La
empresa puede guardar 300 mil barriles de
combustible
Texaco le
apuntó a la expansión
Con diez tanques de almacenamiento, Texaco
garantiza el suministro de combustible a todo el
país. Hay 83 estaciones de servicio, que
distribuyen la gasolina yel diesel de la
compañía
- Lourdes
Méndez
- El Diario
de Hoy
- Segunda
entrega
En
seis años, Texaco Caribbean Inc. ha
consolidado, en Acajutla, una capacidad de
almacenamiento de combustible suficiente para
abastecer una demanda de 40 días
continuos.
Para asegurar el suministro, la
compañía ha construido, en tres
fases, seis tanques donde almacena el diesel y
las gasolinas power plus y power premium
(regular y especial, respectivamente). Se suman
otros cuatro tanques, en los que se depositan
los aditivos para el diesel y la gasolina, que
la compañía aplica adicionalmente
a los productos.
En resumen, la terminal Acajutla tiene
capacidad de tener en reserva 300 mil barriles
de combustibles en los seis tanques, y 20 mil
galones de aditivos en los cuatro tanques.
Con la construcción de la terminal,
que empezó en 1993 e inició
operaciones al año siguiente, la
compañía ha logrado consolidarse
en el mercado, al poder importar directamente el
producto.
En la expansión de la terminal, que ha
culminado su tercera fase en marzo de este
año, la compañía ha
invertido alrededor de diez millones de
dólares, según la
estimación de Wenceslao Martínez,
gerente de Planificación de Texaco.
En los 66 años de presencia en el
país, la empresa mantiene una
inversión aproximada de $75 millones,
sólo en obra física (incluye las
estaciones de servicio, terminal Acajutla, pero
sin estimar el monto de la planta de
lubricantes).
El Superintendente de la terminal Acajutla,
Pablo Enrique Bolaños, explicó que
las operaciones de la planta se enfocan en tres
áreas importantes: la recepción de
los combustibles y aditivos; el almacenamiento
de los productos, y la distribución de
los mismos a concesionarios (gasolineras),
clientes industriales, Gobierno y en ocasiones a
barcos atuneros.
Operaciones
Cuando la terminal inició las
operaciones en enero de 1994, sólo se
habían construido dos tanques para
almacenar diesel, y cada uno tenía la
capacidad de guardar 50 mil barriles.
Lo anterior no significa que el mercado de
las gasolinas estaba descubierto. Texaco
Caribbean Inc. la compraba en el país a
la Refinería Petrolera Acajutla (Rasa), y
luego la distribuía.
Sin
embargo, para 1997 cambió de estrategia.
Se propuso construir en ese año tres
tanques, con capacidad de almacenar 50, 40 y 10
mil barriles, respectivamente. Se
independizó de Rasa y se convirtió
en importador directo de gasolina, diesel, y
querosén, que demandan sus clientes,
detalló Bolaños.
De esa forma, Texaco fue la primera en
introducir las gasolinas de 90 y 97 octanos, a
las que les aplica aditivos. Los productos
tienen las características de que
además de hacer eficiente y
económico el consumo, también
limpian las cámaras de combustión
de los automotores.
Pero el esfuerzo por garantizar el suministro
no quedó estático. El año
pasado, la terminal de Acajutla, dirigida por
Bolaños, emprendió la
construcción de un tanque adicional, con
capacidad para 100 mil barriles de diesel. De
esa forma tiene aprovisionados 150 mil barriles
de diesel, 90 mil barriles de gasolina regular
(power plus) y 60 mil barriles de gasolina
especial (power premium). "La proporción
de almacenamiento es conforme a la demanda",
recalcó Bolaños.
¿Por qué importan?
Hay espacio físico para que la
infraestructura crezca en Acajutla, pero, hasta
ahora, la compañía cree que con la
actual edificación tiene capacidad de
aumentar el suministro. La diferencia radica en
acortar los ciclos de desembarque del
producto.
"Antes se importaba combustible cada 20 o 25
días, pero decidimos prolongar ese
período a 30 días, porque tenemos
más capacidad de almacenamiento. Si crece
la demanda, volveríamos a acortar ese
tiempo", sostuvo Bolaños.