Reencuentrocon el
pasado a través de la
fotografía
Se trata de la exposición que
muestra el trabajo realizado por Guillermo Kahlo
como fotógrafo de monumentos en
México
- Redacción
Escenarios
- El Diario
de Hoy
"Guillermo
Kahlo: fotógrafo de monumentos" es una
muestra de 90 fotografías realizadas en
México, en las que está plasmado
mucha de la herencia arquitectónica de
ese país. Guillermo Kahlo es el autor de
cada una de ellas. En ellos, el fotógrafo
realiza un encuentro con el pasado novohispano,
concretamente el reencuentro con el barroco
novohispano. La exposición está
montada en la Sala Nacional de Exposiciones
Temporales, del Museo Nacional de
Antropología Dr. David J.
Guzmán.
Las fotografías fueron realizadas por
Kahlo cuando recibió el encargo oficial
de la Secretaría de Hacienda de
México, de hacer una amplia serie de
fotografías de monumentos mexicanos de la
época colonial, la mayoría de
ellos barrocos y religiosos.
Contexto y trabajo
Durante los siglos XVII Y XVIII, el arte
barroco había sido motivo de orgullo para
los novohispanos. No se le daba ese nombre, pero
había de parte de las instituciones
religiosas y civiles, una cierta conciencia por
hacer lo más grandioso y lo más
hermoso, y había también una
ufanía por haber logrado algo de
admiración.
Tiempo después, para fines del siglo
19 y principios del 20, se inicia una
recuperación del pasado novohispano y, de
alguna manera la obra de Guillermo Kahlo se
inscribe en ese fenómeno.
El desarrollo de la fotografía en
México había seguido un camino
similar al que había tenido en Europa,
Estados Unidos y muchos otros países.
Cuando Guillermo Kahlo llega a México,
joven en busca de nuevos mundos, después
de intentar fortuna sin éxito en otras
actividades, establece un estudio de
fotografía. Se conoce sólo
parcialmente su producción, pero no
parece haberse interesado, en aquel entonces, en
la tan en boga fotografía costumbrista.
Su quehacer se concentra sobre todo en las fotos
de retratos, individuales o de grupo, así
como en su gusto por retener las imágenes
de sitios urbanos o iglesias pueblerinas.
El recorrido por México
El encargo que le hizo la Secretaría
de Hacienda, de fotografiar iglesias y
monumentos mexicanos debe haberle resultado
particularmente gustoso. Permitía a Kahlo
recorrer el país y recoger la
imágenes de un mundo que ya
reconocía suyo.
Las fotos de Guillermo Kahlo sobre iglesias y
monumentos mexicanos son din duda el repertorio
más amplio y sistemático que
existía en su momento, lo que da un valor
excepcional a su obra. El trabajo fue realmente
su gusto personal, que revela una sensibilidad
indudable, pero sin mayor conocimiento de
causa.
Kahlo recogió muchas imágenes
que se podrían llamar sin interés
para el conocedor de entonces y de
décadas después, rescatando
así piezas y objetos que apenas ahora
empiezan a cobrar interés, muchas de las
cuales o ya se han perdido o han sido
notablemente alteradas.
Sorprende al ojo actual la calidad, nitidez y
definición de las fotografías, lo
que procede, aparte de las cualidades
técnicas de Kahlo, del hecho de que
utilizara una placa grande y rígida.
Sabía manejar estupendamente la luz a
partir del único recurso entonces
disponible: el tiempo. Buscaba cuidadosamente
los contrastes de luz y sombra para proporcionar
relieve y profundidad a sus fotos.
Por otra parte, la influencia de la pintura
en las fotografías de Kahlo es, en muchos
casos, evidente.
Las fotografías de monumentos de
Guillermo Kahlo son un testimonio valioso en
diversos sentidos. Corresponden a un momento de
la cultura mexicana en que se inicia una
revaloración del pasado colonial y
barroco del país.
En la exposición se pueden apreciar
desde un autorretrato del fotógrafo,
pasando por la Catedral de México desde
diversos ángulos, la Basílica de
Guadalupe, la Capilla del Pocito, el Templo de
Santo Domingo y la Iglesia de la Soledad, hasta
el Santuario de Nuestra Señora de
Ocotlán, del siglo XVIII.