- Apoyando
una labor
- En el año del
Jubileo, una misiva desde el
Vaticano
- Mario
Acosta Oertel*
Desde que inicié mi
participación en las actividades
políticas de mi partido y en la
administración pública, he
recorrido una serie de hechos que traen a mi
memoria agradables recuerdos, porque en el
proceso de reformas sociales,
democratización y de estabilidad
económica del país, se ha caminado
mucho y a estas alturas de la historia, los que
hemos tenido la responsabilidad de trabajar por
el bienestar del país, nos sentimos
orgullosos.
Pero esta oportunidad no es para tocar los
temas de rutina en la agenda nacional, sino para
comentar la misiva que nos hiciera llegar, Su
Santidad Juan Pablo II, con motivo del Jubileo
en las cárceles.
Desde el primero de enero de este año,
a solicitud del señor Presidente de la
República, pasó a nuestra
responsabilidad, la administración del
Sistema Penitenciario y para nuestra
satisfacción, al hacer una breve consulta
con diferentes sectores, encontramos una gran
receptividad para apoyarnos en esta enmienda,
sobre todo en la Iglesia.
Como servidor público, he recibido una
serie de iniciativas y adhesiones en la
gestión, pero esta misiva, nos destaca en
forma particular, por los criterios expresados
por Su Santidad hacia los reos,
confirmándonos que no hemos venido arando
en tierra seca.
Nos encontramos con una Ley Penitenciaria que
nos llamaba a hacer de la vida en los Centros
Penales, una vida más humana y nos
mandaba también a hacer todo tipo de
esfuerzo para prevenir y reinsertar a los
internos a la vida productiva.
La misiva a la que hago referencia, fue
enviada a través de nuestro Nuncio
Apostólico, Monseñor Giacinto
Berloco, el Papa Juan Pablo II expresa su
llamado a los gobiernos del mundo a revisar los
sistemas carcelarios y que como tal, nuestra ley
penitenciaria nos manda a hacer una
actuación legal y más humana de
sus vidas en los centros penales del
país.
Me permitiré extractar y compartir con
ustedes, parte del mensaje del Sumo
Pontífice, que expresa la realidad del
Sistema Penitenciario y que dice: "Los estados y
los gobiernos que están revisando su
sistema carcelario, o tengan el proyecto de
hacerlo, para adecuarlo cada vez más a
las exigencias de la persona humana, merecen ser
animados a continuar en una obra tan importante,
teniendo también en cuenta un recurso
más frecuente a penas que no priven de la
libertad.
"Para hacer más humana la vida en la
cárcel, es muy importante prever
iniciativas concretas que permitan a los
detenidos desarrollar, en cuanto sea posible,
actividades laborales capaces de sacarlos del
empobrecimiento del ocio. Así se les
podrá introducir en procesos formativos
que faciliten su reinserción en el mundo
del trabajo al final de la pena. No hay que
descuidar además, el
acompañamiento psicológico que
puede servir para resolver aspectos
problemáticos de la personalidad. La
cárcel no debe ser un lugar de
deseducación, de ocio y tal vez de vicio,
sino de redención".
Nos cabe la satisfacción de haber
emprendido nuestra tarea en este sentido, a
través de los Consejos
Criminológicos, las Oficinas Ocupaciones
y la suscripción de un convenio con
INSAFORP, para capacitar a los internos y
convertirlos en personas de bien y tal como lo
sugerimos desde un inicio, sabíamos que
al hacer una consulta con los sectores
más representantes del país,
encontraríamos eco y el compromiso de
apoyar en una labor que es muy significativa
para la seguridad del país.
Desde las mismas instituciones de gobierno,
la empresa privada, organizaciones no
gubernamentales, universidades, centros de
formación profesional, países
amigos y las iglesias de toda
denominación, han acompañado este
esfuerzo y en alguna manera nos habíamos
adelantado a la solicitud de Su Santidad.
Nos ha llamado también a indultar a
algunos internos, que por su buen comportamiento
o porque han destacado su buena conducta de
rehabilitación a la vida productiva,
puedan gozar de este beneficio y es aquí
donde hacemos una convergencia con otras
entidades del Estado, Asamblea Legislativa y
Órgano Judicial, en el sentido de
resolver favorablemente a la solicitud de Su
Santidad.
Nos ha llamado también a indultar a
algunos internos, que por su buen comportamiento
o porque han destacado su buena conducta de
rehabilitación a la vida productiva,
puedan gozar de este beneficio y es aquí
donde hacemos una convergencia con otras
entidades del Estado, Asamblea Legislativa y
Órgano Judicial, en el sentido de
resolver favorablemente a la solicitud que se
hará en los próximos
días.
Es necesario que cada salvadoreño, en
cualquier rincón del país, haga su
propio esfuerzo en esta área y
éste también ha sido nuestro
propósito, de involucrar a la sociedad
civil a colaborar desde los patronatos de apoyo
a los centros penales, que se han formado en
cada centro, para llevar bienestar a los
internos. Además de dar cumplimiento a la
solicitud hecha en el programa de gobierno, en
el eje de la alianza por la seguridad, estamos
dando respuesta al principio cristiano: "Porque
estuve preso y no me visitaste".
* Ministerio del Interior