Embriagados en la
soledad
La depresión, la soledad y el
abandono familiar pueden llevar a muchos adultos
mayores a ser presas fáciles del
alcoholismo. Caer en este vicio puede acarrear
severos problemas de salud.
- José
Osmín Monge
- El Diario
de Hoy
Es una realidad que muchos adultos mayores
que han sido abandonados por familiares y
amigos, viudos y jubilados se ven atrapados por
las garras del alcoholismo.
El aislamiento social, la
discriminación y la falta de apoyo
familiar son factores que llevan a muchas
personas en este grupo de edad al consumo de
bebidas embriagantes.
Según la sicóloga Guadalupe
Pacas, la presencia de problemas con el
cónyuge, con los hijos adultos o con
otras personas del entorno social y la falta de
dinero o de trabajo son algunas causas que hacen
que una persona caiga en ese vicio.
Ella asegura que la soledad y el pensar que
ya no se es productivo puede conducir a este
problema.
La sicóloga señala que el
alcohol interfiere en la capacidad social y
laboral del individuo (si es que aún
trabaja), y que además puede conducir al
fracaso matrimonial, al despido (cuando el
ausentismo laboral es intolerable) y en el peor
de los casos a la muerte.
Brindis mortal
Y es precisamente la muerte la que
encontró don Genaro García, de 66
años, quien hasta hace cuatro años
trabajaba en la Dirección General de
Caminos. Murió de intoxicación
alcohólica.
Por más de 23 años, el
señor García trabajó como
peón; pero años antes
también lo había hecho como
enfermero, como caporal de una finca y como
vendedor de billetes de lotería.
Cuando llegó el momento de jubilarse
no estaba preparado. El hecho de pensar que no
trabajaría más le deprimía
mucho y al retirarse y sentirse solo (ya que no
tenía más familia que una sobrina)
decidió entregarse a las copas.
"Todo el dinero que le dieron de
indemnización se lo gastó en
licor. Él antes había tomado, pero
no como lo hizo esa vez. Bebió tanto que
un día lo hallamos muerto en su cuarto",
expresa doña Julia, su sobrina.
Afecta el organismo
El alcoholismo no sólo afecta a las
personas emocionalmente, sino que también
el organismo se puede dañar.
Según el geriatra Fabio Conte, los
borrachos de edad avanzada presentan patrones de
consumo diferentes a los jóvenes. "Los
ancianos suelen beber a diario en cantidades
menores, pero con repercusiones orgánicas
más intensas debido al deterioro de su
salud", expresa el médico.
Según el galeno, el alcohol puede
reducir la velocidad de la actividad del
cerebro, afectar el juicio, la
coordinación y la capacidad de reaccionar
ante estímulos (la luz, los sonidos,
etc.)., que pueden causar accidentes.
"Investigaciones médicas han
demostrado que se necesita menos alcohol para
afectar a las personas mayores que a los adultos
jóvenes", comenta el geriatra.
Él manifiesta que con el tiempo puede
causar perjuicios al cerebro, al sistemas
nervioso central, así como al
hígado, al corazón, a los
riñones y al estómago. "Puede
provocar problemas médicos que son
difíciles de diagnosticar, por ejemplo
cambios al corazón y a los vasos
sanguíneos, que podrían originar
un ataque cardíaco", según el
facultativo.
¿No es tan malo?
Aunque el alcohol puede traer muchos
problemas a la salud, el doctor José
Antonio Velásquez, director del Asilo
Sara, asegura que en algunos casos puede ser
beneficioso. "Tomar una copita de vino o de
whisky antes de la cena o del almuerzo puede
ayudar a estimular el apetito y a mejorar la
circulación", expresa el doctor
Velásquez.
Aunque él reconoce los beneficios del
alcohol aconseja que se debe ingerir con mucha
moderación, ya que si se llega a abusar
puede traer daños.
"En los adultos mayores, el organismo suele
estar más deteriorado, y el alcohol lo
único que puede hacer es apresurar el fin
de los días. Hay que tener mucho
cuidado", enfatiza el especialista.
El doctor Velásquez aconseja a los
familiares de adultos mayores que se embriagan
que platiquen con ellos y descubran cuál
es el origen de su adicción.
"Si el adulto mayor no deja el licor se debe
buscar la ayuda de un médico, un
sicólogo o siquiatra. Algunas
asociaciones como Alcohólicos
Anónimos también pueden ser de
gran utilidad", puntualizó el director
del asilo.
Daños en el cuerpo
- Sangre: el abuso de alcohol puede aumenta
la resistencia de flujo sanguíneo y
provocar trastornos en el aparato circulatorio y
hemorragias.
- Cerebro: como se modifica su fluidez de las
membranas neurales, el funcionamiento del
sistema nervioso puede deteriorarse.
- Corazón: se han hecho estudios sobre
los beneficios del consumo moderado de vino al
corazón. Sin embargo, en grandes dosis
aumenta el riesgo de sufrir infartos.
- Aparato digestivo: aumenta hasta 18 veces
el riesgo de contraer cáncer de boca,
garganta o esófago. Inhibe la
absorción de algunas vitaminas vitales
como la B.
- Hígado: uno de los males más
comunes entre los alcohólicos es la
cirrosis hepática. Aparecen fibras y
nódulos que hacer colapsar el
hígado y pueden causar la muerte.