Vivir
aquí
El asunto es
simple.
Los salvadoreños sufrimos a diario
las causas de gestiones mediocres, pero sus
responsables se muestran cínicamente
intocables.
Por Carlos H.
bruch
Algunos
ejemplos: Existe clara evidencia de algo que era
obvio, el espionaje telefónico, pero
tanto los funcionarios y ex funcionarios
involucrados, como la empresa responsable de
esta ilegalidad, niegan todo. Y creamos lo que
nos dicen, porque no hay de otra.
Lo más triste es que la
Fiscalía, que tiene como deber hacer una
investigación prolija, apenas se
mueve.
Los hospitales están llenos de casos
de gente, sobre todo niños, con la mortal
enfermedad del dengue hemorrágico. Pero
la postura oficial apesta a evasivas. Para colmo
se pasa la orden de restringir la
información sobre los enfermos.
Bochornosa actitud de las autridades de
salud.
Los policías resultan ser de los
delincuentes con mayor acción y
reincidencia en un país que sucumbe a la
criminalidad, lo que lleva a incrementar la
desconfianza hacia esa institución y en
especial hacia su jefatura. No se les ocurre
mayor acción que hacer la pantomima de
iniciar un sumario de mentirillas contra tres o
cuatro gatos y, al mismo tiempo, montar el show
a lo "Ocurrió Así" de inaugurar el
sistema 911. Pero los ciudadanos debemos
sentirnos orgullosos, la mismísima
embajadora de los Estados Unidos salió en
la foto a lado de super computadoras y
escritorios modernísimos. Solo falta que
los familiares de los secuestrados o asesinados
sean invitados a jugar Nintendo con los nuevos
aparatitos de Sandoval a manera de consuelo.
La energía eléctrica
aquí, es la más cara del
continente y casi que del mundo. Pero dirigiendo
la CEL está un señor de mucho
poder que hasta su mismo jefe, el Presidente de
la República, no se atreve a contradecir.
Ya no digamos a pedirle que rinda cuentas
limpias a la ciudadanía.
La gasolina sigue subiendo. Se nos quiere
callar la boca con la excusa de que se debe a
las alzas del mercado internacional. Sin
embargo, el gobierno sigue bajándose los
pantalones ante los omnipotentes y prepotentes
empresarios de buses que exigen subsidio o si no
se jode el pueblo con un otro paro ¡Y
qué!
La honorable (solo para ellos) Corte Suprema
declara sin efecto la destitución de los
revoltosos que se van a huelga. La Corte
está llena de funcinarios de dudosa
ética.
Los alcaldes no se atreven a cerrar los
Casinos ilegales, quizás porque hasta
ellos cayeron ya en el juego.
Esa es la clase política que dirige
nuestros destinos. Eso es lo debemos aceptar
para poder vivir aqui.