- Ministerio
Espiga
- Nuestros planes no son
los de Dios
- Por
Salvador Gómez, Predicador
Católico
Según
el Evangelio, José se acuesta pensando
cómo realizar el plan de repudiar en
secreto a María, tras saber que esperaba
un hijo; cuando de repente, en un sueño,
un ángel le habla y le comunica el plan
que Dios tiene para él y su familia.
Obviamente este plan Divino era totalmente
contrario a lo que José tenía
pensando y planeado hacer. ¡Qué
dilema!
Al despertar José tenía que
tomar una decisión: continuaba con su
plan o aceptaba la propuesta de Dios que lo
invitaba no sólo a dejar de hacer lo
pensado sino a colaborar con un plan contrario
al suyo. ¿Qué hizo José?
Despertando del sueño hizo como el
ángel del Señor le había
mandado.
Este es el punto clave, aquí
está la actitud fundamental para cambiar
la historia de nuestras familias. ¿Vamos a
continuar haciendo nuestros propios planes?
¿Estamos dispuesto a conocer y obedecer el
plan de Dios?
No estoy diciendo que todos los planes que el
ser humano haga sobre la familia sean malos,
sólo digo que Dios tiene un plan
mejor.
En condiciones normales deberíamos
buscar el bien mayor, pero muchas veces la
ignorancia, la inmadurez, las malas experiencias
nos llevan a cerrarnos en nuestras ideas y por
estar aferrados a nuestros propios criterios, no
abrazamos con alegría el plan de
Dios.
San José dijo con su actitud lo que la
Virgen María había dicho
también con palabras:
"He aquí la esclava de El Señor
hágase en mí según tu
palabra". (Lc. 1,38)
No sé en qué momento te
encuentres, no sé cuáles son los
planes que con respecto a tu familia guardas en
el silencio de tu corazón. Quizás
estás pensando que no vale la pena
continuar, y has decidido abandonar tu casa o a
lo mejor por muchas razones prefieres quedarte
pero con una indiferencia tal que te hace estar
ausente.
Quisiera que Dios te mandara un ángel
como lo hizo con San José, para revelarte
claramente su plan, y que tú lo acogieras
con un corazón manso y humilde. O tal
vez, si lees con atención esta columna,
descubras que "Dios habla de muchas maneras"
(Hebreos 1, 1) y esta sea una forma de
comunicarte el proyecto que tiene para salvarte
a ti y a toda tu familia. (cf. Hch 16, 31)
-¿Tienes la disponibilidad de recibir el
plan de Dios aún sin ver ángeles?
¿O tu decisión es hacer lo que
tienes pensado y no cambiarías de
opinión aunque un ángel te
hablara?
Mi consejo es que trates de actuar lo
más sensatamente posible, no hagas
más grandes las heridas, no lastimes a
más inocentes, no tomes decisiones bajo
el efecto del alcohol o las drogas, no hables ni
actúes por venganza o para hacer sufrir a
alguien, recuerda a San José, cierra tus
ojos y guarda silencio.
Yo estaré orando por ti, para que la
próxima vez que El Señor toque a
tu puerta puedas abrir y dejarlo entrar. (Ap. 3,
20)