Shakira: un
corazón partío
Shakira en este momento se encuentra
viviendo una historia de amor con el hijo del
presidente argentino Fernando de la
Rúa
- Redacción
Escenarios
- El Diario
de Hoy
Un
importante escritor que la entrevista, un afiche
que parodia el título de una de las obras
de este importante escritor (El amor en los
tiempos de ajuste) y que se pasea por las calles
de Argentina. La cantante más famosa de
este continente, que canta ciega y sordomuda, y
conoce a la perfección las cuerdas que
tocan a la juventud, se enamora del hijo del
señor Presidente.
Es una historia de amor con todos los
ingredientes para ser novelada. El poder,
representado por Antonio de la Rúa, el
hijo del mandatario argentino Fernando de la
Rúa, y la fama, personificada por
Shakira, esa chica de 23 años que con
rizos rojos, negros o rubios (tal parece que
cambian según su estado de ánimo)
se sube al escenario y se pregunta
¿Dónde están los
ladrones?.
La primera pista de que Shakira no
sería una cantante del montón
surgió cuando su compatriota, el premio
Nobel colombiano Gabriel García
Márquez, la incluyó en una lista
de entrevistados, principalmente
políticos, entre ellos Carlos Menem. De
ahí a que Shakira se convirtiera en "una
voz", y que cada vez que recibiera un premio se
lo dedicara a su país "que está
sufriendo mucho", sólo había un
paso.
Todo para triunfar
Hay madera de líder en Shakira, dice
uno de sus más cercanos colaboradores,
pero de aquí a 20 años
quizás. Por ahora, ella es una
romántica empedernida (típica
acuarina, del 2 de febrero) que prueba a
encontrar compañía en un mundo
donde el tumulto de la fama no le da tiempo a
conversar consigo misma.
Antonio, un guapo abogado de 26 años,
es el plato del día. Todavía no
hay compromiso oficial, como rumoran los
tabloides, ni tampoco lujosas citas
románticas en Bariloche, como muestran
los afiches que enarbolan los desempleados en
Buenos Aires. Sólo una estadía en
el balneario sureño, con la familia de
chaperona; salidas al cine; besos en la playa
tratando de burlar (infructuosamente) a los
paparazzi, y la esperanza (la misma de cualquier
enamorado) de que el amor no muera.
Como dijo uno de los 150 fanáticos que
escribió al site del semanario argentino
Gente: "Que los dejen en paz. Son
jóvenes, con éxito y merecen la
oportunidad de ser felices". Hay ocasiones en
que la simplicidad no puede ser más
oportuna.