Martes 18 de julio


Apoyando una labor
En el año del Jubileo, una misiva desde el Vaticano
Mario Acosta Oertel*

Desde que inicié mi participación en las actividades políticas de mi partido y en la administración pública, he recorrido una serie de hechos que traen a mi memoria agradables recuerdos, porque en el proceso de reformas sociales, democratización y de estabilidad económica del país, se ha caminado mucho y a estas alturas de la historia, los que hemos tenido la responsabilidad de trabajar por el bienestar del país, nos sentimos orgullosos.

Pero esta oportunidad no es para tocar los temas de rutina en la agenda nacional, sino para comentar la misiva que nos hiciera llegar, Su Santidad Juan Pablo II, con motivo del Jubileo en las cárceles.

Desde el primero de enero de este año, a solicitud del señor Presidente de la República, pasó a nuestra responsabilidad, la administración del Sistema Penitenciario y para nuestra satisfacción, al hacer una breve consulta con diferentes sectores, encontramos una gran receptividad para apoyarnos en esta enmienda, sobre todo en la Iglesia.

Como servidor público, he recibido una serie de iniciativas y adhesiones en la gestión, pero esta misiva, nos destaca en forma particular, por los criterios expresados por Su Santidad hacia los reos, confirmándonos que no hemos venido arando en tierra seca.

Nos encontramos con una Ley Penitenciaria que nos llamaba a hacer de la vida en los Centros Penales, una vida más humana y nos mandaba también a hacer todo tipo de esfuerzo para prevenir y reinsertar a los internos a la vida productiva.

La misiva a la que hago referencia, fue enviada a través de nuestro Nuncio Apostólico, Monseñor Giacinto Berloco, el Papa Juan Pablo II expresa su llamado a los gobiernos del mundo a revisar los sistemas carcelarios y que como tal, nuestra ley penitenciaria nos manda a hacer una actuación legal y más humana de sus vidas en los centros penales del país.

Me permitiré extractar y compartir con ustedes, parte del mensaje del Sumo Pontífice, que expresa la realidad del Sistema Penitenciario y que dice: "Los estados y los gobiernos que están revisando su sistema carcelario, o tengan el proyecto de hacerlo, para adecuarlo cada vez más a las exigencias de la persona humana, merecen ser animados a continuar en una obra tan importante, teniendo también en cuenta un recurso más frecuente a penas que no priven de la libertad.

"Para hacer más humana la vida en la cárcel, es muy importante prever iniciativas concretas que permitan a los detenidos desarrollar, en cuanto sea posible, actividades laborales capaces de sacarlos del empobrecimiento del ocio. Así se les podrá introducir en procesos formativos que faciliten su reinserción en el mundo del trabajo al final de la pena. No hay que descuidar además, el acompañamiento psicológico que puede servir para resolver aspectos problemáticos de la personalidad. La cárcel no debe ser un lugar de deseducación, de ocio y tal vez de vicio, sino de redención".

Nos cabe la satisfacción de haber emprendido nuestra tarea en este sentido, a través de los Consejos Criminológicos, las Oficinas Ocupaciones y la suscripción de un convenio con INSAFORP, para capacitar a los internos y convertirlos en personas de bien y tal como lo sugerimos desde un inicio, sabíamos que al hacer una consulta con los sectores más representantes del país, encontraríamos eco y el compromiso de apoyar en una labor que es muy significativa para la seguridad del país.

Desde las mismas instituciones de gobierno, la empresa privada, organizaciones no gubernamentales, universidades, centros de formación profesional, países amigos y las iglesias de toda denominación, han acompañado este esfuerzo y en alguna manera nos habíamos adelantado a la solicitud de Su Santidad.

Nos ha llamado también a indultar a algunos internos, que por su buen comportamiento o porque han destacado su buena conducta de rehabilitación a la vida productiva, puedan gozar de este beneficio y es aquí donde hacemos una convergencia con otras entidades del Estado, Asamblea Legislativa y Órgano Judicial, en el sentido de resolver favorablemente a la solicitud de Su Santidad.

Nos ha llamado también a indultar a algunos internos, que por su buen comportamiento o porque han destacado su buena conducta de rehabilitación a la vida productiva, puedan gozar de este beneficio y es aquí donde hacemos una convergencia con otras entidades del Estado, Asamblea Legislativa y Órgano Judicial, en el sentido de resolver favorablemente a la solicitud que se hará en los próximos días.

Es necesario que cada salvadoreño, en cualquier rincón del país, haga su propio esfuerzo en esta área y éste también ha sido nuestro propósito, de involucrar a la sociedad civil a colaborar desde los patronatos de apoyo a los centros penales, que se han formado en cada centro, para llevar bienestar a los internos. Además de dar cumplimiento a la solicitud hecha en el programa de gobierno, en el eje de la alianza por la seguridad, estamos dando respuesta al principio cristiano: "Porque estuve preso y no me visitaste".

* Ministerio del Interior


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