Lunes 10 de julio


Palabras
El galápago humano, también en su ocaso
Carlos Balaguer

Entre los más terribles depredadores de las especies animales en la tierra se encuentra el hombre, carnicero mamífero, responsable también de la extinción de las razas de tortugas, bacalaos grises, búfalos y demás especies ya desaparecidas como el tigre de Tasmania.

¿Quién no nos dice si mañana -después de haberse convertido el ser humano en su mismo depredador- el último sobreviviente de la guerra, no aparezca en alguna oscura isla al igual que las solitarias tortugas de las galápagos, buscando alguien a quien amar para continuar en el tiempo?

Al fin, el hombre ha convertido su mundo en una isla muy similar a esas perdidas en el mar del Pacífico Sur...

Cabe recordar lo que expresa D'Houdetot, autor de "Diez espinas por una flor": "Cada uno tiene la edad de su corazón".

¿Cuál es la edad del corazón de los hombres?

En el corazón de la solitaria tortuga galápago queda toda la edad del pasado de su estirpe. Una edad que termina.

Para el corazón nuestro, acaso quede una isla, un día, un sueño en el mañana..


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