aires, Argentina

EFE.- Los futbolistas de la selección argentina de fútbol insisten en que Bolivia no será un rival fácil en la tercera jornada de las eliminatorias del Mundial 2002 e intentan atenuar el exceso de optimismo que produjo en el mundillo futbolístico local sus goleadas ante Chile y Venezuela.

Ante cada consulta de la prensa al respecto, los jugadores repiten como una letanía que todos los partidos son difíciles, que no hay rivales débiles y hasta hubo algunos, como Gabriel Batistuta y Roberto Ayala, que se atrevieron a decir que en el equipo nacional argentino no todo lo que brilla es oro.

"El Bati" afirmó que la selección argentina, líder de las eliminatorias sudamericanas, "aún tiene que mejorar", mientras que el defensa suplente del Milán indicó que si bien el equipo "está creciendo", le falta "continuidad en el juego".

En otras circunstancias, con seis puntos en dos partidos, ocho goles marcados y uno encajado, no haría falta abrir el paraguas de esta manera, pero los jugadores notan que el exceso de optimismo que les rodea se está transformando en una presión extra, en una carga un tanto molesta.

De la mayor presión se liberaron de entrada, cuando pasaron la prueba ante Chile en el momento en que buena parte de ellos rendía examen tras una opaca actuación en los partidos amistosos previos y ante la sensación generalizada de que no estaban "metidos" en la selección. Las dos goleadas consecutivas recuperaron el entusiasmo de la afición, renovaron el crédito de los jugadores y, en dos meses se recompuso la relación del equipo con los hinchas, que ahora están pendientes de otra victoria y, por consiguiente, de otra catarata de goles.

Historias diferentes

Las historias futbolísticas de Argentina y Bolivia son bien distintas, hecho que hace brotar en las declaraciones de los jugadores argentinos, apremiados por consultas en ese sentido, el rechazo a toda posibilidad de "subestimar" al rival.

"Subestimar a Bolivia nos puede costar muy caro", afirmó el todoterreno Javier Zanetti, defensa y centrocampista del Inter italiano, que se vio obligado a echar mano a una verdad de Perogrullo cuando dijo que "todo es muy difícil en una competición como ésta, en la que todos persiguen lo mismo: la clasificación".

"Hay que ir paso a paso, con cautela. No podemos dejarnos llevar por la ansiedad, que es mala consejera. Tampoco podemos creer que porque Bolivia tiene menos historia que Argentina vamos a golear o que ganaremos el partido antes de salir al campo de juego. Sería una equivocación que podemos pagar muy cara", agregó.

Ante la presión que siente la plantilla, Batistuta dijo que "está en la inteligencia de los jugadores mantener la tranquilidad y jugar", que "no siempre se pueden meter cuatro goles" y manifestó su deseo de que estas eliminatorias sean para Argentina "más fáciles" que las de Estados Unidos 1994 y Francia 1998.


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