Fabrica
para Nike, Gap, Coca Cola, Ted Lapidus y Puma,
entre otras
Etiquetas
para los grandes
Etiquetas y Cintas
Bordadas atiende, en un 70 por ciento, a las
maquilas. La meta de la compañía
es captar a más inversionistas
interesados en fabricar ropa en El
Salvador
- Dorys
Inglés
- El
Diario de Hoy
Durante una feria en
Europa, Héctor Miguel se encontró
un telar electrónico para hacer
etiquetas. El aparato llamó tanto la
atención del salvadoreño que se le
ocurrió montar un negocio de
viñetas bordadas en el
país.
Con la compra e
importación del equipo, la empresa
comenzó a funcionar en El Salvador, en
1958. Uno de los primeros clientes de Etiquetas
y Cintas Bordadas fue St. Jack's.
En 1975, la
compañía comenzó a elaborar
etiquetas estampadas.
Al inicio, todos los
clientes eran compañías
salvadoreñas, pero con el correr del
tiempo y el desarrollo de la industria
maquilera, la empresa aumentó su mercado.
Actualmente, Etiquetas y Cintas Bordadas trabaja
el 30 por ciento para suplir la demanda
nacional, y el 70 por ciento para las maquilas
extranjeras, elaborando viñetas para ropa
y calzado.
Algunos de sus principales
socios son IGM, Confecciones del Valle, Megatex,
Garant de El Salvador, Grupo Exportador HILASAL,
American Park, Lido y Formosa.
Ahora, las viñetas
de Nike, Ted Lapidus, Gap, Coca Cola, Puma, CAT
y Cartonn Network son "made in El
Salvador".
Entre los clientes
nacionales, figuran el Grupo Simán,
HILASAL, Adoc e Industrias Caricia.
Después de 42
años de trabajo, Miguel no deja de estar
pendiente de la empresa que inició.
Aunque su cargo ya no es el de gerente general,
sino el de asesor, a él se le suele ver,
de un lado a otro, supervisando el
trabajo.
Mercado de maquilas
En la oficina de la
gerencia está ahora Héctor Miguel
(hijo).
El empresario
aseguró que la compañía es
la única empresa nacional que se encarga
de laborar las viñetas para el sector de
la maquila.
"En Centroamérica
existen solamente tres empresas que se encargan
de esa labor", dijo.
Pero la expansión
no termina ahí. Miguel aseguró que
la meta de la empresa es extender su mercado
entre las maquilas que decidan invertir en el
país, gracias a los beneficios otorgados
por la aprobación de la Iniciativa de la
Cuenca del Caribe (ICC).
Para ello, el gerente
mantiene contactos con potenciables socios en el
exterior, interesados en la exención de
impuestos en el mercado estadounidense a la ropa
hecha en El Salvador.
Miguel agregó que,
en muchos casos, la labor de venta es
difícil, ya que ha tenido que viajar
hasta Estados Unidos para visitar a los
empresarios extranjeros y motivarlos a que
conozcan el producto
salvadoreño.
En más de alguna
ocasión ha asumido los gastos del
inversionista para que este visite la planta en
el país, sin ningún compromiso de
un contrato posterior.
En broma, Miguel
aseguró que su esposa amenaza con
dejarlo, ya que es usual que pase más de
diez horas en la fábrica.
Millones de
yardas
Cada mes, la empresa
elabora un millón de yarda al mes entre
etiquetas y cintas bordadas.
Además están
asociados a una empresa en Costa Rica llamada
Bosaca.
La alianza inició
en 1980, como un negocio entre el padre del
empresario y un muy buen amigo de él.
Cuando alguna de las
empresas está recargada de trabajo, la
otra le ayuda a cumplir con la meta de
producción.
Agregó que ambas
empresas desean ingresar aún más
al mercado hondureño.
Urdiembre
francesa
Para bordar las
viñetas, se utiliza el hilo de urdimbre,
materia prima que es importada desde
Francia.
El urdimbre es un hilo muy
fino que se utiliza para elaborar la base de la
viñetas. Antes de utilizar el telar
electrónico, es necesario escanear en una
computadora el diseño que se
elaborará.
Todas las especificaciones
del dibujo se guardan en un disco, para luego
introducirlo en el telar.
El urdiembre se introduce
en cada aguja del telar y, mientras éste
forma la base, al mismo tiempo se introduce
entre el tejido el hilo de color que forma la
figura del bordado.
Mensualmente, la empresa
utiliza 10 mil conos de hilo.
Miguel aseguró que
la cartera de colores que poseen sobrepasan las
500 variedades, ya que cada cliente exige un
color diferente para la
viñeta.
Para obtener la diversidad
de colores, la compañía contrata
los servicios de empresas como HILSA y
FACALCA.
Según el
empresario, la materia prima que se usa en los
bordados es de calidad.