Gremiales
cafetaleras cabildean apoyo para mejorar calidad
Costo de eliminar café no sería
muy alto
Los caficultores aún no han logrado
un consenso para que el país se adhiera
al plan de mejorar el precio, retirando el
café de inferior calidad. Sin embargo,
creen en los beneficios de la medida
- Lourdes
Méndez
- El Diario
de Hoy
Aunque
El Salvador ha manifestado su deseo de apoyar la
iniciativa de sacar del mercado el 5% de los
cafés de inferior calidad, las cuatro
gremiales cafetaleras intentan convencer a sus
bases (productores, beneficiadores,
exportadores) de los beneficios de la
medida.
El convencimiento de los líderes
gremiales se apoya en el resultado de un estudio
de impacto económico que señala
varios puntos interesantes.
Entre éstos, destaca el hecho de que
"destruir o eliminar las calidades inferiores no
representa un costo demasiado alto" para el
bolsillo de los caficultores, según lo
explicó Roberto Escobar Pacas, presidente
de la Unión de Cooperativas de
Cafetaleros de El Salvador (Ucafes).
Lo anterior también tiene una
justificación. "El café de El
Salvador está registrando diferenciales
negativos en los precios, que se interpretan
como castigo a la calidad que se exporta", dijo
Roberto Inclán, presidente de la
Asociación Cafetalera.
Transcrito el castigo a los precios actuales,
significa que, al final, los precios
internacionales disminuyen entre 10 a 12
dólares, comparados con las cotizaciones
de otros cafés suaves. Ese retroceso en
el precio afecta directamente el bolsillo de los
caficultores.
Para corregir esa conducta económica,
los dirigentes gremiales están
convencidos de los beneficios que traería
al sector la adopción de medidas
regionales que propicien el mejoramiento de la
calidad del aromático.
Costo destrucción
Escobar Pacas sostiene que, tras el estudio,
las gremiales han concluido que "destruir las
calidades inferiores no representa un costo
demasiado alto. De hecho, toda la agroindustria
del vino, del aceite y la maquila desecha los
subproductos para ofrecer buena calidad al
mercado", destacó.
Según el dirigente gremial, "El
Salvador tiene buena materia prima, pero se
permite exportar granos que no cumplen los
requisitos. Nosotros mismos estamos botando la
imagen de la buena calidad del café que
aquí se produce".
Pero más allá del
financiamiento y el costo de eliminar el
café para mejorar calidad, Escobar Pacas
cree que "si bien estamos en un proceso de
consulta gremial, no creo que sea un problema
para el sector apoyar la medida".
"Lo que hasta ahora se recibe como castigo,
es el bajo precio por la venta de un quintal de
café. En otras circunstancias (con mejor
calidad), el café oro sería
vendido a mejor precio. Esa es la
compensación de eliminar el castigo",
agregó.
Razonamientos
Inclán reconoce que el objetivo de la
propuesta mexicana es mejorar la calidad del
producto en los mercados interno y externo, y
"aun cuando las gremiales no tienen una
decisión definida", se comparte la
necesidad de revalorizar el café.
"La quema del café es un mecanismo
para mejorar la calidad, y con ello se
estaría garantizando un 100% de la
calidad. Así, el castigo reflejado en los
precios tenderá a disminuir o eliminarse
con el tiempo", recalcó
Inclán.
Para los cafetaleros, conseguir diferenciales
positivos en los precios sería una
compensación económica con la que
se podría financiar la destrucción
o eliminación del café de inferior
calidad.
Inclán opina que el diferencial en
precios también incluye al mercado
interno. "Al igual que cualquier consumidor
extranjero, el salvadoreño también
tiene derecho de consumir excelente calidad",
sostuvo.
Con ese argumento, cree que "el grano
nacional es uno de los mejores del mundo y no se
puede condenar al mercado interno a tomar
resacas".