Temor
por posible campaña contra la maquila
Maquileros ponen ojo a
misión sindical
Una delegación de sindicatos de
Estados Unidos llegó el domingo al
país. Los empresarios de la
confección temen que vengan a planear una
campaña contra la maquila que ponga en
peligro los beneficios de la ICC
El Diario de
Hoy
Los industriales de la confección
temen que una nueva campaña contra las
maquilas se esté fraguando a fuego lento
y que sus ingredientes ya se están
reuniendo.
Los empresarios de esta industria
están inquietos por la visita de
sindicalistas de Estados Unidos que, a su
juicio, podrían poner en peligro los
beneficios que El Salvador recibiría de
la ampliación de la Iniciativa de la
Cuenca del Caribe (ICC).
El pasado domingo 16, llegó al
país una delegación del
Comité de Solidaridad con el Pueblo de El
Salvador (CISPES, por sus siglas en
inglés) junto con representantes de
sindicatos de aquella nación que vienen a
observar el tipo de organización laboral
que existe al interior de las empresas de la
confección y el cumplimiento de las
obligaciones laborales de los patronos para con
los trabajadores de las maquilas.
El representante laboral de la
Asociación Salvadoreña de la
Industria de la Confección (ASIC),
Ricardo Chavarría, aseguró ayer
que la misión laboral viene en
representación de los mismos organismos
que pusieron ciertos obstáculos para que
el Congreso de los Estados Unidos aprobara la
ampliación de la ICC, por lo que hizo un
llamado a verificar el tipo de trabajo que hagan
y las conclusiones a las que lleguen.
La misión se mantendrá en el
país hasta el próximo día
29.
Con temor
Según Chavarría, el temor de
los empresarios de la industria de la
confección es que las organizaciones
laborales norteamericanas saquen conclusiones
erróneas y eleven denuncias sin
fundamento en los Estados Unidos, acerca del
respeto a las garantías laborales en El
Salvador.
"Pedimos que se vigile a esa
delegación, porque pueden venir con malas
condiciones de información",
sugirió el representante laboral de la
ASIC.
Chavarría pidió al Gobierno de
la República estar alerta y que haga un
pronunciamiento formal, como el que hacen los
empresarios de la confección, "pues hay
mucho que perder", dijo.
Más vale prevenir
Lo que se busca es prevenir acciones que
podrían echar al cesto de la basura lo
logrado con la ampliación de la ICC. El
ejecutivo no descarta que las organizaciones que
han venido tengan alguna influencia en el Senado
de los Estados Unidos, que cada dos años
debe hacer una evaluación de las
condiciones laborales de los países
incluidos en la Ampliación de la ICC para
mantenerles los beneficios, explicó el
representante laboral de ASIC.
Recordó que en el pasado se han
montado campañas contra la maquila
salvadoreña y que se ha llevado a
testigos &emdash;que serían supuestos
trabajadores de la confección&emdash; a
que rindan declaraciones en el Senado de Estados
Unidos, acerca de las pésimas condiciones
de trabajo que existirían en esta
industria en El Salvador.
"No es justo que, después de lograr la
ampliación de la ICC, se pongan en
peligro esos beneficios, dijo Chavarría,
quien agregó que con la Iniciativa de la
Cuenca del Caribe esperan aumentar las
exportaciones de confecciones de $1,300 millones
a $4,000 millones en el mediano plazo, y que el
sector debe crecer 25% en los próximos
cuatro años para evolucionar a niveles
que consideró "aceptables".
La aprobación de la ampliación
de los beneficios de la Iniciativa de la Cuenca
del Caribe se espera que se constituya en el
dínamo para la industria de la maquila,
que le permitiría -según
cálculos oficiales optimistas- crear unos
150,000 empleos en el ramo, dinamizar la
construcción de infraestructura para el
sector, atraer mayores inversiones extranjeras,
incrementar las exportaciones y contribuir al
crecimiento económico nacional.
Interés por cumplir
El representante laboral aseguró que
los empresarios son los primeros y los
más interesados en cumplir con las
condiciones laborales de los trabajadores de la
confección.
Una de las razones es que, para poder operar
como tales y ofrecer el empleo, deben cumplir
con esos requisitos, como garantizar la
organización de los trabajadores al
interior de las empresas, derecho que
está señalado incluso por la
Constitución de la República.
Y son los empresarios los más
interesados por el temor de que pueda montarse
otra "campaña" contra la industria de la
confección salvadoreña, como las
que han ocurrido en el pasado, en las que se
acusaba a los maquileros locales de no respetar
el derecho a la organización, despedir a
las mujeres embarazadas, uso indiscriminado de
mano de obra infantil y pagar por debajo del
salario mínimo.
Los señalamientos incluso derivaron en
la visita al país, en 1997, de
inspectores de la Secretaría del Trabajo
de los Estados Unidos, quienes no encontraron
evidencias de las acusaciones.
Pinceladas de la ICC
El Senado de los Estados Unidos
aprobó, el 11 de mayo último, una
serie de ampliaciones a la Iniciativa de la
Cuenca del Caribe (ICC) que permitirán a
países como El Salvador poder exportar
más y con ciertas preferencias al
país del norte.
La legislación beneficiará,
sobre todo, a la industria de la
confección. En resumen, la ICC
permitirá que, desde octubre
próximo, la ropa ensamblada en El
Salvador, con tela e hilaza de origen
estadounidense, entre libre de aranceles a
Estados Unidos.
La misma regla valdrá para el caso de
que la ropa sea cortada y ensamblada en nuestro
país.
En caso de que la ropa que se exporta utilice
tela centroamericana, el beneficio arancelario
se aplicará cuando se defina el cupo de
250 millones de metros cuadrados anuales.
El mecanismo empieza a regir el 1 de octubre
de 2000, con un incremento de 16% cada
año hasta septiembre de 2004, y
permanecerá en ese nivel hasta septiembre
de 2008.
También se incluyen las camisetas
cortadas y ensambladas en un país de ICC,
hechas con hilazas de Estados Unidos hasta por
un límite de 4.2 millones de docenas por
año, comenzando el 1 de octubre de 2000.
Estas se incrementarán en un 16% cada
año hasta septiembre de 2004, y
permanecerán en ese nivel.
Ingresan en las preferencias los
artículos tejidos a mano, hechos a mano y
artículos folklóricos. Otros que
aplican son los artículos textiles de
equipaje cortados y ensamblados en un
país de la ICC, hechos con tejidos de los
Estados Unidos, y elaborados con hilazas de ese
país.
El tratamiento libre de cuotas y libre de
impuestos únicamente se
proporcionará para productores que usen
mayormente tejidos de Estados Unidos.