- Palabras
- El galápago
humano, también en su
ocaso
- Carlos
Balaguer
Entre los más terribles depredadores
de las especies animales en la tierra se
encuentra el hombre, carnicero mamífero,
responsable también de la
extinción de las razas de tortugas,
bacalaos grises, búfalos y demás
especies ya desaparecidas como el tigre de
Tasmania.
¿Quién no nos dice si
mañana -después de haberse
convertido el ser humano en su mismo depredador-
el último sobreviviente de la guerra, no
aparezca en alguna oscura isla al igual que las
solitarias tortugas de las galápagos,
buscando alguien a quien amar para continuar en
el tiempo?
Al fin, el hombre ha convertido su mundo en
una isla muy similar a esas perdidas en el mar
del Pacífico Sur...
Cabe recordar lo que expresa D'Houdetot,
autor de "Diez espinas por una flor": "Cada uno
tiene la edad de su corazón".
¿Cuál es la edad del
corazón de los hombres?
En el corazón de la solitaria tortuga
galápago queda toda la edad del pasado de
su estirpe. Una edad que termina.
Para el corazón nuestro, acaso quede
una isla, un día, un sueño en el
mañana..