La
Nota del Día
16 de Julio de 2000
Nos orienta la
razón y la moral
Es notable la facilidad con que individuos,
grupos, movimientos políticos y gobiernos
pontifican sobre lo que deben y no deben ser los
medios de comunicación, pero esto es
comprensible: los órganos de
difusión tienen mucho que ver con lo que
las personas y la sociedad piensan y conocen. La
gente tiende a identificarse con los diarios que
lee y las difusoras que escucha o mira. Y al
sentirlos "muy suyos", quisiera poder adaptarlos
aún más a sus gustos y su
idiosincrasia.
En este Mes del Periodista, y del periodismo,
es importante pensar sobre lo que es su
ejercicio, lo que se ha logrado en el transcurso
de los años y lo que nos depara el
futuro. La propia experiencia de EL DIARIO DE
HOY es enormemente enriquecedora al respecto:
nació este diario en la época de
la dictadura, sufrió persecuciones y
censura despiadada, pero con su sacrificio y
tenacidad ganó el derecho a expresarse
con independencia. Nadie nos concedió las
libertades que ahora ejercemos, sino que
éstas fueron conquistadas palmo a palmo,
para nosotros y para el resto de los
órganos de difusión y
opinión del país.
Los grandes diarios dan forma y
carácter a sus contenidos,
ciñéndose a los principios que
sustentan, aplicando los recursos de que
disponen y respondiendo a la sociedad que
sirven.
De nosotros podemos decir que "somos amigos
de Sócrates pero más amigos de la
verdad". El compromiso es con la razón,
la moral, el Orden de Derecho y la democracia.
Nos esforzamos por informar con objetividad,
anteponiendo los intereses de la nación a
los nuestros. Se busca que los contenidos sean
veraces, valiosos, decentes y promuevan los
valores cívicos.
No son los diarios vertederos
de todas las aguas
En las democracias se respeta y se defiende
el derecho y privilegio de los órganos de
comunicación, de sostener sus propias
políticas informativas, escoger lo que
publican y rechazan, ser muy profesionales en
sus notas, crónicas e investigaciones.
Los editores tienen el derecho de escoger
aquello que se publica, basándose en su
criterio profesional y en las políticas
informativas del medio que dirigen.
En tal sentido, las etiquetas pueden
confundir respecto a las posturas que un diario
asume frente a la problemática nacional,
o lo que tiene cabida en sus páginas. En
EL DIARIO DE HOY no nos consideramos "de
derecha" ni contrarios a la "izquierda". Se
escogen artículos que tengan
planteamientos sensatos y que no constituyan
diatribas o ataques contra grupos sociales. Se
evitan notas acusatorias -en este género
cae buena parte de la propaganda de izquierda- y
se está muy lejos de publicitar a favor
de personajes o movimientos políticos.
Tampoco nos prestamos a ser caja de resonancia
de elucubraciones quiméricas. Cuando se
habla a favor de esquemas económicos o
medicinas sociales, lo primero que examinamos es
si tales propuestas han sido exitosas en
algún lugar de la tierra. Cuando en los
años que precedieron la década de
la demencia se hizo un enorme montaje a favor de
la "reforma agraria", nos dedicamos a
señalar las fallas medulares del
proyecto. Los hechos posteriores nos dieron la
razón total.
Los medios no deben ser vertederos de cuantas
aguas corran en una sociedad, sino acoger y
preferir lo que encaja con sus convicciones
morales y eleve el nivel del debate
público.