Enrique Iglesias:
Tímido y mentiroso
El cantante dice que su "crossover" lo
hizo a los siete años, cuando
comenzó a ser influenciado por la
música anglosajona, más que por la
latina
- Redacción
Escenarios
- El Diario
de Hoy
Cuando
Enrique Iglesias se siente cansado
después de un día de lidiar con la
prensa, no hay nada que le guste más que
devolver los golpes con algunos periodistas y
comienza a contar mentiras sobre su vida
sexual.
Una de sus más reconocidas
víctimas fue una reportera de la revista
norteamericana TV Guide a quien Iglesias
convenció que era virgen, en una
entrevista publicada el pasado mes de noviembre,
justo cuando estrenaba su disco homónimo,
primer material en el que incluyó
canciones en inglés. "Siempre Bromeo",
asegura Enrique, mientras desayuna en su hotel
de Manhattan después de cantar en el
programa "Today" de la NBC.
"Pero se llegó al momento en el que
hablaba con una reportera de Tv Guide o quien
fuera y le dije: '¿sabes?, soy virgen'. Y a
ella le gustó, pensó que era
tierno", comentó.
Claro que la mayoría de lo que
Iglesias dice y hace les parece a las mujeres
tierno y eso no llama la atención. Ya sea
al menear sus caderas ante fanáticas que
le gritan o comiendo un omelette, el alto,
moreno y guapo chico de 24 años, irradia
el tipo de fluido sensual que encanta y que uno
esperaría del hijo de una estrella de la
música como lo es Julio Iglesias.
Sus fanáticas de habla hispana han
recibido ese encanto desde que el más
joven de los Iglesias debutó en el mundo
de la música en 1995. Enrique ha vendido
más discos en español en los
pasados cuatro años que cualquier otro
artista, la mayoría de ellos
estadounidenses.
"El lugar donde vendo más discos en
español ha sido Estados Unidos. Puedo
cantar en muchos lugares antes de hacerlo en
inglés", dice,
Sin embargo, 1999 fue el año en el que
Iglesias fue presentado a una vasta audiencia de
habla inglesa. Seguido del éxito del
sencillo "Bailamos" que llegó a ser
número uno y la cual grabó para el
álbum de la película "Wild, Wild,
West". El disco tuvo una serie de éxitos
con sabor latino como "Rhythm Divine" y el dueto
con Whitney Houston "Could I Have This Kiss
Forever" y "Be With You".
El famoso 'crossover'
Enrique, nacido en España pero
residente de Miami desde los ocho años de
edad, no acepta que su disco homónimo sea
el de su "crossover" al mercado
anglosajón.
"Mi 'crossover' fue cuando tenía siete
u ocho años. Sé de donde soy y
nunca lo negaré. Es sólo que nunca
fui influenciado por la música latina. La
gente cree que si cantas en español
tienes que conocer de mambo, salsa, merengue. Mi
influencia fue más que todo música
pop anglosajona".
De hecho la educación musical del
cantante fue influenciada más por
artistas como Billy Joel y Dire Straits que por
su propio padre. Aún así, tener un
padre famoso le dio a Enrique el conocimiento de
las recompensas, y las limitaciones, en cuanto
riqueza y fama.
"El crecer en ese medio ambiente te ayuda a
diferenciar lo real de lo falso. Mucha gente
piensa que debo ser un niño mimado, pero
fue exactamente lo opuesto. Cuando durante toda
tu vida ves dinero, eso no te impresiona. Yo
siempre he hecho música porque es la
única cosa que puedo hacer bien y que me
hace feliz".
Iglesias comenzó a escribir canciones
en su adolescencia, "como una forma de llevar un
diario. Era algo pequeño y mío. Me
daba pena mostrárselo a la gente, en
especial a mi familia. Cuando me salí de
casa mi padre y yo nos separamos un poco. No
todo era perfecto. Fue algo raro al principio
pero él es mi padre, y le respeto y amo
más que a nadie en el mundo. Hablamos,
pero no todos los días y nos sobre
trabajo".
Iglesias insiste en que no ha sido un
prolífico Romeo como lo ha sido Stern o
como la mayoría de la gente podría
creer.
"Nunca me he considerado un símbolo
sexual. Fue muy difícil para mí
tener una cita cuando estaba en secundaria. Era
muy tímido con las chicas y me aterraba
el ser rechazado. Todavía soy
tímido, creo, pero es más
fácil ahora tener una cita".
La relación sentimental más
larga que ha tenido el cantante, según
dice, fue con una chica con la que salió
por cuatro años, entre los 16 y 20
años. "Estoy seguro que no hubiera durado
más, porque soy un verdadero dolor de
cabeza".