- Comentario
de la semana
- La tarea
pendiente
- Eduardo
Torres
- E-mail: eduardo@elsalvador.com
Por
tercera semana consecutiva, el tema
dolarización continúa en el punto
alto de la ola -de la discusión
pública-, y se mantendrá
ahí por largo tiempo, debido a que ha
sido una decisión de política
económica que, para bien o para mal, pues
tocara el bolsillo de todos los
salvadoreños. Saliendo de la tradicional
y folklórica lógica de la agenda
nacional, de que "un clavo saca otro clavo" -es
decir de que finaliza un escándalo cuando
inicia el siguiente-, pues para la historia han
quedado ya los argumentos a favor y en contra de
la dolarización, porque de que va, a
pesar de dudas e incertidumbres existentes,
definitivamente que va.
Ante ello, lo importante es que de acuerdo o
no con "la integración monetaria" -como
prefiere llamarla el gobierno-, ya sea por
acción, o por omisión, aportemos
todos para que funcione, ya que
independientemente de los recursos legales que
cada quien está en su derecho de
presentar, y de las posiciones que individual,
grupal o sectorialmente se desee sostener, si
algo en realidad está vedado, es el
tratar de descarrilar la dolarización, a
través de "serrucharle el piso". Porque
si de buscar casos anecdóticos se trata,
donde el bienestar general deberá siempre
privar sobre el individual, pues acá
está uno de ellos.
Respetando los diferentes puntos de vista
expresados sobre este tema, en lo personal
pienso que puede ser éste el buen primer
paso que veníamos necesitando, para salir
del prolongado letargo económico que
hemos venido viviendo. Y lo pienso así
por dos razones: primero, por la
eliminación del riesgo cambiario, ya que
si nos han afectado crisis como la
asiática y la rusa, ya ni sigamos con
cómo nos iría con crisis en los
Estados Unidos, dolarizados; segundo, porque
comparto que es con apuestas audaces, no
improvisadas, como hay que conceptualizar El
Salvador del futuro, especialmente si forma
parte la apuesta de un algo más grande,
que es lo que intento creer que está
sucediendo.
Seguridad y productividad
Saliendo del tradicional "blanco o negro",
con que tradicionalmente se han visto las cosas
en nuestro terruño, la última
oleada de secuestros,, pues sin duda alguna que
nos pone nuevamente en estado de jaque, como
sociedad. Ante ello, el común de los
mortales nos preguntamos qué paso con el
despolarizado de carros, cuando a diario
escuchamos que es en ellos donde se movilizan
"sujetos con armas de guerra, con chalecos a
prueba de balas y gorros pasamontaña";
qué de las intervenciones
telefónicas con autorización
judicial; se elaboró por fin el sistema
de protección a testigos. En fin, sigue
la lista de preguntas, cuyas respuestas alguien
entrampa, directa o indirectamente.
Mientras tanto, la lista de víctimas
continúa creciendo y con ello, decrecen
las posibilidades de hacer de El Salvador un
lugar atractivo para una mayor inversión,
ya sea nacional o extranjera. Ciertamente, la
tarea pendiente de la cual ha hablado Mirna
Liévano de Marques, no se refiere
únicamente al tema seguridad, el cual
también incluye a la seguridad
jurídica, sino también a la
reducción del déficit fiscal, a
contar con mejores puertos, carreteras y con
aduanas más eficientes; pero las
encuestas son claras, como lo es el sentir de la
mayoría de salvadoreños: el
principal problema del país
continúa siendo el de la seguridad
ciudadana, a pesar de los esfuerzos que se hacen
en su contra.
Así las cosas, y paralelamente a la
jugada de ajedrez de la dolarización, se
requiere también entrarle -y entrarle ya-
a la labor pospuesta, que es lo que nos
dará un mayor grado de productividad como
país. No siendo fácil el
desafío planteado, con el azul y blanco
tanto en la mente como en el corazón,
planteemos la actual coyuntura como
sinónimo de oportunidad; de progreso, de
sana convivencia, de decencia y, por sobre todo,
de amor a Dios y al prójimo. Que
Él se apiade de nosotros, y que nos
dé este próximo año, a
punto de iniciar, la fuerza y la
sabiduría necesaria para hacer de El
Salvador ¡el país que tanto
anhelamos!
* Licenciado en Ciencias Jurídicas,
y columnista de EL DIARIO DE HOY.