El
gobierno impulsará la generación
de empleos
Microeconomía,
el reto del semestre
Debido a que los indicadores
macroeconómicos permanecen estables, el
Gobierno cambiará su enfoque en el
segundo semestre del año. Ahora el
énfasis será disminuir el
desempleo y la pobreza doméstica
- Evelin
Galdámez
- El Diario
de Hoy
El Ejecutivo al fin se decidió cambiar
el enfoque del modelo económico. En estos
seis meses, la prioridad será la
microeconomía.
Lo anterior no quiere decir que se
descuidarán los componentes
macroeconómicos, sino que mientras se
mantiene la vigilancia sobre ellos, la
supremacía la tendrán la
generación de empleos y la
disminución de la pobreza
doméstica.
"El Gobierno ha prometido que con el TLC que
firmamos con México y con la
ampliación de la ICC, íbamos a
generar miles de empleos; pues es eso lo que
queremos cumplirle al pueblo
salvadoreño", afirmó Rafael
Barraza, presidente del Banco Central de Reserva
(BCR).
El funcionario aseguró que el giro de
énfasis hacia la microeconomía, se
decidió luego de aceptar que se ha
descuidado este rubro y que no pueden seguirle
apostando únicamente a mantener
controlada la inflación, incrementar las
exportaciones y mantener invariable el tipo de
cambio.
Agregó que lo que se pretende es
asegurarle mayores ingresos a las familias
salvadoreñas, pero no a través del
incremento salarial, sino por medio del aumento
de las contrataciones en la empresa privada.
En la medida en que se incentive el
incremento de las operaciones de las empresas
exportadoras y se logre atraer a nuevos
inversionistas, se asegurará la
creación de empleos.
Los desocupados
Cada día que pasa, usted se tropieza
con más vendedores ambulantes o encuentra
un nuevo puesto de ventas en cada esquina o a la
orilla de calles y avenidas. Ello es solo una
pequeña muestra de la escasa oferta de
empleos formales y de la creciente pobreza de
las familias salvadoreñas.
De acuerdo con los datos de la
Dirección General de Estadística y
Censos (Digestyc), en el último trimestre
del año pasado el empleo había
experimentado una leve alza, y el subempleo se
había agudizado.
Para ese entonces, el desempleó
había bajado de 7.3% -cifra registrada en
1998- a 6.6% de la Población
Económicamente Activa (PEA).
La PEA proyectada para 1999 era de 2,492,300
personas, de las cuales 165 mil estarían
desocupadas -que es el equivalente al 6.6%- y el
resto, aproximadamente 2,335,000,
tendrían algún tipo de
ocupación.
El anterior comportamiento a la baja no es
aceptado por la Comisión Económica
para América Latina y El Caribe (Cepal),
que ha manifestado en sus informes que el
desempleo en El Salvador se ha mantenido
invariable en los últimos dos
años. De acuerdo con dicho organismo, la
desocupación en el país se
mantiene en el 7.6% de la PEA.
El subempleo como ya se dijo, no
corrió la misma suerte, ya que en vez de
disminuir aumentó. El año pasado,
el 32% de la PEA estaba subempleada. En el 98 el
porcentaje fue de 31.5%.
Según las cifras de la DIGESTYC, el
desempleo es mayor en el área urbana que
en la rural. El 7.1% de la PEA que vive en la
ciudad, está desempleada. Al contrario,
en la zona rural, la desocupación
asciende al 5.9% de la PEA.
Las promesas
Con la mayor dedicación que el
Gobierno le prestará al componente
microeconómico, que ha sido uno de los
señalamientos que analistas
políticos y las gremiales del país
le han formulado en reiteradas oportunidades, a
los gobernantes de turno, el Ejecutivo pretende
pasar de la retórica a la
acción.
Sólo para recordar algunas de las
promesas que los miembros del Gabinete
Económico y que el mismo presidente
Francisco Flores, han formulado en los
últimos meses con respecto a la
generación de empleo, señalaremos
lo siguiente.
Con el reciente Tratado de Libre Comercio
(TLC) que el Triángulo Norte -El
Salvador, Honduras y Guatemala-, firmó
con México, el país creará
por lo menos 10 mil nuevos empleos.
Además, con la ampliación de la
Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC), el
país generará de aquí a
cinco años, un aproximado de 150 mil
fuentes de empleo.
Las promesas están basadas en el
aumento de la producción que
realizarán los sectores exportadores de
los textiles y la confección.
Además, por la pronta llegada de nuevas
maquilas e inversionistas del ramo.
Análisis de la
economía
¿Qué fue lo mejor de la
economía del primer semestre?
Rafael Barraza: El comportamiento de la
demanda externa. Las exportaciones crecieron
22.7%. Si bien es cierto que hay que destacar el
incremento de las ventas de los productos no
tradicionales y de la demanda de los
países de la región, el sector que
mejor se ha comportado es el de la maquila, el
cual subió 23%.
¿Y qué fue lo peor?
RB: El lento descenso de las tasas de
interés. Las tasas pasivas ya se han
estabilizado y deberían mantenerse en lo
que queda del año. Con respecto a las
activas, habría espacio para que se
produjera una disminución adicional de
medio punto en lo que resta del año.
Hasta este mes, las tasas activas están
en 14%.
¿La economía sigue
desacelerada?
No creo que haya desaceleración de la
economía, pues ésta nunca ha
dejado de crecer. Lo que sí creo es que
aún sigue creciendo a ritmos muy bajos,
lo cual espero mejore en este semestre, que es
cuando se venden las cosechas y se reactiva el
comercio.
¿Se mantiene la meta de tasa de
crecimiento proyectada para finales de
año?
Seguimos pensando en que a finales del
año, la economía habrá
crecido por lo menos 3.5%. Las razones de
nuestras buenas expectativas son el excelente
comportamiento de las exportaciones y la
tradicional recuperación que sufre la
economía en los dos últimos
trimestres del año.
La inflación se disparó en
junio, ¿Sobrepasará las
expectativas trazadas para el 2000?
Reconozco que la inflación fue alta
-3.6% la acumulada y la mensual 1.2%-, pero
esperamos que dicho comportamiento sea un efecto
temporal, pues hemos comprobado que el alza se
debió al incremento de precio y a la
escasez de frutas y verduras que ocasionó
la imposición del IVA a dichos productos
agropecuarios. El alto costo de los combustibles
también ha incidido.