Martes 25 de julio


Usulután
Hay problemas bajo las palmeras

Vivir entre cocoteros puede considerarse romántico. Pero, bajo los árboles, hay necesidades

Rosa Fuentes
El Diario de Hoy

Por obtener 350 libras de copra (carne de coco), las mujeres reciben 27 colones diarios. Esto, en una isla en la que ésta es la principal actividad económica y de ella depende más del noventa por ciento de la población.

La isla El Espíritu Santo, en Jiquilisco, es el principal punto de producción de copra en el país. Esta es procesada para la obtención de aceite y otros derivados. Algunos de los pobladores, en busca de ingresos adicionales, dedican parte de su tiempo a la pesca.

La gran mayoría de vecinos vive en condiciones no adecuadas para el normal desarrollo. A las limitaciones económicas, unen las dificultades para conservar la salud.

Los pantanos abundan y, con ellos, los insectos. No hay Unidad de Salud y los servicios médicos son proporcionados periódicamente, como parte de un programa que impulsa la Fundación Salvadoreña para la Salud (FUSAL).

Pero falta mucho por hacer para que los pobladores puedan sentirse satisfechos de la forma en que viven.

Una luz

Quien desea desplazarse por la isla, tiene tres opciones: bicicletas, muchas de tres ruedas, caballos o caminar. No hay contaminación. Hay dos entretenimientos: escuchar música o jugar en una lotería de cartones.

Los niños aprenden a ser responsables. A los seis o siete años ya adquieren el deber de cuidar a sus hermanos menores mientras sus padres trabajan. Pocos años después, ya son diestros en la extracción de la copra.

La desnutrición infantil es uno de los más grandes problemas del sitio y FUSAL ha incluido a los menores en un programa de atención que se desarrolla en todas las islas de la Bahía de Jiquilisco. Las doctoras Ana María Blanco y Ena Isabel Merino no sólo dan atención médica. La necesidad obliga, y han incluido en sus programas la orientación en saneamiento ambiental e incluso educación no formal.

Una de sus prioridades es asegurarse de que la comunidad no consuma agua contaminada, que la basura sea bien manejada y se usen convenientemente las letrinas.

Los niños

Jugar a mantenerse es una seria realidad para los niños de la isla El Espíritu Santo. FUSAL les ayuda.

Ya infantes de la isla han participado en Encuentros Juveniles e Infantiles efectuados en San Salvador. Ahí narran sus experiencias y aprenden de las de otros. A los 14 años, ya son candidatos para el manejo de granjas de gallinas ponedoras. Otros participan en talleres de artesanías y son orientados sobre manejo empresarial. Así, se abre en su camino una oportunidad de mejorar. Pero falta que el Estado y organismos de apoyo conozcan la forma en que se vive en la isla.

Tal vez así comprendan la urgencia de ayudar a definir caminos hacia el progreso de la localidad.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]