Una obra de
esperanza
Desde su inauguración en 1997, el
Colegio de España Padre Arrupe se ha
convertido en una excelente institución
formadora de estudiantes
salvadoreños.
- Ricardo
Guevara
- El Diario
de Hoy
- Fotos
EDH/Alex Sanabria/Archivo
Uno
de los objetivos por los que lucho el padre
José Ricardo Salazar Simpson, originario
de España, fue el de construir y equipar
en El Salvador un moderno complejo educativo que
brindara educación integral a las
personas de escasos recursos
económicos.
A través de gestiones realizadas por
la Fundación Padre Arrupe, en
España, y con su filial en el país
se obtuvieron los fondos necesarios para echar a
andar la obra.
Luego de construir la infraestructura y de
equipar las instalaciones, en 1997, el
presidente del Gobierno español,
señor José María Aznar,
durante una visita al país dio por
inaugurado el moderno local del Colegio Padre
Arrupe, ubicado cerca de la Ciudadela Don Bosco,
en Soyapango.
A partir de entonces han egresado del colegio
dos promociones de jóvenes que han
cursado bachillerato general y un grupo que
obtuvo el titulo de bachilleres
españoles.
El próximo año se espera
ampliar los servicios educativos hasta el tercer
ciclo de educación básica, para
que más jóvenes y niños
puedan beneficiarse con los servicios educativos
que ofrece la institución.
Desde su fundación, el Colegio Padre
Arrupe se ha convertido en una alternativa de
estudio integral para los jóvenes que no
pueden continuar sus estudios debido a problemas
económicos. Además tienen la
ventaja de que el título de bachillerato
que obtienen es avalado y validado por las
autoridades de educación
españolas.
Bachilleres españoles
El domingo 3 de diciembre se efectuó,
en las instalaciones del Colegio Padre Arrupe,
la segunda promoción de bachilleres
generales y la primera de bachilleres
españoles.
Al evento asistió el presidente
Francisco Flores y su esposa, Lourdes de Flores;
la ministra de Educación, Evelyn Jacir de
Lovo, e invitados especiales.
Cuarenta y cinco bachilleres generales y 11
bachilleres españoles formaron parte del
grupo que recibió su investidura
académica.
Una
de las novedades de esta graduación lo
constituyen los 11 estudiantes que han cursado
un plan de estudio similar al que se imparte en
las instituciones educativas
españolas.
"Ellos están aptos para poder
continuar sus estudios superiores en
España, ya que su título ha sido
avalado por las autoridades educativas
españolas", afirma Soledad Cardenal,
directora del colegio.
Entre los proyectos que existen en la
institución está el de construir
una universidad, en la que se impartan carreras
profesionales y técnicas, como
ingeniería mecánica, civil,
industrial, eléctrica y
computación, entre otras opciones.
Aunque el padre José Ricardo Salazar
Simpson, principal precursor de esta obra,
falleció hace un año, su legado de
amor se mantiene vivo y su recuerdo siempre
perdurará en la mente de los
jóvenes que a diario reciben
formación académica en el
lugar.
Legado de amor
Hace un año, el padre José
Ricardo Salazar Simpson fue llamado a la
presencia del Señor, a la edad de 57
años.
Originario de Zaragoza, España,
José Ricardo ingresó a la
Compañía de Jesús el 14 de
octubre de 1964 y recibió su investidura
como sacerdote el 26 de junio de 1976.
Una de las características del
religioso es que siempre dedicó su vida
al servicio de Dios y de la humanidad, a
través de obras de carácter social
en beneficio de las personas pobres.
Uno de los proyectos que impulsó el
padre Simpson en el país fue la
construcción y el equipamiento de lo que
sería el Colegio Padre Arrupe,
gestionando y obteniendo fondos de instituciones
internacionales y nacionales para llevar a cabo
su obra.
A la hora de su muerte, el religioso se
desempeñaba como director de la
institución, que ofrece a los
jóvenes de escasos recursos
económicos una opción para recibir
una excelente formación
académica.
Precursores de la obra
Señora
Felicidad Salazar Simpson, presidenta
Fundación Padre Arrupe,
España.
"Aquí tenemos los frutos de la obra
que iniciamos a través de un proyecto que
inició hace 10 años, a
través de la obra del padre José
Ricardo Salazar Simpson".
Señor José Panades, presidente
Fundación Padre Arrupe, El Salvador.
"Nuestra misión es brindarle
atención integral a los jóvenes de
escasos recursos que asisten al colegio, a
través de la formación
académica, espiritual y familiar".
Paúl William Juárez Asencio,
estudiante graduado.
"Gracias al legado de amor que ha construido
el padre Salazar Simpson y a las personas que
colaboran desinteresadamente, hemos logrado
concluir nuestros estudios de bachillerato
español".