Martes 5 de diciembre 2000

























Un problema de articulaciones

La artrosis es una enfermedad que afecta a la mayoría de las personas que sobrepasan los 60 años. Es producida por la alteración del cartílago, uno de los tejidos que forman las articulaciones.

José Osmín Monge
El Diario de Hoy
FOTOS EDH/MARITZA SANTOS

Doña María Esperanza de Leiva, de 77 años, comenzó a experimentar un fuerte dolor en su rodilla izquierda en 1997. Este malestar se intensificaba cuando caminaba o subía gradas, y era acompañado con inflamación, rigidez y un chasquido en la articulación.

A pesar de que la señora de Leiva utilizó analgésicos y ungüentos, el dolor permanecía. Eran tantas sus molestias que no tuvo más remedio que postrarse en su cama durante dos semanas.

"No soportaba el dolor, era tan fuerte que hasta me hacía llorar. Fue hasta que visité un reumatólogo que me di cuenta que padecía de artrosis", expresa doña María.

Hoy en día los malestares de la señora han disminuido considerablemente, ya que está usando unos medicamentos especiales, recetados por su médico.

Enfermedad de adultos

La artrosis es la enfermedad reumática más frecuente; afecta por lo general a todas las personas mayores de 60 años, especialmente a las mujeres.

La presencia de dolor y la falta de movilidad de las articulaciones (cadera, manos, rodillas) son los síntomas principales de este mal. Es un dolor que aparece con el ejercicio o con el movimiento, y que mejora tras el descanso.

Según el doctor José Antonio Velásquez, director del centro Sara Zaldívar, esta enfermedad puede tener muchas causas, pero la más común es la degeneración del cartílago articular debido a la edad.

"La artrosis en las rodillas es la más frecuente. La obesidad y la falta de ejercicio son también factores predisponentes para su aparecimiento. Si no se trata a tiempo, la persona puede quedar hasta discapacitada", comenta el galeno.

Fácil diagnóstico

Los médicos suelen diagnosticar el problema por su localización y por el tipo de dolor que experimenta la persona, o con una simple exploración de las articulaciones afectadas.

Para el diagnóstico de la artrosis de rodilla (la más frecuente), puede ser útil una aspiración del líquido articular, el cual también sirve para confirmar o descartar otras enfermedades reumáticas.

En la actualidad no existe ningún tratamiento que pueda curar la artrosis, pero sí se pueden aliviar los síntomas, retardar su evolución y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Un tratamiento correcto dependerá de la articulación afectada, de la severidad de la enfermedad, del grado del dolor, de las actividades diarias del paciente y de la edad.

Los medicamentos se utilizan sobre todo para aliviar el dolor y para reducir la duración de la rigidez; en ocasiones habrá que tratar al paciente con antiinflamatorios.

Según el doctor Velásquez, en casos severos es necesario practicar un reemplazamiento total de las articulaciones, sobre todo en cadera y rodillas, que se sustituyen por prótesis artificiales metálicas.

Es común que las personas achaquen todos los dolores que padecen en la columna o las extremidades a la artrosis, lo que con frecuencia es falso. Aunque todas, por encima de una determinada edad tienen esta enfermedad, en la mayoría de los pacientes los síntomas que padecen no se deben directamente a la artrosis, sino que tienen su origen en problemas con los ligamentos, músculos o tendones que rodean las articulaciones.

La artrosis en los hombros, los codos o las muñecas es poco frecuente y cuando aparece es consecuencia de un traumatismo u otra enfermedad articular.

Otras causas

Herencia. En algunos casos, por ejemplo la artrosis de las articulaciones de las manos, existe una predisposición familiar, principalmente entre las mujeres.

Obesidad. Predispone a la artrosis en las caderas y rodillas, ya que el sobrepeso acaba dañando el cartílago articular.

Trastornos por sobrecarga. Cuando la forma de la articulación o de un miembro no es normal, por ejemplo cuando las piernas están torcidas o una pierna es más larga que otra, se produce un desgaste mayor en toda la articulación de la que soporta mayor peso.

Lesiones locales. Cuando se producen fracturas, golpes severos o inflamaciones de cualquier causa en una articulación, la recuperación nunca es completa y el cartílago tiene predisposición a alterarse pronto.

Mucho cuidado

Si una persona padece de artrosis es recomendable:

* Evitar los movimientos que producen dolor y si es posible aprender a usar otras articulaciones en lugar de la enferma.

* En la artrosis de las rodillas es necesario limitar el uso de las articulaciones afectadas (evitar paseos largos, carreras, cargar pesos), pero nunca es recomendable la inmovilidad.

* El uso de bastones o muletas en el lado sano ayuda a reducir el peso que soportan las articulaciones y reduce el dolor.

* Hacer ejercicio con las articulaciones enfermas es fundamental. El ejercicio debe mantener el movimiento articular y fortalecer los músculos para evitar que la articulación quede flácida y reducir rigidez.

* El ejercicio debe ser suave y no debe causar dolor.

* Si se sospecha del padecimiento de la enfermedad hay que acudir al médico.



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