Lectores de la
oscuridad
"Justicia señor gobernador", de
Hugo Lindo; "Don Quijote de la Mancha", de
Miguel de Cervantes, y "Jícaras tristes",
de Alfredo Espino, forman parte de la
colección de 1300 libros que existen en
la sala braile de la Biblioteca
Nacional.
- Ricardo
Guevara
- El Diario
de Hoy
- Fotos
Maritza Santos
En
la primera planta del edificio de la Biblioteca
Nacional, en el centro de San Salvador, bajo la
luz tenue de una media docena de lamparas
incandescentes y rodeado de varios estantes en
los que se almacenan libros, se encuentra
ubicada una sala exclusiva para personas no
videntes.
Una mesa de madera, de unos cuatro metros de
largo por dos de ancho y varias sillas
plásticas, forman parte del mobiliario
que utilizan las personas ciegas que desean leer
uno de los 1300 libros en sistema braile que
existen en el lugar.
"Justicia señor Gobernador" de Hugo
Lindo y "Don Quijote de la Mancha" de Miguel de
Cervantes, forman parte de algunas obras
literarias que los no videntes pueden consultar
a traves del método braile (por medio de
las yemas de sus dedos, habilmente leen los
textos).
Según la señora Rhina
Ramírez de Díaz, Jefe del Servicio
de Información de la biblioteca,
la mayoría de personas que consultan
la sala son estudiantes del nivel de
bachillerato y del área universitaria
(algunos son ciegos parciales y otros
totales).
Tal es el caso de Francisco Rolando Barahona,
un joven estudiante de Idiomas, quien los
últimos 10 años se ha convertido
en uno de los más fieles lectores de la
biblioteca, quien ha consultado todo tipo de
libros desde los de filosofía hasta los
de ingles.
Esfuerzo digno de imitar
Francisco Rolando es un joven ciego de piel
trigueña y cabello negro, quien vive
cerca de la Alameda Manuel Enrique Araujo, en la
zona del Canal Dos.
Él a pesar de sus limitantes, todos
los días debe abordar un autobus que lo
traslade al centro de San Salvador, y luego
camina hacia las instalaciones de la Biblioteca
Nacional.
"Ahora estoy estudiando noveno nivel en el
Centro Cultural Salvadoreño, por lo que
debo consultar algunos diccionarios de
ingles-español, y otro tipo de
publicaciones literarias", asegura el
estudiante, quien también posee un titulo
universitario.
Francisco solo es uno de varios casos de
personas no videntes (un promedio de 15 asisten
a la biblioteca diariamente), que acuden a la
sala de lectura braile, para obtener
información especializada.
Entre algunos de los servicios que presta la
institución a esta comunidad , esta el
servicio de lectura (una empleada o estudiante
en servicio social les lee un libro, mientras
los ciegos toman nota en braile).
El de grabación (el contenido de los
libros ha sido grabado en cintas de audio, para
que sean escuchadas en grabadoras por los no
videntes) y el de prestamo de libros en braile,
a traves del cual, se puede leer un libro en la
sala de la biblioteca..
"Nosotros contamos con el personal adecuado
para brindar este tipo de servicio, el cual es
de mucho beneficio para las personas que tienen
problemas con la vista", afirma la señora
Rhina de Díaz.
Trabajo con limitantes
Según
el escritor Manlio Argueta, director de la
Biblioteca Nacional, una de las principales
misiones de esta entidad es tratar de conservar
y divulgar el patrimonio bibliográfico a
la población salvadoreña.
Sin embargo, esta labor se ha visto limitada,
por la falta de equipo en algunas áreas,
tal es el caso de la sala braile.
"Desde hace dos años aproximadamente,
se nos arruino una computadora y un impresor que
nos servia para realizar trabajos en braile, el
cual hasta ahora no ha sido reparado", asegura
el señor Juan Antonio Guardado (no
vidente), quien es el encargado de la
sección braile.
La cumputadora, poseía un programa
especial, a traves del cual, una voz le indicaba
a los ciegos la frase o palabra que estaba
digitando, lo cual les facilitaba levantar texto
y luego imprimirlo en sistema braile.
Por su parte el señor Manlio Argueta,
director de la Biblioteca, asegura, que para
solucionar estas limitantes esperan instalar a
corto plazo un nuevo programa de
computación para beneficio de los no
videntes y fundar una fonoteca para que los
discapacitados escuchen obras pre grabadas.
Otro de los problemas que tienen en la sala,
es que no poseen grabadoras para escuchar las
cintas de la biblioteca, ya que las que tienen
están también arruinadas.
"Se supone que este lugar cuenta con una
serie de servicios para el usuario, pero en la
práctica, aquí no hay mucho equipo
actualizado, ya que lo libros que hay de
psicología, letras y ciencias naturales,
entre otros, están desactualizados", dice
el señor Guardado, quien afirma que la
mayoría de obras han sido donadas.
La señora Rhina de Díaz, del
Servicio de Información de la Biblioteca,
asegura, que para tratar de solucionar este
problema se esta gestionando la
adquisición de 12 grabadoras
portátiles, para que los lectores no
videntes puedan escuchar las cintas.
A excepción de la Casa de la Cultura
para Ciegos que funciona en el pasaje Pleitez y
la 1era. avenida Norte en San Salvador, la sala
braile de la Biblioteca Nacional es una de las
dos alternativas que tienen las personas ciegas,
para poder consultar material
bibliográfico especializado en
método braile.
Ahora habrá que esperar, si las
autoridades de CONCULTURA, toma cartas en el
asunto, y le llevan un poco más de la luz
de la sabiduría a las personas no
videntes que a diario luchan por adquirir nuevos
conocimientos a traves de los libros.
La biblioteca en breve
El terremoto de Octubre de 1986,
además de destruir, el edificio de la
Biblioteca Nacional,
daño algunas obras y colecciones
literarias del lugar.
Aunque
han pasado casi 15 años de ese suceso, el
proceso de recuperación, ha sido muy
lento, por lo que la institución se
encuentra trabajando con varias limitantes.
"Estamos pensando en rescatar los libros que
se encuentran en estado deplorable, tales como
las colecciones generales y nacionales, afirma
el señor Manlio Argueta.
Entre algunos de los proyectos que se esperan
realizar este año, esta instalar una sala
de internet y digitalizar en un software
especial, el material que se encuentra
dañado, además de adquirir nuevos
ejemplares bibliográficos.
El total de libros que existen en el lugar es
unos 60 mil ejemplares, además de las
colecciones de periódicos y otro material
antiguo.
A diario en todas las instalaciones de la
biblioteca se recibe un promedio de 800 visitas,
la mayoría estudiantes de tercer ciclo y
bachillerato, en contraste con los 15 lectores
que visitan la sala braile (no ha existido
promoción sobre los servicios que se
prestan en esa sala).