Usulután
Hay problemas bajo las
palmeras
Vivir entre cocoteros puede considerarse
romántico. Pero, bajo los árboles,
hay necesidades
- Rosa
Fuentes
- El Diario
de Hoy
Por
obtener 350 libras de copra (carne de coco), las
mujeres reciben 27 colones diarios. Esto, en una
isla en la que ésta es la principal
actividad económica y de ella depende
más del noventa por ciento de la
población.
La isla El Espíritu Santo, en
Jiquilisco, es el principal punto de
producción de copra en el país.
Esta es procesada para la obtención de
aceite y otros derivados. Algunos de los
pobladores, en busca de ingresos adicionales,
dedican parte de su tiempo a la pesca.
La gran mayoría de vecinos vive en
condiciones no adecuadas para el normal
desarrollo. A las limitaciones
económicas, unen las dificultades para
conservar la salud.
Los pantanos abundan y, con ellos, los
insectos. No hay Unidad de Salud y los servicios
médicos son proporcionados
periódicamente, como parte de un programa
que impulsa la Fundación
Salvadoreña para la Salud (FUSAL).
Pero falta mucho por hacer para que los
pobladores puedan sentirse satisfechos de la
forma en que viven.
Una luz
Quien desea desplazarse por la isla, tiene
tres opciones: bicicletas, muchas de tres
ruedas, caballos o caminar. No hay
contaminación. Hay dos entretenimientos:
escuchar música o jugar en una
lotería de cartones.
Los niños aprenden a ser responsables.
A los seis o siete años ya adquieren el
deber de cuidar a sus hermanos menores mientras
sus padres trabajan. Pocos años
después, ya son diestros en la
extracción de la copra.
La desnutrición infantil es uno de los
más grandes problemas del sitio y FUSAL
ha incluido a los menores en un programa de
atención que se desarrolla en todas las
islas de la Bahía de Jiquilisco. Las
doctoras Ana María Blanco y Ena Isabel
Merino no sólo dan atención
médica. La necesidad obliga, y han
incluido en sus programas la orientación
en saneamiento ambiental e incluso
educación no formal.
Una de sus prioridades es asegurarse de que
la comunidad no consuma agua contaminada, que la
basura sea bien manejada y se usen
convenientemente las letrinas.
Los niños
Jugar a mantenerse es una seria realidad para
los niños de la isla El Espíritu
Santo. FUSAL les ayuda.
Ya infantes de la isla han participado en
Encuentros Juveniles e Infantiles efectuados en
San Salvador. Ahí narran sus experiencias
y aprenden de las de otros. A los 14
años, ya son candidatos para el manejo de
granjas de gallinas ponedoras. Otros participan
en talleres de artesanías y son
orientados sobre manejo empresarial. Así,
se abre en su camino una oportunidad de mejorar.
Pero falta que el Estado y organismos de apoyo
conozcan la forma en que se vive en la isla.
Tal vez así comprendan la urgencia de
ayudar a definir caminos hacia el progreso de la
localidad.