La imagen del
gabinete
El Presidente de la República ha
sabido manejar su imagen de hombre cauteloso y
sosegado. Sin embargo, no ha ocurrido lo mismo
con algunos ministros y colaboradores
cercanos
- El Diario
de Hoy
Existe
una visión de mercado del gobierno:
Francisco Flores es el presidente de la empresa
mas grande que existe, el gobierno, y sus
ministros son los gerentes de diferentes marcas.
Algunos de esos "productos" se han vendido
más en las vitrinas de la imagen y la
comunicación. Otros aún
están rezagados en el escaparate de las
novedades desapercibidas.
Así lo resume Sherman Calvo, dedicado
a la publicidad desde hace muchos años.
El ha observado una mejoría en el manejo
de las comunicaciones de algunos ministerios,
luego de varios meses de "demasiado
silencio".
La comunicación a la que él se
refiere, no sólo se limita a generar
noticias, sino a la utilización adecuada
de los diferentes medios de comunicación,
para informar a la población lo que
están haciendo.
Algunos ejemplos de esa mejoría son
las campañas impulsadas recientemente por
los ministerios de Obras Públicas y
Agricultura y Ganadería, que, por medio
de publicidad pagada, informan acerca de los
grandes proyectos que impulsan y de los
beneficios que generarán.
Para Calvo, presidente de la agencia de
publicidad Apex-BBDO, los ministerios dedicados
al área social, como Educación y
Salud, necesitan una mayor difusión de
sus obras y de sus planes. "Las carteras de
Estado no se comunican con la misma intensidad.
Cada uno de los ministerios tiene sus grupos
objetivos, por lo que se debe sentir que caminan
como se debe"
Sin embargo, muchos se oponen a los
millonarios gastos que hace el gobierno en
publicidad, porque consideran que ese dinero se
puede invertir mejor en obras que se necesitan.
De allí, que existen iniciativas para
controlar con mucho celo esos desembolsos.
Calvo considera un "error tremendo" abolir
esos gastos en propaganda. "La publicidad usada
correctamente, redunda en beneficio del ser
humano, porque los diferentes ministerios e
instituciones de gobierno están hablando
de sus logros y de sus planes. Así la
gente está bien informada".
En una sociedad productiva, agrega, no es el
consumo sino el exceso del mismo, por lo que el
uso de la publicidad no es criticable, sino la
sobrecomunicación.
"Los que acusan a la publicidad de haber
inventado el consumo, suelen ser los mismos que
acusan a los médicos de haber invetado
los enfermos. La publicidad nace por la
necesidad de información de la sociedad",
concluye.