Martes 18 de julio


Aún no hay soluciones
Peatones y vendedores se disputan las aceras

Las aceras y calles invadidas por ventas ambulantes, en San Miguel, generan conflictos entre los ciudadanos y comerciantes

San Miguel
Cristian Zelaya
El Diario de Hoy

Decenas de migueleños salen a diario de sus casas, se persignan y toman el camino rumbo al centro de la cabecera. En sus mentes, la incertidumbre reina. ¿Saldré vivo de ese lugar?, es la pregunta.

Visitar el ombligo de la ciudad migueleña es toda una aventura. La gente no solo debe bordear la variedad de ventas ambulantes que funcionan en las aceras, sino también los vehículos que circulan sin precaución por la zona.

A eso suman, la presencia de rateros que los acechan para sorprenderlos en el momento propicio y las prostitutas que gustan del desorden para ofrecer su mercancía.

En lo que va del año, las autoridades de Tránsito Terrestre de San Miguel han reportado seis personas atropelladas en el sector comercial de la localidad, tres de las cuales fallecieron.

Para los comerciantes, estorbar el paso peatonal significa obtener el sustento diario de ellos y sus familias. No importan las inclemencias del tiempo o los peligros que corren al laborar en esas condiciones, lo primordial es el dinero.

En el centro de San Miguel, los vendedores se mantienen en la Segunda, Cuarta y Sexta calles, el parque David J. Guzmán, Catedral y las avenidas aledañas.

De las opiniones

José Luis Pineda Mendoza, uno de los ciudadanos afectados por el desorden comercial, afirma que hizo de su visita al parque Guzmán, una costumbre. Lastimosamente, el paseo ya no es nada alentador. "Es necesario liberar las aceras de ventas. A diario vengo al parque y he visto personas atropelladas. No quisiera ser noticia", reflexionó.

Napoleón Alemán, ejecutivo de ventas de una empresa privada que funciona en el centro de San Miguel, comentó que cierto día estuvo a punto de ser "aplastado" por un bus de la Ruta 88, cuando se enfrentó a los obstáculos en cuestión. "Traté de esquivar las cajas de gaseosa de una venta de comida y me lancé a la calle justo cuando venía el bus. Por poco me hacen torta", expresó.

Del otro lado de la moneda, Paula Benítez, vendedora del parque Guzmán, sostiene que la necesidad los ha llevado a vender en las calles por falta de un empleo estable y seguro."Pagamos una vez al año impuestos de las fiestas patronales", recalcó la mujer.

Ella, como la mayoría de comerciantes, alegó que Wilfredo Salgado, alcalde municipal de San Miguel, les aseguró durante la campaña pre electoral que tendrían un puesto y que no se movieran de su lugar.

De igual forma, opinó Silvia de Reyes, otra de las vendedoras, con referencia a las promesas de campaña de Salgado.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]