- Columna
desde Francia
- La nueva era en
México
- Paris,
Pascal Drouhaud
El
1° de Diciembre de 2000, México no
cambió únicamente de Jefe de
Estado. Cambió de era política:
después de 71 años de control
político del Partido Revolucionario
Institucional (PRI), México tiene un
presidente de otro partido, con otra
visión y formación política
diferente, más liberal, para nada
clientelista.
Por primera vez en su historia, el PRI entra
en la oposición: Vicente Fox, del PAN,
toma posesión cuando el ex-partido
presidencial sigue siendo destabilizado por su
derrota de julio pasado, debilitado por luchas
internas, entrando en la época de su
sobrevivencia. Por cierto, el malestar es fuerte
reforzado por otras derrotas en unos estados
como el de Chiapas y el de Jalisco. Incluso, la
victoria del PRI en el estado de Tabasco (en el
Golfo de México), considerado como un
bastión tradicional, tiene la cara de la
derrota ya que el PAN y el Partido
Democrático Revolucionario (PRD)
sospechan el PRI de haber organizado fraudes
para guardar el Estado.
Endeudado por una campaña presidencial
particularmente costosa, el PRI, cinco meses
después de haber perdido la presidencia,
todavía no logra nombrar a un
líder capaz de llevarlo hacia
adelante.
"Dictadura perfecta"
La pérdida del palacio presidencial
decapitó al PRI, creado en 1929, y
organizado para servir totalmente a la
disposicion del Jefe de Estado, verdadera
columna vertebral politica.
"Dictadura perfecta" según el escritor
peruano Mario Vargas Llosa, el PRI, antes de la
llegada de Vicente Fox, habia resistido a todo:
crisis económicas, movimientos de
guerilla, asesinatos políticos (en 1994,
el candidato presidencial Luis Donaldo
Colosio).
Hoy en día, su situación hace
recordar al partido comunista soviético
después de la caída de la URSS al
principio de los años 1990. A pesar de
ésta situación, el PRI guarda
varias ventajas ya que queda siendo la primera
fuerza en el parlamento con 211 miembros sobre
500, sigue teniendo el control de 19 Estados
sobre los 31 que cuenta Mexico.
Ernesto Zedillo, el presidente saliente,
está considerado por unos, como el
triunfador de la democracia, por otros, con una
traicionero."Muerte a Zedillón, vendido,
traicionero" gritaron en la 90
celebración de la Revolución
mexicana, miembros del PRI.
Transición
democrática
Para Fox la llegada al poder significa varios
aspectos importantes: dar una nueva credibilidad
al Estado mexicano, luchando contra la
corupción y la desilusión de la
población y la instalación de un
gobierno de concordia nacional.
En este espíritu, éstas
últimas semanas, el presidente Fox dio a
concocer un plan económico de 10 puntos
en el cual accepta proposiciones de la izquierda
y de los verdes.
La transición democrática que
vive México es sin duda, el resultado de
elementos políticos,
socio-económicos que volvieron inevitable
la derrota del PRI.
Cualquier mexicano tiene conciencia de que su
país cruzó, el 2 de julio pasado,
día de la victoria del PAN, una frontera
invisible entre el siglo XX y el siglo XXI. La
tarea de Vicente Fox será de garantizar
el éxito de la transicion
democrática de su país realizando
un nuevo contrato social.