Lunes 10 de julio

























Música para niños enfermos

Desde hace cuatro años, el Hospital de Niños Benjamín Bloom puso en marcha un programa de musicoterapia en la Unidad de Cuidados Intensivos, pero fue suspendido hace dos años debido a la falta de equipo adecuado.

Ricardo Guevara
El Diario de Hoy
Fotos Lizette Moreno

La musicoterapia es una técnica terapéutica que utiliza las notas musicales en todas sus formas y melodías para tratar pacientes que padecen problemas nerviosos, mentales, musculares o por traumatismos craneoencefálicos, entre otras anormalidades.

A pesar de ser un método que según algunos autores inició como rama de la medicina recuperativa en los años 40, en nuestro país esta técnica se puso en práctica en 1996.

Surgió cuando unos familiares de un niño con problemas neuromusculares, ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital, le obsequiaron una caja musical para que se entreteniera mientras estaba interno.

A partir de entonces el infante empezó a mostrar mejoras en su estado de salud general, mostrando algunos signos alentadores de recuperación, caso contrario de otros menores que estaban ingresados por el mismo problema, pero que no tenían música en su cuna (estos niños pasaban un promedio de dos semanas en la UCI, mientras que el bebé que escuchaba la cajita con música salió de la UCI en ocho días).

Resultados alentadores

"Ese fue nuestro punto de partida para documentarnos e investigar aún más sobre la musicoterapia y gestionar posteriormente la adquisición de radiocaseteras portátiles para los niños de la UCI", afirma el doctor Luis Antonio Villatoro, subdirector del hospital.

Entonces era común observar a los niños en sus cunas utilizando un par de audífonos en los que escuchaban musica de Mozart, Bach, Beethoven o Vivaldi.

Aunque no existen estudios en el país sobre el número de niños enfermos que han sido sometidos a esta técnica y que han presentado mejoría, la musicoterapia se utilizó en forma constante en los pacientes ingresados en esa unidad.

Según el doctor Villatoro, ellos no solo se basaron en esa experiencia para ponerla en práctica, ya que también existen estudios y casos documentados en Estados Unidos y otros países sobre la efectividad de esa terapia.

Con 16 radiocaseteras con sus respectivos audífonos se les empezó a poner tres veces al día, en períodos de media hora, todo tipo de música a los internos, desde melodías clásica hasta música "pop".

Sin embargo, después de dos años de funcionamiento, poco a poco el equipo se fue extraviando; algunas veces los mismos padres de familia se los llevaban o en otras desaparecian sin que nadie se diera cuenta de su paradero. Igual suerte corrieron algunos casetes donados por la empresa privada.

En la actualidad, solo dos aparatos están funcionando en la UCI, los cuales muchas veces no son utilizados debido a que no se cuenta con baterías.

"Ahora queremos volver a poner en marcha este proyecto, pero designando personal que se dediquen exclusivamente a esta actividad, para que no vuelvan a ocurrir los problemas del pasado, por lo que hacemos un llamado a personas o instituciones que quieran colaborar con este programa para que nos ayuden", dice el doctor Villatoro, quien hace un llamado a jóvenes voluntarios que quieran colaborar con esa actividad para que se comuniquen con el hospital.

Una de las instituciones que ha colaborado con la reactivación de ese proyecto es Radio El Mundo, que ha grabado casetes con música clásica para las terapias.

A nivel de hospitales públicos en Centroamérica, el Bloom es el único que ha puesto en marcha este proyecto, a través del cual se pretende mejorar la salud de los pacientes con los acordes de las notas musicales.

Música para dormir

Los especialistas que ponen en práctica este método recomiendan una variedad de música clásica para tratar de mejorar la digestión, la depresión, la ansiedad y el insomnio, entre otros padecimientos.

Por ejemplo, para combatir el insomnio y quedarse dormido plácidamente se recomiendan canciones de cuna y los nocturnos de Chopin.

Para la ansiedad se puede escuchar la sinfonía Linz K425 de Mozart, el primer movimiento de la sinfonía Nº 5 de Schubert, el concierto de Aranjuez de Rodrigo y las Cuatro Estaciones de Vivaldi.

Contra la depresión y melancolía, el Concierto para Violín de Beethoven, además de Melodías Acuáticas de Haendel y el Concierto para Piano Nº 2 Rachmanino, entre otras.

Y para relajarse se recomienda Claro de Luna de Debussy, Canon en Re de Pachelbel y Harp of the Healing Waters de Erik Berglund.


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