ARENA y
FMLN pactan cambalache ecológico
La izquierda quiere que
El Bálsamo sea zona protegida y la
derecha mejorar la imagen de la Ministra del
Ambiente
- Ana
Giralt
- El
Diario de Hoy
Los pactos
políticos no son exclusivos de las
elecciones de funcionarios de segundo grado.
También se aplican a temas
ambientalistas.
Y si no lo cree,
pregúnteselo a las fracciones de ARENA y
el FMLN.
Los diputados miembros de
la Comisión de Medio Ambiente realizaron,
el jueves, un "trueque"
ecológico.
Los areneros aceptaron que
la izquierda retirara un dictamen, donde le
recomendaba al Ejecutivo declarar zona protegida
a la Cordillera del Bálsamo.
El Frente, por su parte,
accedió a reconsiderar el dictamen a
través del cual se aceptaban las memorias
de labores del Ministerio del Medio
Ambiente.
Ambos documentos forman
parte de los rezagos de trabajo de la
Comisión.
Uno de ellos ha estado
archivado desde 1989 (El Bálsamo), el
otro desde 1998 y 1999 (memoria de labores).
Y aunque los diputados
intentaron desempolvarlos, el "cambalache
ecológico" los regresó a la mesa
de discusión y estará ahí
hasta que los mayoritarios se pongan de
acuerdo.
Intereses
creados
La razón de los
efemelenistas es simple: no quieren recomendar,
sino obligar.
Según el diputado
José Marinero, intentarán reformar
la Ley Ambiental o emitir un dictamen favorable
para exigirle al Presidente de la
República denominar reserva forestal a El
Bálsamo.
"Queremos que se le
dé la importancia que verdaderamente
tiene", dice Marinero.
Tilda de "insuficiente" el
trabajo que el Ministerio ha realizado en favor
de la Cordillera y de otras áreas.
Asegura que la
Comisión "está llena de denuncias
por la explotación del medio
ambiente".
Empero, el que ARENA haya
aceptado retirar el dictamen no significa,
según Norman Quijano, que apoyarán
todas las ideas del FMLN.
A su juicio, la
declaración tendría que ir
acompañada de una política de
indemnización para aquellas personas que
poseen parcelas dentro de la
Cordillera.
"Hay mucha gente que es
propietaria de un pedacito de tierra, donde
siembran café, frutas y vegetales.
Habría que definir qué hacer con
ellas", argumenta Quijano.
Otra
oportunidad
ARENA evitó que se
cuestionara la labor que desempeña el
Ministerio.
Aunque los diputados
decidieron aceptar las memorias de labores de
1989 y 1999 de la cartera, en el dictamen
establecieron que "el contenido de los
documentos no reflejan la realidad ambiental del
país (...) y no se perciben las acciones
que menciona el Ministerio del Ambiente en
estos".
El retiro no fue por
casualidad. Quijano reconoció que al
hacerlo se está otorgando a la Ministra
tiempo suficiente para que prepare su defensa.
La próxima semana,
Ana María Majano visitará el
Congreso y explicará su política
ambientalista, los reglamentos de la ley y los
proyectos a ejecutar.
"Esto nos dará una
visión clara de lo que se está
haciendo", insiste el arenero.
La invitación tiene
un solo objetivo: lograr que la Comisión
redacte un nuevo dictamen, descartando cualquier
párrafo negativo.