Un problema de
articulaciones
La artrosis es una enfermedad que afecta a
la mayoría de las personas que sobrepasan
los 60 años. Es producida por la
alteración del cartílago, uno de
los tejidos que forman las articulaciones.
- José
Osmín Monge
- El Diario
de Hoy
- FOTOS
EDH/MARITZA SANTOS
Doña
María Esperanza de Leiva, de 77
años, comenzó a experimentar un
fuerte dolor en su rodilla izquierda en 1997.
Este malestar se intensificaba cuando caminaba o
subía gradas, y era acompañado con
inflamación, rigidez y un chasquido en la
articulación.
A pesar de que la señora de Leiva
utilizó analgésicos y
ungüentos, el dolor permanecía. Eran
tantas sus molestias que no tuvo más
remedio que postrarse en su cama durante dos
semanas.
"No soportaba el dolor, era tan fuerte que
hasta me hacía llorar. Fue hasta que
visité un reumatólogo que me di
cuenta que padecía de artrosis", expresa
doña María.
Hoy en día los malestares de la
señora han disminuido considerablemente,
ya que está usando unos medicamentos
especiales, recetados por su médico.
Enfermedad de adultos
La artrosis es la enfermedad reumática
más frecuente; afecta por lo general a
todas las personas mayores de 60 años,
especialmente a las mujeres.
La presencia de dolor y la falta de movilidad
de las articulaciones (cadera, manos, rodillas)
son los síntomas principales de este mal.
Es un dolor que aparece con el ejercicio o con
el movimiento, y que mejora tras el
descanso.
Según el doctor José Antonio
Velásquez, director del centro Sara
Zaldívar, esta enfermedad puede tener
muchas causas, pero la más común
es la degeneración del cartílago
articular debido a la edad.
"La artrosis en las rodillas es la más
frecuente. La obesidad y la falta de ejercicio
son también factores predisponentes para
su aparecimiento. Si no se trata a tiempo, la
persona puede quedar hasta discapacitada",
comenta el galeno.
Fácil diagnóstico
Los médicos suelen diagnosticar el
problema por su localización y por el
tipo de dolor que experimenta la persona, o con
una simple exploración de las
articulaciones afectadas.
Para el diagnóstico de la artrosis de
rodilla (la más frecuente), puede ser
útil una aspiración del
líquido articular, el cual también
sirve para confirmar o descartar otras
enfermedades reumáticas.
En
la actualidad no existe ningún
tratamiento que pueda curar la artrosis, pero
sí se pueden aliviar los síntomas,
retardar su evolución y mejorar la
calidad de vida de los pacientes.
Un tratamiento correcto dependerá de
la articulación afectada, de la severidad
de la enfermedad, del grado del dolor, de las
actividades diarias del paciente y de la
edad.
Los medicamentos se utilizan sobre todo para
aliviar el dolor y para reducir la
duración de la rigidez; en ocasiones
habrá que tratar al paciente con
antiinflamatorios.
Según el doctor Velásquez, en
casos severos es necesario practicar un
reemplazamiento total de las articulaciones,
sobre todo en cadera y rodillas, que se
sustituyen por prótesis artificiales
metálicas.
Es común que las personas achaquen
todos los dolores que padecen en la columna o
las extremidades a la artrosis, lo que con
frecuencia es falso. Aunque todas, por encima de
una determinada edad tienen esta enfermedad, en
la mayoría de los pacientes los
síntomas que padecen no se deben
directamente a la artrosis, sino que tienen su
origen en problemas con los ligamentos,
músculos o tendones que rodean las
articulaciones.
La artrosis en los hombros, los codos o las
muñecas es poco frecuente y cuando
aparece es consecuencia de un traumatismo u otra
enfermedad articular.
Otras causas
Herencia. En algunos casos, por ejemplo la
artrosis de las articulaciones de las manos,
existe una predisposición familiar,
principalmente entre las mujeres.
Obesidad. Predispone a la artrosis en las
caderas y rodillas, ya que el sobrepeso acaba
dañando el cartílago
articular.
Trastornos por sobrecarga. Cuando la forma de
la articulación o de un miembro no es
normal, por ejemplo cuando las piernas
están torcidas o una pierna es más
larga que otra, se produce un desgaste mayor en
toda la articulación de la que soporta
mayor peso.
Lesiones locales. Cuando se producen
fracturas, golpes severos o inflamaciones de
cualquier causa en una articulación, la
recuperación nunca es completa y el
cartílago tiene predisposición a
alterarse pronto.
Mucho cuidado
Si
una persona padece de artrosis es
recomendable:
* Evitar los movimientos que producen dolor y
si es posible aprender a usar otras
articulaciones en lugar de la enferma.
* En la artrosis de las rodillas es necesario
limitar el uso de las articulaciones afectadas
(evitar paseos largos, carreras, cargar pesos),
pero nunca es recomendable la inmovilidad.
* El uso de bastones o muletas en el lado
sano ayuda a reducir el peso que soportan las
articulaciones y reduce el dolor.
* Hacer ejercicio con las articulaciones
enfermas es fundamental. El ejercicio debe
mantener el movimiento articular y fortalecer
los músculos para evitar que la
articulación quede flácida y
reducir rigidez.
* El ejercicio debe ser suave y no debe
causar dolor.
* Si se sospecha del padecimiento de la
enfermedad hay que acudir al médico.