Usulután
Tierras
violentas
El terror que engendra
la violencia entre los seres humanos, ha
inundado la zona costera de Puerto Parada, en
Usulután, donde las víctimas se
sienten aisladas. Los vecinos se ven con las
manos atadas y buscan alguna ayuda
- Rosa
Fuentes
- El
Diario de Hoy
Marginados.
Así se sienten los pobladores del
cantón Puerto Parada, en el municipio de
Usulután.
Tierras con alto potencial
turístico, donde sus habitantes
sobreviven de la pesca artesanal y la
agricultura, son hoy una región azotada
por altos índices delincuenciales, falta
de servicios básicos y una lista muy
extensa de necesidades que suplir.
A esto hay que agregar que
es una de las zonas de alto riesgo durante la
época lluviosa, debido a que las tierras
son bañadas por el Río Grande de
San Miguel y las aguas del
Pacífico.
Carlos Mejía, uno
de los lugareños, afirma que ellos deben
enfrentar bandas de rateros que hacen de las
suyas a toda hora. Islas como San
Sebastián, Pirraya 1 y 2, y Pirrayita son
el refugio de salvadoreños atemorizados
que piden a las autoridades policiales crear
estrategias de seguridad que no descarten la
colaboración de la comunidad.
"La policía
aún no toma cartas en el asunto y
aquí estamos desesperados", alegó
el ciudadano.
Para males, muchos. En
Puerto Parada, también se sufren
incomodidades por deficiencias en cuestiones que
incumben a la municipalidad. Una de ellas es el
problema de suciedad.
Aislados
Algunos de los pobladores
consultados coincidieron al expresar que el jefe
edilicio anterior, Mauricio Durán, nunca
se acercó por allí.
Otro de los dilemas en esa
región costera es la falta de apoyo para
el trabajo de los pescadores artesanales,
quienes se ven limitados por leyes que
desconocen o no entienden, como es el caso de la
Ley de Vida Silvestre.
Asimismo, denunciaron los
abusos contra ese tipo de pesca por parte de las
industrias y de aquellos pescadores que usan
explosivos para obtener el producto
deseado.
Al respecto, Nelson
Amílcar Argueta, uno de los afectados,
piensa que las autoridades de Medio Ambiente son
muy pocas y no poseen los recursos necesarios
para desarrollar con eficiencia esa
labor.
Las autoridades policiales
afirman conocer el problema y estar conscientes
de la situación. Hablan de estrategias
que se implementaran en la zona, pero urgen de
la cooperación de los
afectados.
Por su parte, Sergio
Torres, actual alcalde de Usulután,
afirma que estudia la situación del lugar
y espera iniciar con las obras más
necesarias a mediano y largo plazo.