Martes 11 de julio

























Embriagados en la soledad

La depresión, la soledad y el abandono familiar pueden llevar a muchos adultos mayores a ser presas fáciles del alcoholismo. Caer en este vicio puede acarrear severos problemas de salud.

José Osmín Monge
El Diario de Hoy

Es una realidad que muchos adultos mayores que han sido abandonados por familiares y amigos, viudos y jubilados se ven atrapados por las garras del alcoholismo.

El aislamiento social, la discriminación y la falta de apoyo familiar son factores que llevan a muchas personas en este grupo de edad al consumo de bebidas embriagantes.

Según la sicóloga Guadalupe Pacas, la presencia de problemas con el cónyuge, con los hijos adultos o con otras personas del entorno social y la falta de dinero o de trabajo son algunas causas que hacen que una persona caiga en ese vicio.

Ella asegura que la soledad y el pensar que ya no se es productivo puede conducir a este problema.

La sicóloga señala que el alcohol interfiere en la capacidad social y laboral del individuo (si es que aún trabaja), y que además puede conducir al fracaso matrimonial, al despido (cuando el ausentismo laboral es intolerable) y en el peor de los casos a la muerte.

Brindis mortal

Y es precisamente la muerte la que encontró don Genaro García, de 66 años, quien hasta hace cuatro años trabajaba en la Dirección General de Caminos. Murió de intoxicación alcohólica.

Por más de 23 años, el señor García trabajó como peón; pero años antes también lo había hecho como enfermero, como caporal de una finca y como vendedor de billetes de lotería.

Cuando llegó el momento de jubilarse no estaba preparado. El hecho de pensar que no trabajaría más le deprimía mucho y al retirarse y sentirse solo (ya que no tenía más familia que una sobrina) decidió entregarse a las copas.

"Todo el dinero que le dieron de indemnización se lo gastó en licor. Él antes había tomado, pero no como lo hizo esa vez. Bebió tanto que un día lo hallamos muerto en su cuarto", expresa doña Julia, su sobrina.

Afecta el organismo

El alcoholismo no sólo afecta a las personas emocionalmente, sino que también el organismo se puede dañar.

Según el geriatra Fabio Conte, los borrachos de edad avanzada presentan patrones de consumo diferentes a los jóvenes. "Los ancianos suelen beber a diario en cantidades menores, pero con repercusiones orgánicas más intensas debido al deterioro de su salud", expresa el médico.

Según el galeno, el alcohol puede reducir la velocidad de la actividad del cerebro, afectar el juicio, la coordinación y la capacidad de reaccionar ante estímulos (la luz, los sonidos, etc.)., que pueden causar accidentes.

"Investigaciones médicas han demostrado que se necesita menos alcohol para afectar a las personas mayores que a los adultos jóvenes", comenta el geriatra.

Él manifiesta que con el tiempo puede causar perjuicios al cerebro, al sistemas nervioso central, así como al hígado, al corazón, a los riñones y al estómago. "Puede provocar problemas médicos que son difíciles de diagnosticar, por ejemplo cambios al corazón y a los vasos sanguíneos, que podrían originar un ataque cardíaco", según el facultativo.

¿No es tan malo?

Aunque el alcohol puede traer muchos problemas a la salud, el doctor José Antonio Velásquez, director del Asilo Sara, asegura que en algunos casos puede ser beneficioso. "Tomar una copita de vino o de whisky antes de la cena o del almuerzo puede ayudar a estimular el apetito y a mejorar la circulación", expresa el doctor Velásquez.

Aunque él reconoce los beneficios del alcohol aconseja que se debe ingerir con mucha moderación, ya que si se llega a abusar puede traer daños.

"En los adultos mayores, el organismo suele estar más deteriorado, y el alcohol lo único que puede hacer es apresurar el fin de los días. Hay que tener mucho cuidado", enfatiza el especialista.

El doctor Velásquez aconseja a los familiares de adultos mayores que se embriagan que platiquen con ellos y descubran cuál es el origen de su adicción.

"Si el adulto mayor no deja el licor se debe buscar la ayuda de un médico, un sicólogo o siquiatra. Algunas asociaciones como Alcohólicos Anónimos también pueden ser de gran utilidad", puntualizó el director del asilo.

Daños en el cuerpo

- Sangre: el abuso de alcohol puede aumenta la resistencia de flujo sanguíneo y provocar trastornos en el aparato circulatorio y hemorragias.

- Cerebro: como se modifica su fluidez de las membranas neurales, el funcionamiento del sistema nervioso puede deteriorarse.

- Corazón: se han hecho estudios sobre los beneficios del consumo moderado de vino al corazón. Sin embargo, en grandes dosis aumenta el riesgo de sufrir infartos.

- Aparato digestivo: aumenta hasta 18 veces el riesgo de contraer cáncer de boca, garganta o esófago. Inhibe la absorción de algunas vitaminas vitales como la B.

- Hígado: uno de los males más comunes entre los alcohólicos es la cirrosis hepática. Aparecen fibras y nódulos que hacer colapsar el hígado y pueden causar la muerte.


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