- Opinando
- Hablando de
integración
centroamericana
- Carlos
Remberto González
Melara
Hablar de integración en nuestra
región ya hasta suena hueco, pues
años van y años vienen y realmente
muy poco se ha hecho para que este tema sea una
realidad concreta, pues basta observar
pequeños detalles para darse cuenta que
no estamos haciendo lo necesario, y un ejemplo
claro es que para llegar a la famosa frontera de
Las Chinamas, desde hace más de veinte
años se debe atravesar una carretera
deteriorada y con una restauración que
jamás se termina, todo esto en contraste
con la agradable carretera que nos encontramos
en Guatemala; pareciera ser que hemos perdido el
sentido de competencia, el cual debe ser
permanente en nuestras conciencias para lograr
superar el subdesarrollo:
No nos hemos preocupado por construir
retornos y contornos los cuales deben estar como
mínimo a veinticinco metros de distancia
en las diferentes fronteras, para facilitarle al
turista y regionales la entrada y salida del
país, incluso para que el transporte
colectivo y pesado sea revisado sin perjudicar
el tránsito.
De no superarse estos pequeños
detalles, el turismo regional siempre
visitará otros países menos El
Salvador. De igual forma debe ser la actitud de
los otros países centroamericanos.
En el ámbito de política de
integración se tiene que luchar por la
libre circulación de vehículos y
personas, así como también
legislar en cuanto a la libre
contratación y establecimiento de
empresas que sean generadoras de empleo.
Dejando atrás nuestro enfoque realista
vamos a ser optimistas, pensando que
afortunadamente ya tenemos un instrumento a
través del cual será viable
empujar iniciativas de integración,
realizando a corto plazo el sueño
centroamericano de una gran patria unida y
fuerte para hacerle frente y responder a los
retos de la globalización mundial y poder
exigir un mejor trato en nuestras relaciones
comerciales y culturales. Este instrumento es el
Parlamento Centroamericano, de sus miembros
dependerá la dinámica y
vinculación que puedan tener en los
diferentes países sus iniciativas, pues
ya es necesario que el Parlamento
desempeñe el rol para el cual fue creado.
De todos es conocida la necesidad que tiene
Centroamérica de acciones
integracionistas que solamente el Parlamento a
través de las diferentes representaciones
de cada país puede hacer efectivas.
¿Qué país no
estaría de acuerdo en impulsar una
revisión y modernización del
trámite burocrático en los pasos
fronterizos, adecuándolos a las
necesidades actuales y a la demanda existente
con visión futurista? Nadie duda que se
necesita establecer una política
arancelaria acorde y armonizada entre los
diferentes países, obteniendo como
resultado mayores beneficios en la
importación y exportación.
En fin las necesidades de nuestros
países son tantas que si no empezamos
desde ahora terminaremos el Siglo XXI, y
serán mis nietos los que
escribirán otro artículo como
éste.