- Al pan,
pan, y al vino, vino
- Algo más que
una ruidosa banda de guerra
- "Viento, campos y caminos, Distancia,
qué cantidad de recuerdos, de
infancia, amores y amigos, Distancia, que se
han quedado tan lejos..." (Alberto
Cortez)
- Mario
Gilberto González *
"Bachilleres, que su Instituto sea reconocido
por el ejemplo y la calidad humana de ustedes
mismos más que por una ruidosa banda de
guerra".
Estas palabras han resonado en mi mente por
casi veinte años como ex-alumno del
Instituto Nacional "General Francisco
Menéndez". La frase nos la regaló
otro ex-alumno, René Martínez
Antonio, nuestro querido profesor de
física y matemática, en una de sus
últimas clases a los que ya casi nos
graduábamos.
El profesor Martínez Antonio nos
hablaba de lograr algo más trascendental
porque en ese tiempo se comenzaba a temer que la
única fama que le iba a quedar al
Instituto era la de su banda de guerra y sus
cachiporristas, pues estaban pasando los tiempos
de la disciplina, el rigor y los "Primeros
Bachilleres de la República".
En la memoria están los nombres de
profesores como Doris Ramírez (siempre
filosofando), Pedrito Martínez, los
esposos Flores, el señor Montejo,
doña Conchita (con su modo de mamita), la
señora de Márquez (una sentida
declamadora) y otros que se me escapan de la
memoria pero no del corazón. El trato era
más de familia que de
profesores-alumnos.Eran los tiempos en que se
entraba desde séptimo grado al Tercer
Ciclo del Menéndez para salir graduado
del Instituto. Por eso considero que fue un
error haber separado a las dos instituciones y
luego cerrar el Tercer Ciclo anexo.
Cómo olvidar a los profesores del
anexo, entre ellos la señora de
Magaña (que creyó en mí),
doña Concepción de Muñoz
(que me aconsejó mucho), la señora
de Monterrosa (siempre con la sonrisa
espontánea) y el tenaz ingeniero
Víctor Fuentes, también ex-alumno,
master matemático y físico y
Primer Bachiller del INFRAMEN nocturno en la
década del sesenta, que también
creyó en mí.
El INFRAMEN significa la primera novia (que
quizá nunca supo que lo fue), la
música "disco" de Barry Manilow, Donna
Summer y John Travolta, los recreos apacibles
guitarreando canciones de Joan Manuel Serrat,
Alberto Cortez y José Luis Perales o los
calurosos ensayos en la Rondalla y en la
Orquesta con don Daniel Ramírez, don
Ricardo Franco o José María
Deleón, y los diez minutos que me
quedaban para llegar a tiempo a marcar mi
entrada a este Diario.
Recuerdo que otro sabio mentor nuestro, el
profesor Carlos Rodolfo Canizález,
también nos instaba a mantener el
prestigio del plantel, sobre todo cuando
escuchaba que ya para entonces la chicos de la
banda de guerra hacían sus ejercicios
coreando obscenidades.
Ese quizá fue el aviso de la llegada
de las Siete Plagas. Simple y sencillamente las
secuelas de la guerra, tales como la
pérdida de valores, el desorden y la
violencia generalizada, comenzaron a socavar las
bases de décadas de excelencia.
Contrario al sueño de nuestros
maestros de entonces, el INFRAMEN ahora ya no se
reconoce por sus disciplinados estudiantes y su
banda de guerra. Ahora ese nombre se asocia con
pandillas, desórdenes y desconfianza.
De repente, el INFRAMEN se ve envuelto en
peleas de "maras", que llegaban hasta el ataque
con piedras y armas de fuego. Un terremoto
averió las instalaciones. El recelo
llevó al cierre del Tercer Ciclo.
Ahora hay un renovado esfuerzo de fortalecer
a la institución y convertirla en lo que
era antes: el primer centro de enseñanza
media del país.
Para reflexión nuestra es importante
notar que quien ha tomado la iniciativa es
alguien que no ha pertenecido a la
institución, aunque se ve que la quiere y
la respeta como cualquiera que haya salido de
sus aulas: se trata de la Ministra de
Educación, Evelyn Jacir de Lovo.
Esto significa también que los
salvadoreños, indistintamente de si
estuvieron relacionados al Instituto o no,
están preocupados por ayudar a su
recuperación, a diferencia de muchos de
nosotros que nos volvimos indiferentes todos
estos años.
Fue memorable la reunión que
celebramos ex-alumnos de diferentes promociones
en 1985, con motivo del Centenario del
Instituto. Había desde bachilleres
recién graduados hasta venerables
representantes de las promociones de los
años 20 y 30. Con los alumnos, marchamos
por San Salvador hasta llegar al antiguo local
del Instituto en la Alameda Juan Pablo II, donde
hoy en la Alcaldía.
Quizá este es el momento del volver a
encontrarnos, de volver a marchar y de llegar
hasta nuestro Instituto para levantarlo. El
llamado es para ex-compañeros de todas
las promociones, entre ellos los ahora doctores
Julio César Gallardo y Carlos Ponce, los
ingenieros Darío Sandoval y Mario Navas,
los licenciados Mario Angel Alejandro y Patricia
Fuentes de González, la Dra. Isabel
Rodríguez, el Dr. Salvador Nelson
García, el coronel Alan del Cid y el
ex-presidente Molina, entre otros, para decir,
como en aquellos tiempos, "INFRAMEN sólo
uno, y como él, ninguno".
* Declarado "Ex-Alumno Distinguido" en
1995.